Ante los giros negativos para Cambiemos en la causa que investiga la desaparición de Santiago Maldonado, el Gobierno puso en marcha un plan de reducción de daños que pretende exhibir al presidente Mauricio Macri preocupado por la creciente crisis del caso, incrementada por la sumatoria de pistas que apuntan a la responsabilidad de Gendarmería Nacional en la "desaparición forzada" del joven, según es la carátula que tiene el expediente. Un plan que contó con varios y notorios capítulos.
1) El primer paso que dio el mandatario para romper el silencio al respecto lo dio en el programa televisivo Animales Sueltos, donde habló por primera vez, en un llamativo móvil de exteriores. En la transmisión que conduce el presentador Alejandro Fantino, Macri dijo que su Gobierno está "trabajando y colaborando con la Justicia en todo lo posible" para dar con el paradero del joven que lleva 35 días desaparecido. Sin mediar demasiado explicación, el móvil -de un medio abiertamente oficialista- logró cruzarlo y llegar a pocos metros del presidente, en un espacio privado y sin si siquiera un atisbo de la seguridad presidencial de impedir el contacto. Un cuadro de espontaneidad forzada y poco creíble. Un escenario de ficción que concluyó cuando se cerraron las puertas del ascensor que transportaba al primer mandatario.
2) El segundo capítulo sucedió este martes por la mañana, durante la inauguración del viaducto Mitre, en la ciudad de Buenos Aires, donde aseguró que “vamos por el buen camino”, y pidió: “Sigamos apostando a lo central, que es decirnos la verdad, reconocer cuáles son los problemas. Y al ponerlos sobre la mesa, los vamos a ir resolviendo". "Estoy preocupado y ocupándome todos los días. Estamos al servicio de la Justicia, como corresponde. Hay un juez y una fiscal que están investigando como corresponde, sin prejuzgar, no descartando ninguna línea", indicó a los periodistas invitados a cubrir el acto, consultado por la situación del joven desaparecido en el sur del país.
3) Y hubo un tercero, por la tarde, cuando encabezó una reunión de seguimiento de la cartera de Seguridad, donde hubo un correlato del discurso volcado en los medios. En la cita con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también contó con la presencia de la primera línea del Ministerio de Justicia y su principal objetivo consistió en mostrar al jefe del Estado ocupado del tema Maldonado. Esto habilitó una catarata de coberturas mediáticas que reforzaron la lógica que buscó instalar Casa Rosada.
Tras el encuentro, la Casa Rosada informó que el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj viajará este miércoles a la ciudad de Esquel para presentarle al juez federal Guido Otranto un escrito para ponerse a disposición de la investigación que lleva adelante sobre la desaparición del joven. El gesto es parte de los movimientos que analizó esta tarde el Presidente en una reunión de seguimiento del ministerio de Seguridad, donde estuvieron la titular de esa cartera junto al secretario del área Eugenio Burzaco, el jefe de asesores de la ministra Pablo Noceti, el ministro de Justicia Germán Garavano y Avruj.
"Le informamos lo que estamos haciendo para estar cerca de la familia, también sobre el apoyo económico que estamos aportando para que puedan viajar a Esquel y estar cerca de la investigación, y las demás medidas, como ponernos a disposición del juez", confió a Letra P una fuente del Ministerio de Justicia, que además confirmó la presencia de Avruj en Esquel para formalizar una presentación que, hasta la semana pasada, consistía en erigirse como querellantes en el expediente.
La fuente negó que la ministra Bullrich hubiera puesto su renuncia a disposición del Presidente. Sin embargo un funcionario de Balcarce 50 no desmintió la versión y contestó: "Ella sigue firme, lo demás son especulaciones". La reconfirmación de la funcionaria es parte del apoyo que le brinda Macri a Bullrich, que además es directamente sostenida por el jefe de Gabinete Marcos Peña y por la diputada nacional Elisa Carrió, socia menor de Cambiemos, y líder de la Coalición Cívica.
El sostenimiento de la mujer al frente de la cartera de Seguridad, dicen en el Gobierno, estaría vinculado al rol de Burzaco, que a pesar de la mala relación que tiene con la ministra gestionaría en las sombras la relación con las fuerzas de seguridad y al vidrioso rol de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), en manos de Gustavo Arribas, que ya sufrió el procesamiento de un agente por hacer espionaje interior en la zona desde 2015.
Fuentes oficiales agregaron que en la reunión también estuvo Noceti, mano derecha de Bullrich y uno de los funcionarios más cuestionados del entorno de la ministra, debido a su comprobada presencia en los días previos y posteriores al 1 de agosto, la última vez que Maldonado fue visto con vida.
En las últimas 48 horas, el Gobierno afronta dos reveses en el caso Maldonado: las pruebas de ADN derrumbaron la posibilidad de que hubiera sido herido por un puestero de la zona y este martes se formalizó, con nombre y apellido, el testimonio de una de las personas que aseguran haber visto cómo lo persiguió y se lo llevó la Gendarmería. Ambas circunstancias ocurrieron en medio de un llamativo silencio del área de prensa de la cartera de Seguridad, cuyo desempeño sumó críticas dentro de la misma Casa Rosada.
Por la noche, en medio de los gestos oficiales, fuentes judiciales confirmaron que la Procuración Contra la Violencia Institucional (PROCUVIN) recibió un informe “anónimo”, donde una persona que dijo ser agente de inteligencia de la Policía Federal, argumentó que Maldonado fue secuestrado y golpeado por efectivos de Gendarmería el 31 de julio, un día antes del operativo de desalojo, y que no fue asesinado, sino que murió de hipotermia y su cuerpo fue enterrado en la frontera entre Argentina y Chile. La versión, que ahora deberá ser investigada por la fiscal federal Silvia Ávila, también señala a un mando de Gendarmería y a Noceti, según confió a Letra P una fuente con acceso al expediente, en el que ya no rige el secreto de sumario.