11|4|2021

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"El Bitcoin es la primera moneda privada en 200 años"

27 de febrero de 2021

27 de febrero de 2021

El analista de mercados financieros explica el ABC de las criptomonedas y afirma que los estados están 10 años atrás de la explosión de las monedas virtuales.

Liberal manchesteriano de derecha y vanguardia del anticomunismo. Así se presenta Carlos Maslatón, de profesión abogado. Solo los memoriosos que frecuentan las redes sociales y lo identifican como un tuitero polemista y afilado, recuerdan su pasado como concejal porteño de la Ucedé, el partido del capitán ingeniero Álvaro Alsogaray que en la segunda mitad de los años 80 llegó a convocar un acto en el estadio de Ríver Plate con su prédica de la doctrina liberal y terminó fagocitado por el peronismo tras el triunfo de Carlos Menem en las elecciones de 1989.

 

Analista técnico de mercados financieros y especialista en inversiones bursátiles, Maslatón hoy se define como bitcoinero y es un experto en el mercado de las criptomonedas. En su perfil de Twitter, va más allá. "Soy el capitalismo", avisa.

 

En esta entrevista con Letra P, explica que el boom de los bitcoin en los últimos meses se debe a su escasez y a su fortaleza frente a las divisas nacionales, inflacionarias por definición. Asegura que los jóvenes de todo el mundo la asimilan como la moneda del futuro y que los estados no vieron venir el fenómeno. "Los poderes públicos están reaccionando con una década de tardanza frente a la realidad de las cripto", dice.

 

-¿Cómo le explicaría a un ciudadano común qué es una criptomoneda?

 

-Hay distintos tipos de criptomonedas, pero la más importante es el Bitcoin. El Bitcoin es la primera moneda privada del mundo en 200 o 250 años, es decir una moneda no emitida por los gobiernos y no dirigida por un Banco Central. El principio general es que se emite de a poco hasta una cantidad máxima, 21 millones de bitcoins, y con un límite en el tiempo.

 

-¿Cuál es?

 

-La primera emisión fue en 2009 y está programado que se terminará de crear la totalidad de los bitcoins en 2140. La emisión es decreciente. Entre 2009 y 2012 se emitieron 50 bitcoins cada 10 minutos y, por ejemplo, de 2016 a 2020 fueron 12 bitcoins y medio cada 10 minutos. Por lo tanto, ya está emitido el 88% de los 21 millones que van a circular al final de los tiempos.

 

-¿Cuál es el sentido de hacer esto?

 

-El contrario de las monedas de los países, en donde la cantidad circulante está decidida por el gobierno por su propia voluntad y según sus propios intereses. Además, no sabemos el número total de dólares que va a haber, sabemos lo que hay hoy. La previsibilidad del bitcoin lo vuelve una moneda tremendamente escasa. Por eso, desde 2009 saltamos de precio desde un centavo de dólar por cada bitcoin a los u$s50 mil que vale ahora con el boom de los últimos meses.

 

-¿Cómo se compra una criptomoneda?

 

-Podés comprarle a otra persona que te vende un bitcoin o un centavo de bitcoin o un milésimo. El comprador paga en efectivo o con una transferencia bancaria. También hay sitios especializados en todo el mundo que compran y venden monedas cripto, y hay mercados, como si fueran un mercado de valores, donde uno fondea la cuenta con dólares, euros o pesos o con cripto directamente, y va comprando y vendiendo.

 

-¿Se vende fácilmente?

 

-Como consecuencia de la escasez, siempre hay compradores. El gran problema de la gente es cómo comprar. Para colmo desde 2014 los bancos ponen muchas limitaciones a los titulares de las cuentas para que giren dinero con el fin de adquirir criptos; y a los que vendían les han puesto trabas para liquidar las operaciones a través del sistema bancario tradicional. Con lo cual hay mucha transferencia en efectivo. El intercambio bitcoin contra dólares físicos en Argentina es cada vez más grande.

 

-¿Es un fenómeno global?

