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Por 13/07/2019 15:24

Las mujeres y hombres que integran las listas de candidatos de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires arribaron a pie al hotel cuatro estrellas Grand Brizo donde se desarrolló el evento de lanzamiento de la campaña bonaerense, y que tuvo a la gobernadora María Eugenia Vidal y al presidente Mauricio Macri como principales expositores.

Afuera no hubo pancartas, carteles ni venta de alimentos o merchandising del oficialismo. Adentro del lujoso hotel, tampoco, ni siquiera una música para acompañar la velada. Todo se desarrolló con exactitud horaria, tono medido y extrema calma. Parece más un día de rutina en una oficina privada que una actividad de campaña, se escuchó parangonar a uno de los presentes.

 

 

LA SELECCIÓN. Mientras en el auditorio ubicado en el subsuelo del hotel se desarrollaba la cumbre vidalista con la exposición de ministros, en el primer piso se ubicó a periodistas, fotógrafos y camarógrafos, para recibir a cuentagotas a algunos de los candidatos. La selección que se hizo fue arbitraria y algo sorprendente. Por ejemplo, se convocó al ministro de Salud bonaerense, Andrés Scarsi, un hombre de perfil bajo y en extremo técnico que no pudo aportar mucho a la demanda de información de campaña, además de no ser candidato.

Y se eligió solo a Guillermo Montenegro, uno de los dos preandidatos a intendentes de Mar del Plata, mientras su adversaria interna, la radical Vilma Baragiola, aguardaba la exposición de los vidalistas en el subsuelo.

 

 

RANKING DE EXPOSITORES. Entre los discursos, los presentes destacaron la euforia demostrada por el vicegobernador Daniel Salvador, quien días atrás, en Junín, ya había convencido al jefe de Gabinete, Federico Salvai, de su potencia al momento de mostrar vidalismo del más puro. El candidato a la reelección engolosinó a los oyentes cuando defenestró al “populismo”, al kirchnerismo y otras yerbas del anterior gobierno. No tuvo el mismo eco el ministro de Asuntos Públicos, Federico Suárez, quien descargó gráficos y avanzó con la campaña en las redes sin generar mucha atención.

En tanto, los jefes de Gabinete, Salvai y Marcos Peña, fueron los que más atención generaron, más allá de Macri y Vidal. Aunque ninguno de los dos se caracteriza por una gran potencia en escena, la información de campaña y escenario electoral que descargaron bastaron para llamar la atención de toda la platea.

A PICO SECO. Si alguno de los precandidatos, funcionarios o trabajadores de prensa pensó que debido al horario no tenía que preocuparse por el almuerzo se equivocó feo: no hubo lunch. Solo agua y café.

Con el correr de las horas, arrancó a las 11.30, en el primer piso, donde se ubicó a la prensa, los presentes esperaban ansiosos la entrada de mozos embandejados. Nunca ocurrió. La austeridad PRO golpeó también a los funcionarios, que tras el evento salieron raudos en busca de algo con qué atajar la desolación estomacal.