X

Entre el Síndrome de Estocolmo y ser alternativa

Entre el Síndrome de Estocolmo y ser alternativa

24/10/2018 12:26

El presidente Mauricio Macri tuvo que irse a Estados Unidos para reconocer en una entrevista periodística que “está listo” para ir por la reelección. El poco margen que tiene en su propio país no le permitiría hacerlo. La realidad económica que sufrimos los argentinos hace imposible pensar que el Primer Mandatario se pare frente a todos y diga que ya está pensando en la reelección y no en cómo hacer para que lleguemos a fin de mes.

De todos modos, esta afirmación me hizo pensar que ahora sí es el momento de que la oposición comience a definir algún camino un poco más concreto a seguir de cara a lo que se viene. El peronismo debe superar algunos escollos que de manera propia se puso y que hoy lo dejan en un escenario de incertidumbre. La situación amerita que los describamos y busquemos una solución.

Nadie duda que a este gobierno de ajuste y más ajuste se le acabaron las oportunidades. Entonces lo que queda para adelante es que los dirigentes de la oposición se pongan de acuerdo. Para esto es importante que algunos dirigentes del peronismo superen el Síndrome de Estocolmo y surja una alternativa al gobierno macrista.

Hay una infinidad de peronistas, con cargos ejecutivos o legislativos, que cuando hablan en reuniones privadas marcan su intención de que Cristina Fernández de Kirchner no sea candidata el año que viene. Pero nadie se anima a decirlo públicamente o decirle a ella directamente, que por el bien de todos los argentinos, no es conveniente que se presente. El Síndrome de Estocolmo está a flor de piel en ellos.

El año que viene, en las elecciones presidenciales, es muy importante dirimir las diferencias que existen dentro de la oposición en las PASO. Todos reconocen que el mejor escenario es que se concluya en la gran primaria de la oposición, pero el problema es que hoy todos se miran el ombligo esperando que las cosas se acomoden por generación espontánea. No hay chances de una construcción valiosa y con posibilidades, sino se trabaja en la confluencia de temas trascendentales, sin importar nombres ni cargos, solo una agenda de prioridades a las cuales atender. La construcción, en definitiva, es de abajo hacia arriba.

En este sentido, los bonaerenses no dudamos en que debemos dicha alternativa debe tener un fuerte arraigo en los problemas de los bonaerenses. Pero algunos quedan atados a que los lleven en burro hasta el cierre de las definiciones perdiendo el valioso tiempo de generar confianza con la sociedad. Es momento de salir a contar qué es lo que está pasando, es hora de los audaces que se animan a contarle a la gente cuáles son sus propuestas.

Desde el Frente Renovador, hemos asumido ese camino desde nuestra concepción. Nos ha ido bien a veces, y no tanto otras, pero nunca renunciamos al camino de ofrecer siempre alternativas, nunca oponernos sin plantear una solución distinta que permita generar mejores condiciones de vida de los argentinos.

Para finalizar, nosotros creemos que no hay mal que dure para siempre y que el momento difícil que estamos viviendo no es una oportunidad, sino una obligación de asumir el protagonismo. Por esa concepción de la manera de hacer política antes mencionada es que desde nuestro espacio consideramos que Sergio Massa es quien mejor puede interpretar a la sociedad, que nunca abandonó la lucha y que comanda grandes equipos con experiencia y solidez para recuperar a la Provincia de Buenos Aires y a la Argentina. Pero lo que la sociedad desilusionada por el cambio que no fue, o que fue para peor, hay que deciles que no es cierto que no hay nadie, y que ahora es momento de salir, y ahí estamos saliendo porque nosotros también “estamos listos”.

Entre el Síndrome de Estocolmo y ser alternativa

Diputado bonaerense por el Frente Renovador y autor del libro "Argentina a contramano del mundo"

El presidente Mauricio Macri tuvo que irse a Estados Unidos para reconocer en una entrevista periodística que “está listo” para ir por la reelección. El poco margen que tiene en su propio país no le permitiría hacerlo. La realidad económica que sufrimos los argentinos hace imposible pensar que el Primer Mandatario se pare frente a todos y diga que ya está pensando en la reelección y no en cómo hacer para que lleguemos a fin de mes.

De todos modos, esta afirmación me hizo pensar que ahora sí es el momento de que la oposición comience a definir algún camino un poco más concreto a seguir de cara a lo que se viene. El peronismo debe superar algunos escollos que de manera propia se puso y que hoy lo dejan en un escenario de incertidumbre. La situación amerita que los describamos y busquemos una solución.

Nadie duda que a este gobierno de ajuste y más ajuste se le acabaron las oportunidades. Entonces lo que queda para adelante es que los dirigentes de la oposición se pongan de acuerdo. Para esto es importante que algunos dirigentes del peronismo superen el Síndrome de Estocolmo y surja una alternativa al gobierno macrista.

Hay una infinidad de peronistas, con cargos ejecutivos o legislativos, que cuando hablan en reuniones privadas marcan su intención de que Cristina Fernández de Kirchner no sea candidata el año que viene. Pero nadie se anima a decirlo públicamente o decirle a ella directamente, que por el bien de todos los argentinos, no es conveniente que se presente. El Síndrome de Estocolmo está a flor de piel en ellos.

El año que viene, en las elecciones presidenciales, es muy importante dirimir las diferencias que existen dentro de la oposición en las PASO. Todos reconocen que el mejor escenario es que se concluya en la gran primaria de la oposición, pero el problema es que hoy todos se miran el ombligo esperando que las cosas se acomoden por generación espontánea. No hay chances de una construcción valiosa y con posibilidades, sino se trabaja en la confluencia de temas trascendentales, sin importar nombres ni cargos, solo una agenda de prioridades a las cuales atender. La construcción, en definitiva, es de abajo hacia arriba.

En este sentido, los bonaerenses no dudamos en que debemos dicha alternativa debe tener un fuerte arraigo en los problemas de los bonaerenses. Pero algunos quedan atados a que los lleven en burro hasta el cierre de las definiciones perdiendo el valioso tiempo de generar confianza con la sociedad. Es momento de salir a contar qué es lo que está pasando, es hora de los audaces que se animan a contarle a la gente cuáles son sus propuestas.

Desde el Frente Renovador, hemos asumido ese camino desde nuestra concepción. Nos ha ido bien a veces, y no tanto otras, pero nunca renunciamos al camino de ofrecer siempre alternativas, nunca oponernos sin plantear una solución distinta que permita generar mejores condiciones de vida de los argentinos.

Para finalizar, nosotros creemos que no hay mal que dure para siempre y que el momento difícil que estamos viviendo no es una oportunidad, sino una obligación de asumir el protagonismo. Por esa concepción de la manera de hacer política antes mencionada es que desde nuestro espacio consideramos que Sergio Massa es quien mejor puede interpretar a la sociedad, que nunca abandonó la lucha y que comanda grandes equipos con experiencia y solidez para recuperar a la Provincia de Buenos Aires y a la Argentina. Pero lo que la sociedad desilusionada por el cambio que no fue, o que fue para peor, hay que deciles que no es cierto que no hay nadie, y que ahora es momento de salir, y ahí estamos saliendo porque nosotros también “estamos listos”.