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Bajarse del pedestal para ganarle a Macri

Bajarse del pedestal para ganarle a Macri

07/02/2019 19:25

Los argentinos seguimos padeciendo la impericia de un gobierno que vino a agigantar todos los problemas de la sociedad.

En tres años, Mauricio Macri incrementó las variables de inflación, inseguridad, pobreza, tarifas, canasta familiar, riesgo país y deuda externa convirtiendo cada día en un calvario para la mayoría de nuestras familias. Además, uno de sus peores méritos es lograr que el odio permanezca latente en una grieta que solo busca obtener la distracción de una realidad angustiante.

Ahora bien, Macri es eso. Pero, ¿Y la oposición? ¿Y el peronismo en particular? ¿Cómo nos presentamos de frente a un país que espera y exige respuestas, por que no da más?

Mientras inexorablemente se acerca el calendario electoral (a pesar de las trampas que diariamente propone Cambiemos), vemos cómo los titulares de los medios nos muestran encuestas, variables según quien las encargue,  que parecieran solo satisfacer egoísmos e intereses personales.

La palabra unidad brota de muchas bocas, pero los hechos reflejan un comportamiento patéticamente funcional al oficialismo.

Adelantamientos, desdoblamientos, supresión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), son algunas de los artilugios duranbarbistas que algunos compañeros prefieren compartir con el macrismo en detrimento de la tan necesaria unidad.

Unidad que perfectamente puede lograrse con la legislación vigente.

Unidad que debe lograrse de una manera democrática y republicana.

Unidad que exige un patriotismo que contenga a la mayoría.

Unidad donde quien se imponga reciba el apoyo de los demás, porque el que pierde debe acompañar. Y esto tampoco se logra con poses narcisistas.

Quien sienta que puede ayudar a construir una alternativa superadora a este tristísimo presente, debe bajarse del pedestal.

Necesitamos que los aspirantes a conducir el país nos den el gran ejemplo de humildad, desprendimiento y vocación que la hora exige.

El pueblo y la militancia necesitan soluciones concretas para salir de esta tremenda crisis, que no pueden ni deben ser las mismas recetas de los últimos años. 

Somos muchos quienes venimos militando por el fin de los fundamentalismos y por la construcción de una propuesta electoral que sea la resultante de una compulsa fuertemente participativa.

Y todavía hay tiempo.

Porque como dijo Juan Domingo Perón, primero está la Patria.

 

Bajarse del pedestal para ganarle a Macri

Dirigente Peronista. Almirante Brown.

Los argentinos seguimos padeciendo la impericia de un gobierno que vino a agigantar todos los problemas de la sociedad.

En tres años, Mauricio Macri incrementó las variables de inflación, inseguridad, pobreza, tarifas, canasta familiar, riesgo país y deuda externa convirtiendo cada día en un calvario para la mayoría de nuestras familias. Además, uno de sus peores méritos es lograr que el odio permanezca latente en una grieta que solo busca obtener la distracción de una realidad angustiante.

Ahora bien, Macri es eso. Pero, ¿Y la oposición? ¿Y el peronismo en particular? ¿Cómo nos presentamos de frente a un país que espera y exige respuestas, por que no da más?

Mientras inexorablemente se acerca el calendario electoral (a pesar de las trampas que diariamente propone Cambiemos), vemos cómo los titulares de los medios nos muestran encuestas, variables según quien las encargue,  que parecieran solo satisfacer egoísmos e intereses personales.

La palabra unidad brota de muchas bocas, pero los hechos reflejan un comportamiento patéticamente funcional al oficialismo.

Adelantamientos, desdoblamientos, supresión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), son algunas de los artilugios duranbarbistas que algunos compañeros prefieren compartir con el macrismo en detrimento de la tan necesaria unidad.

Unidad que perfectamente puede lograrse con la legislación vigente.

Unidad que debe lograrse de una manera democrática y republicana.

Unidad que exige un patriotismo que contenga a la mayoría.

Unidad donde quien se imponga reciba el apoyo de los demás, porque el que pierde debe acompañar. Y esto tampoco se logra con poses narcisistas.

Quien sienta que puede ayudar a construir una alternativa superadora a este tristísimo presente, debe bajarse del pedestal.

Necesitamos que los aspirantes a conducir el país nos den el gran ejemplo de humildad, desprendimiento y vocación que la hora exige.

El pueblo y la militancia necesitan soluciones concretas para salir de esta tremenda crisis, que no pueden ni deben ser las mismas recetas de los últimos años. 

Somos muchos quienes venimos militando por el fin de los fundamentalismos y por la construcción de una propuesta electoral que sea la resultante de una compulsa fuertemente participativa.

Y todavía hay tiempo.

Porque como dijo Juan Domingo Perón, primero está la Patria.