 

-El éxito de las monedas cripto es total en todos los países. Estados Unidos, Indonesia, Tailandia, Argentina, India, Francia, Italia, Alemania, Inglaterra, Japón, China. Es total la penetración en la gente joven de todo el mundo. No es posible establecer una región por sobre otra, el uso per cápita no tiene diferencia entre los países.

 

-¿Se pueden comprar bienes con cripto?

 

-Por supuesto. Está lleno de sitios en el mundo que lo hacen. A veces hay mucha complicación mental. Alguien piensa: si yo quiero ir al supermercado, no me acepta bitcoin. No hay ningún problema, vendés tus bitcoin y con la moneda pagás los gastos que quieras. En muchos países inclusive en los supermercados hay cajeros de bitcoins. Uno fabrica sus dólares o sus euros transfiriendo al cajero cuánta plata quiere generar, hacés el cambio desde tu app en el celular y comprás en el supermercado. Hay tarjetas de débito bitcoins también. El cliente paga directamente con bitcoin y la contraparte recibe el equivalente en la moneda correspondiente. Desde un café a un automóvil o una casa.

 

-Algunos estados de EEUU permiten usar criptomonedas. ¿La regulación estatal potenciará el crecimiento de las cripto?

 

-A mí me parece que la acción pública y la regulación corre de atrás a los hechos. En el mundo jurídico es muy común decir que el derecho viene después del hecho. Los poderes públicos están reaccionando con una década de tardanza frente a la realidad de las cripto.

 

-¿Por eso la prohibición no prosperó?

 

-Fracasó, claro. Algunos estados quisieron hacerlo, generalmente los estados totalitarios, pero ¿cómo hacen? ¿Cómo se enteran que yo transo bitcoins con otra persona? En el sistema blockchain nadie puede tener un control de las cantidades que van de un lugar a otro y, fundamentalmente, de las identidades que hay detrás de cada transacción.

 

-¿Ganó la industria?

 

-La victoria de la industria es total y absoluta. Los gobiernos lo que tienen que hacer es admitir esta realidad cuanto antes y evitar dañarla para evitar humillaciones mayores por confrontar un sistema monetario sólido que no tiene creación secundaria de dinero, que no tiene inflación, sino que es deflacionista confrontado con las monedas fiduciarias.

 

-¿Las cripto son una reserva de valor como el oro?

 

-Muy interesante la comparación. En el mundo hay 180 mil toneladas de oro, una cantidad infernal. Minas, lingotes, joyas. El bitcoin le ganó al oro por la sensación de escasez que trasmite. Solo habrá 21 millones de bitcoin, ya se emitieron 18,6 millones y para colmo hay tres o cuatro millones perdidos: gente que los abandonó, que perdió las claves, que le robaron la computadora. Entonces el circulante monetario es mucho más bajo. Hay fondos que compraron bitcoins y los acumularon. El circulante efectivamente es bajo, por eso también la demanda es creciente y el precio va al alza.

 

-¿El oro es el pasado?

 

-Sirvió en los tiempos de las convertibilidades, del siglo XIX a principios del XX, como respaldo de la base monetaria del circulante emitido por las cajas de conversión, a imagen y semejanza de la cantidad de oro guardado.

 

-Siempre tenía que haber equivalencia.

 

-Este sistema se rompió en el mundo en 1934. Estados Unidos suspendió la convertibilidad y en 1971 directamente se derogó. Somos muchos los que pensamos ¿por qué EEUU guarda oro en Fort Knox? ¿Qué significa ese oro, o el que está en el BCRA? La verdad, nada: quedó como una herencia. Algunos todavía dicen: "el oro es un respaldo de la moneda", pero no respalda nada, la moneda circula porque sirve como medio de pago, es una ley de uso forzoso que así lo establece. El oro no está funcionando como moneda. El bitcoin tuvo algo mágico, la gente lo ve como moneda aunque no lo quiera definir como tal.

 

-¿El bitcoin es la moneda de la juventud?

 

-En todos los países las nuevas generaciones ven al bitcoin con una naturalidad tremenda. Perciben que tiene valor, que es una moneda y estas cuestiones subjetivas son imposibles de voltear. Por eso hoy el bitcoin está visto como la moneda del mundo y no pasa lo mismo con el oro, que quedó como un commodity, como una mercadería.