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El ministro de Desarrollo Social indicó que es un “desafío” reducir los índices de pobreza. “Todos tenemos que luchar contra el hambre y la canasta básica tienen que ser cuidada”, dijo.

Redacción 05/01/2020 11:22

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, sostuvo que es “un objetivo” del Gobierno impulsar el consumo sin que eso provoque un aumento de precios. Además, indicó que no hay problemas presupuestarios para atender las políticas sociales y que el plan que está en marcha “tiende a achicar la nueva pobreza”.

“Ese es claramente un objetivo”, dijo Arroyo ante el dilema de impulsar el consumo sin que se traslade a los precios. En una entrevista a Clarín, el ministro indicó que la estrategia será “por un lado con Precios Cuidados, que establece criterios, y por otro con la devolución del IVA a las personas con tarjeta alimentaria, a la AUH y a los jubilados que cobran la mínima". "Acá hay un recurso que no estaba, todos tenemos que luchar contra el hambre y los productos de la canasta básica tienen que ser cuidados”, dijo.

 

 

“Mes tras mes baja el consumo de leche, eso es imperdonable. Lo que pasó en los cuatro años de (Mauricio) Macri es que primero la gente dejó de comprar ropa, después se endeudó y terminó tomando créditos al 200% de interés anual y después dejó de comprar alimentos. Y segundo, que estamos en una generación de chicos petisos y obesos, por el consumo de fideos, harinas y arroz. Por eso esto es una cruzada de todos: en la Argentina no puede haber hambre”, resaltó.

Arroyo, además, sostuvo que no ve “problemas presupuestarios" para lo que tiene que ver con la política social. "El Presidente (Alberto Fernández) ha sido muy enfático en que es una prioridad y el objetivo también es fomentar el desarrollo local”, dijo. En esa línea, indicó que lo que se usa de la Anses "es la base de datos, no los recursos de los jubilados". "Van a ser 60.000 millones de pesos que salen de rearmar partidas del propio ministerio y de la ley de Emergencia Alimentaria, sancionada el año pasado, que permite reasignar partidas y cada trimestre ajustarlas de acuerdo al costo de los alimentos, aclaró.

El ministro, además, indicó las políticas que están en marcha “tienden a achicar la nueva pobreza”. “Si mañana la soja está a 900 y la economía vuela, la pobreza baja a 25% y ahí se traba. La Argentina tiene un 25% de pobreza estructural, intergeneracional, que está muy lejos del mundo del trabajo. Cuando la economía se desmadra la pobreza sube como en los últimos tiempos. Las políticas que estoy contando tienden a achicar esa nueva pobreza. La pobreza estructural requiere de otra escuela secundaria, de mucha infraestructura básica, desarrollo de las economías regionales”, dijo.

 

 

En esa línea, indicó que ante una situación de crisis “la emergencia y lo estructural hay que atenderlo a la vez. Hay una primera prioridad y es que todos coman, pero es estructural que todos los chicos estén en la escuela secundaria, la capacitación, las economías regionales, el desarrollo local. La Argentina se reconstruye de abajo hacia arriba, con fomento de actividades productivas de cada una de las regiones del país”.

Consultado por la cantidad de benficiarios de asistencia por parte del Estado, detalló: “Lo que se suele llamar planes sociales, personas que contra prestan laboralmente o se capacitan por la mitad del salario mínimo, son 550 mil. Después hay distintos programas, como apoyos comunitarios, becas, otro tipo de acciones”.

Además, se refirió a la vinculación de los planes de asistencia al trabajo. En este sentido, indicó que “va desde armar el plan empalme, que el que toma un trabajo formal se mantenga 24 meses en el plan, hasta créditos para herramientas y una red de tutores que capaciten y acompañen” y delineó los “cinco sectores productivos que van a mover la economía y generar trabajo”. “La construcción: vereda, vivienda, cordón cuneta, infraestructura básica; la producción de alimentos, granjas, huertas, Argentina contra el Hambre es además un gran plan de trabajo; el textil, donde está el mayor nivel de desocupación; la economía del cuidado, muchas mujeres que cuidan gente grande y chica en jardines comunitarios; y el reciclado”.

Arroyo, indicó que “la tarjeta de alimentos la entrega el banco directamente, no hay intermediarios” y que se pondrá en marcha “una red de tutores productivos” para evitar problemas con las propuestas que se “ponen de moda”. “Una vez que se evalúa y se aprueba el proyecto, se transfiere el dinero y la persona accede directamente a la máquina o a la herramienta. No va a haber intermediación, lo que tiene que haber es mucha claridad respecto de la necesidad productiva”, señaló.

“Me parece que en la política social hubo un retroceso, se achicó todo lo que tenía que ver con créditos, cadenas productivas, becas, jóvenes, capacitación laboral y se concentró todo en armar y entregar bolsones de alimentos”, señaló al ser consultado sobre la situación del Ministerio de Desarrollo Social. “Para mí modo de ver la política social tiene que hacer tres cosas: dar pescado, enseñar a pescar y garantizar que haya peces en la laguna. Dar pescado es asistir. Enseñar a pescar es capacitar, becas, acompañamiento. Y garantizar que haya peces en la laguna es crédito, cadena productiva, apoyo económico”, agregó.

Arroyo, además indicó que ve “un compromiso del sector empresario, de los trabajadores, de los movimientos sociales” y ante la polémica por los índices de pobreza sostuvo que “el INDEC está trabajando bien”.