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Cercado por internas y presionados por la Jefatura de Gabinete, el directorio de la agencia quiere instalar un portal de noticias para reemplazar su servicio periodístico.
Redacción 24/08/2018 10:56

A casi dos meses del inicio del conflicto en la agencia nacional de noticias, motivado por el despido de 354 empleados, el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, dio vía libre para implementar un servicio periodístico de emergencia que funcionará desde Tecnópolis.

La posibilidad de poner en marcha una agencia paralela, inicialmente estipulada en el CCK tal como anticipó Letra P hace un mes y medio, siempre formó parte de las medidas que Lombardi estaba dispuesto a tomar y que ahora finalmente aplicará en los próximos días.

El retraso y la forma de implementarla provocó una interna salvaje dentro del directorio encabezado por Rodolfo Pousá y Ricardo Carpena, que se enfrentaron con el tercer integrante de la dirección, Pablo Ciarliero, porque los dos primeros se niegan a retornar a los edificios del medio.

Ciarliero, con apenas tres meses en el cargo, les reprocha que, una vez enviados los telegramas de despido, los funcionarios se negaron a retomar sus funciones en los edificios de la agencia de noticias y se refugiaron en el CCK. Allí permanecen hasta el día de hoy.

A esto se suma el malestar de los jefes periodísticos, que desde el inicio de la crisis cuestionan la inacción de la conducción y pusieron el grito en el cielo ante este cambio de estrategia, que los expondrá como rompehuelgas.

 

 

En el "Plan de reactivación de Télam", acordado entre Lombardi y Pousá, se propone trabajar con un plantel de 45 personas, que prestarían funciones de manera presencial en predio ferial de la avenida General Paz y Constituyentes, y otro centenar que colaboraría de manera remota en un servicio periodístico reducido exclusivamente al portal web.

La cantidad de trabajadores es una estimación, según el documento interno que en un apartado planea que si no logra convocar para la primera etapa a los 45 periodistas mencionados con nombre y apellida, la solución será "achicar el scroll" de la página para no evidenciar la escasa producción.

Las proyecciones sobre cuántos cronistas se sumarían fueron variando en los últimos días, lo mismo que el lugar donde funcionar. Inicialmente, los directivos de Télam habían solicitado 30 "posiciones con acceso Internet" en el edificio del bajo porteño, pero después moderaron las expectativas reduciendo el número de puestos a 15 que sería la cantidad de periodistas que reunirían en Tecnópolis. Con esa cantidad de personas buscarán cubrir tres turnos desde las 7 hasta la 1 de la madrugada. 

El plan de emergencia no prevé brindar ninguno de los principales servicios periodísticos que la agencia de noticias les ofrece a sus clientes: el servicio de cablera no estará en el aire, como tampoco la producción de videos -el servicio que mayor cantidad de abonados acercó durante los últimos años-, que será reemplazo por producciones de Notimex, Xinhua y Reuters.

Algo similar va a ocurrir con el servicio fotográfico -el más importante del país- que, mermado por la ola de despidos, se va a nutrir del archivo de agencias internacionales para dar cuenta de los acontecimientos nacionales.

La decisión de Lombardi de poner en marcha el portal responde a que la Jefatura de Gabinete de Ministros considera inadmisible que el conflicto siga abierto y mantenga paralizada la agencia pública. En la Casa Rosada cuestionan la imagen internacional que da que el portal de la agencia pública que hasta esta semana tuvo en portada el análisis de la previa del partido que la Selección argentina jugó con Nigeria el 26 de junio en San Petersburgo, Rusia.

 

 

Esa noticia fue reemplazada el fin de semana pasado por un inmenso cartel que advierte al lector que el funcionamiento del servicio periodístico "se encuentra temporalmente limitado por medidas gremiales". Según los planes oficiales, ese anuncio permanecerá en la portada una vez que se active el portal con la intención de justificar la calidad del servicio que se ofrecerá.

Entre las dificultades que menciona el documento del plan de reactivación de Télam figura, en primer término, una confesión que habla por sí misma: "el mecanismo de chequeo de información es rudimentario".

A la gravedad del sincericidio se agrega que, insólitamente, la conducción periodística que coordinan Luis Sartori y Magdalena Cash plantea exigir "rigor al citar fuentes", pero en vez de enumerar a los protagonistas de los hechos como fuente de información, menciona a "emisiones radiales, agencias informativas u otros medios".

Un ejemplo mencionado en la hoja de ruta oficial, grafica a las claras la deriva profesional del intento de romper la huelga. "El lunes 13 habrá una noticia que marcará toda la jornada: declara Cristina Kirchner en la causa por coimas millonarias. ¿Qué fuente de información vamos a tener o qué criterio de publicación vamos a usar?", se preguntaron los jefes periodísticos de Télam. "Solución: citamos agencias o tomamos testimonios en vivo de los canales de televisión o radios", fue la respuesta a ese interrogante básico.