06|12|2022

Perotti endereza el conflicto estatal, pero no sale del barro docente  

13 de septiembre de 2022

13 de septiembre de 2022

Arrimó la oferta salarial que prendió en la administración central y la docencia privada, pero no en la pública. La ley del aguante. Final incierto.

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) El gobernador Omar Perotti logró enderezar con una nueva oferta salarial el conflicto con los gremios provinciales que parecía dirigirse a una disputa compleja, aunque aún sigue empantanado con el de la docencia pública que pone reparos en la cifra oficial. El gobierno provincial pretende que la Asociación de Magisterios Santa Fe (Amsafe) quede aislada y sea el único sindicato que no acepte la oferta; al tiempo que el eventual descuento de los días de paro influya en la bases.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Perotti trabajó en dos planos distintos. Por un lado con los gremios estatales ATE y UPCN que siempre estuvieron predispuestos y nunca fueron extremos para discutir. Más allá de las medidas de fuerza sobre la mesa, siempre el gobierno supuso que la cifra ofrecida del 31% a cobrar en diciembre, que se le suma al 46% cerrado en marzo, allanaría el camino y desactivaría cualquier intención de conflicto. 

 

Y así fue, porque el secretario general de ATE, Jorge Hoffmann, dijo haber salido del encuentro paritario con “buen ánimo”, y su par de UPCN, Jorge Molina, calificó de “considerable” la oferta. “Están adentro”, entienden en el gobierno. Con el gremio Sadop, que nuclea a docentes de la educación privada, sucede algo similar y en la Casa Gris creen que aceptarán la propuesta. 

 

El otro plano es el de los docentes nucleados en Amsafe que, como desde el principio, tuvieron un complejo vínculo. Hay un punto clave: Perotti apostó por la lógica de quién aguanta más y al desgaste de los gremios que avisaron que no aflojarían por más malhumor social que haya. En total efectuaron once días de paro que ahora pueden ser el filo de su propia guillotina: el gobierno amenaza con descontarle los días, algo que podría significar hasta 40 mil pesos menos en algunos bolsillos. ¿Seguirá firme la pulseada? ¿Qué pasa si rechazan otra vez la oferta? El gobierno provincial dice que no se moverá un centímetro. 

 

“Indignaron las dos semanas con paros de tres días cada una”, comentó una fuente cercana a la negociación. Así, la advertencia -“extorsión”, según los docentes- del descuento se convirtió en una de las cartas en la negociación. Al margen de lo estrictamente salarial, las condiciones laborales que pelean en Amsafe pueden sumar para aflojar los ánimos y compensar alguna objeción en los números. 

 

En estos días saldrán a la luz las mociones que el próximo viernes definirán las bases en asamblea. Las corrientes internas más duras del gremio, que van por el rechazo y paro, le tiran la pelota a la conducción provincial y dudan sobre qué determinación tomarán, más allá de que hubo rechazo público inmediato del oficialismo gremial. En principio, Rodrigo Alonso, secretario general de Amsafe, sostuvo que la oferta “indudablemente” los deja “insatisfechos”. "Esperábamos más y un incremento que nos permita recuperar el poder adquisitivo del salario" consideró. 

 

Lo cierto es que no pasará fácil la votación por cómo se viene desarrollado el conflicto. Ni por el lado gremial, ni por los pasillos del gobierno pueden adelantar realmente lo que sucederá con Amsafe. Es que la relación está rota y eso puede incidir más que un porcentaje salarial.