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La expansión global de la pandemia colocó a los medios entre la tentación sensacionalista y la distribución de información útil y rigurosa. ¿Qué rol asumieron en algunos de los países más afectados?

Italia, España y Estados Unidos, entre los más comprometidos con la enfermedad; Brasil, Chile, Perú, México, Ecuador, Argentina y Colombia, ordenados de manera decreciente según cantidad de casos, son los países abordados desde Letra P, a través de un análisis de las portadas de este martes de los dos principales diarios nacionales y la utilización de sus cuentas de Twitter en los últimos tres días.

Con el objetivo de responder a lo primero, indagamos en las temáticas y encuadres de los tres títulos principales en tapa, los actores jerarquizados y las fuentes consultadas. Relevamos también las fotos o imágenes principales y los diferentes recortes elaborados. Al comenzar pudimos leer un enfoque más dramático, que coincide con el nivel de avance exponencial de la pandemia en Italia y España, donde las emociones aparecen expuestas y se da cuenta de una situación de alarma máxima. En uno de los epicentros del coronavirus, con críticas a las acciones gubernamentales y cierta inacción de la eurozona, El país, El mundo, Il Messaggero y La Repubblica informaron de una Europa cerrada al mundo y de medidas que intentan llevar “esperanza” y “alivio”. Las imágenes muestran el accionar militar en la desinfección de aeropuertos y otro tipo de operativos sanitarios.

En Estados Unidos, tanto The New York Times como The Washington Post destacan la problemática económica que desata la crisis haciendo foco en Donald Trump, ya sea para marcar la “insuficiencia de medidas del gobierno” o directamente la “desidia” del presidente. Tanto Trump como Jair Bolsonaro, son construidos como líderes polémicos que atraviesan coberturas en los diarios sudamericanos, motivo por el cual Brasil y Estados Unidos se ubican entre los países más referenciados, aún cuando la situación en Europa ocupa casi siempre alguna parte en las portadas.

La cobertura de las consecuencias para los mercados es centralmente retomada por varios diarios de América Latina que destacan el Lunes negro en Wall Street: El Universal y La Jornada (México), El Mercurio (Chile), La Nación y Clarín (Argentina). De modo similar, aunque dentro del propio ámbito nacional, El Comercio y La República (Perú), así como Folha y O Globo (Brasil) presentan planes de ayudas económicas estatales, junto a programas de licenciamiento y otras restricciones laborales.

En los países latinoamericanos, por lo general, los encuadres que dominan apuntan al aislamiento y cierre de fronteras -aparecen mayormente imágenes de calles o lugares desiertos-, así como a la fragilidad de las economías, dependientes de los países centrales. También se plantean dificultades en torno a la implementación de la cuarentena y el estado de emergencia, que en Ecuador adopta la forma de “toque de queda”. Chile aparece como una excepción aquí, en la medida que pondera la cuestión sanitaria, colocando al Colegio Médico como una fuente principal, algo que no es común en otros medios que priorizan fuentes gubernamentales o de la política. Si bien en Brasil y Argentina, por ejemplo, se ofrece información de los Ministerios de Salud y Trabajo, esto no aparece siempre debidamente jerarquizado. En esta línea, dos periódicos dedicaron sus portadas completas a la campaña #QuedateEnCasa, con infografías para la prevención: El Universal (Colombia) y El Telégrafo (Ecuador).

 

 

EL VIRUS EN TWITTER. De forma complementaria, se analizó además 979 tuits publicados sobre el tema coronavirus en los últimos tres días, en las cuentas oficiales de algunos de los principales diarios de siete países de Iberoamérica: La Nación (Argentina), O Globo (Brasil), El Mercurio (Chile), El Tiempo (Colombia), El Comercio (Perú), El País (España) y El Universal (México).

Los resultados muestran que casi la mitad de los contenidos informativos publicados se refieren a acciones de prevención adoptadas por los gobiernos nacionales frente a la pandemia, como suspensión de clases, eventos y actividades públicas, junto con un marcado interés por el desarrollo de la situación en otros países, agrupadas en el rubro “internacionales”. Uno de los países más mencionados es Italia, sobre el que hay una cobertura amplia del número de personas infectadas y muertos. Estados Unidos, por su parte, despierta interés especialmente por el desplome de los mercados y la economía global. También se destacan las medidas que adoptan otros países, con particular interés en los fronterizos, en relación a restricciones a la circulación, cancelación del tráfico aéreo o terrestre.

 

 

El distanciamiento social dispuesto por muchos países, la sugerencia de permanecer en los hogares o el dictado de cuarentenas obligatorias en algunos casos, tienen su correlato en la prensa gráfica, que dedica un nutrido 13% de sus contenidos a ofrecer información para hacer más llevadera la situación de encierro.

 

 

A su vez, las numerosas dudas que genera en la población el devenir dinámico de la pandemia y la circulación de noticias falsas en redes sociales y medios tradicionales impulsan la inclusión de contenido de tono pedagógico en el que se da voz a especialistas para despejar dudas apelando al conocimiento científico. Se observa la producción de materiales informativos específicos sobre la pandemia producida por los medios y ofrecidos gratuitamente a los lectores.

 

 

Otro grupo de temas de interés lo compone un escaso 3% de noticias que reflejan “malas prácticas”. Aquí los periódicos marcan de forma negativa la conducta de ciudadanos comunes o políticos que realizan acciones que ponen en peligro la salud propia o de terceros, ignoran las instrucciones de las autoridades o amenazan el normal abastecimiento de alimentos e insumos básicos.

 

 

 

En sus publicaciones, la mayoría de los medios optó por organizar la conversación con la etiqueta #coronavirus, la palabra más utilizada en todos los casos. Sin embargo, también fue común en distintos países la utilización de parte de los medios de etiquetas llamando a la buena conducta ciudadana, en línea con las indicaciones de las autoridades. Así la prensa se sumó a hashtags como #quedatencasa; #yomequedoencasa; #activadosporlasalud o #contraelcoronavirusyo, que en todos los casos colocaban al lector en un lugar de centralidad y responsabilidad frente a la situación.

Aunque con excepcioneso, los medios relevados adoptan en general un tono descriptivo en el tratamiento de la pandemia y, aunque no evitan los encuadres que hablan de “alarma” o “alerta”, priman los tonos sobrios, los títulos informativos con menor adjetivación y las fuentes oficiales. Incluso, se observa en algunos casos algún esfuerzo por ganar legitimidad señalando noticias falsas y elevando en su lugar voces autorizadas que aportan saber especializado.