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La experta en comunicación política analiza el rol "activo" del jefe de Gobierno en la emergencia sanitaria y asegura que "está encontrando legitimidad" en la oposición. ¿El nuevo líder opositor?

Por 08/04/2020 16:01

Horacio Rodríguez Larreta es uno de los dirigentes políticos que se muestra más activo en la lucha contra la pandemia del COVID-19, ya que gobierna el distrito con mayor cantidad de contagiados confirmados. Dejó sus diferencias de lado y mantiene un diálogo fluido con el presidente Alberto Fernández y su par bonaerense, Axel Kicillof, para coordinar medidas que permitan mitigar el impacto del virus.

El jefe de Gobierno porteño encabeza la comunicación de su gobierno y su imagen apareció en casi todos los medios de comunicación. "Tiene una oportunidad increíble para posicionarse a nivel nacional", reconoce la politóloga y especialista en comunicación política Florencia Filadoro en diálogo con Letra P.

Además, considera que "muchos dirigentes querrán trabajar con él" el día después del coronavirus. Y no descarta que se convierta en el nuevo líder de la oposición. 

 

BIO. Es vicepresidenta de la Asociación Argentina de Consultores Políticos (ASACOP) y licenciada en Comunicación Política de la Universidad San Andrés. Además, completó su maestría en The George Washington University. Cuenta con experiencia internacional en comunicación política y en empresas en América Latina, Estados Unidos y el Reino Unido. También trabajó asesorando gobiernos y candidatos en campañas municipales, legislativas y presidenciales.


 

-¿Cómo evalúa la comunicación del Gobierno en la emergencia?

-En general, muy bien. El Presidente está teniendo un sentido de la responsabilidad muy fuerte y esa es una característica que un líder debe tener en una situación de crisis. No obstante, llegó un poco tarde en la organización de la comunicación de gobierno y no me refiero a las medidas, sino a la manera de comunicarlas.

-¿Por qué?

-En el primer momento, el ministro de Salud (Gines González García) era quien estaba al frente de la comunicación y tuvo algún traspié. Pero lo que está muy bien es que Fernández se haya rodeado de científicos para legitimar aún más las medidas que adoptó para enfrentar el coronavirus.

-Larreta también tiene un rol activo.

-Sí, está haciendo un excelente trabajo a nivel comunicacional, incluso se lo ve más activo que al gobierno nacional. En las encuestas está muy bien posicionado y la crisis le permite tener una oportunidad increíble para posicionarse a nivel nacional. Aparece casi a diario en los canales de aire que llegan a toda la Argentina y eso lo ayuda a tener visibilidad más allá de la Capital Federal.

-¿Se transformó en el nuevo líder de la oposición?

-Es un líder que está encontrando legitimidad dentro de la oposición. Después de la crisis, Larreta se convertirá en un referente de consulta y muchos dirigentes querrán trabajar con él. 
 

 

-Fernández y Larreta son los dirigentes con mejor imagen y lo contrario ocurre con Macri y Cristina Kirchner. ¿Por qué?

-La opinión pública es muy sensible al nivel de apariciones de los dirigentes políticos. En las últimas semanas se lo vio muy poco a Macri. Solo tuvo alguna aparición en las redes sociales, pero no mucho más. Además, tiene una carga de responsabilidad respecto de la crisis económica que aún existe. En el caso de Cristina, ocurre lo mismo. 

-¿El silencio de Cristina ayuda a que Fernández consolide su liderazgo?

-Si, definitivamente. Fernández fue el impulsor de la cuarentena total y es una decisión política que está funcionando muy bien. Él se puso al frente de esta crisis y eso es muy sano. En este momento, Argentina atraviesa dos crisis: la sanitaria y la económica. Esto no es una carrera, es una maratón donde hay distintas etapas.  

"La grieta está en stand by, porque la Argentina está en un situación de extrema emergencia sanitaria y no queda otra que pensar en todos."

-¿La unidad política es la clave para pensar el día después de la pandemia?

-Eso es lo que van a necesitar todos los países del mundo. La mejor de las soluciones siempre viene de las diversidad de las voces. En este momento, hay un muy buen trabajo de coordinación entre Nación, Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Ese trabajo en conjunto está dando sus frutos y ojala se extienda en el tiempo. ¿Esto significa que la grieta se terminó? No, la grieta está en stand by, porque la Argentina está en un situación de extrema emergencia sanitaria y no queda otra que pensar en todos. 

-¿Esto va a cambiar el modo de hacer política?

-Todo va a cambiar, nada será como antes. El dirigente se vinculará de otra manera con la ciudadania. En el país hay una cultura muy fuerte del cara a cara. Los dirigentes se reunían con los vecinos para escuchar sus inquietudes. A partir de ahora, esa manera de vincularse será virtual. No obstante, eso no va a reemplazar el contacto físico.

-¿Qué aprendizaje puede dejar esta crisis?

-Por un lado, la reivindicación de la política en términos de entender que el trabajo en conjunto es el camino para encontrar soluciones y, por el otro, la importancia de contar con un sistema público de salud que esté organizado y articulado. Espero que, cuando pase todo, también los profesionales de la salud puedan ser reivindicados desde lo económico y no solo con el aplauso desde los balcones.