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Aseguró que tienen “fuerza en la tercera sección” y “no más de tres o cuatro provincias” afines. Discurso de campaña pro grieta con los K y una oda al combate a las mafias.
Por 27/09/2017 16:10

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, expuso en un almuerzo que organizó el Rotary Club y mostró las cartas que jugará el gobierno en pleno inicio de la campaña de cara a las legislativas de octubre. Una de ellas, una polarización fuerte con la herencia K; el segundo naipe, la apelación al combate a las mafias, un fenómeno que se intensificó en la apuesta pública tras la detención de Juan Pablo “Pata” Medina, el sindicalista de la UOCRA La Plata. Ante un salón completo en el primer piso del Hotel Sheraton Libertador, y mientras los comensales degustaban un modesto menú regado con malbec y chardonnay Rutini, el funcionario se encargó de derrumbar las posibilidades futuras de la fuerza antagónica a Cambiemos, con afirmaciones fuertes: “el kirchnerismo se está diluyendo como espacio político, y va a seguir así elección tras elección”, aseguró desde el estrado. Y agregó que “pasó a ser un fenómeno municipal, con fuerza en la tercera sección electoral y no más de tres o cuatro provincias” con gobiernos de ese signo. “Se va a ir achicando”, sintetizó. Tras ser presentado por Julián De Diego, miembro del club pero más reconocido por ser el abogado laboralista de buena parte del sector corporativo, Frigerio amplió algunas cuestiones que también serán banderas de campaña, como la confrontación de modelos políticos. “Las PASO y las elecciones de octubre van a ser una demostración de que la sociedad está dispuesta a seguir transitando este camino”, explicó, y desglosó una serie de críticas al pasado, contrastadas con medidas que el Gobierno considera positivas en el marco de las políticas de redistribución, como la “Asignación verdaderamente para todos” y “los créditos argenta”.

“Hace 21 meses teníamos cepo y siete tipos de cambio. El Indec no daba información pública confiable y el BCRA no cuidaba la moneda”, aseguró y agregó que “el populismo está agotado”. A continuación, y para evitar sorpresas ante los sectores que le piden al Ejecutivo más ajuste, consideró que “el gradualismo no fue una elección, sino una imposición de la realidad”. Dio además un dato que es clave en la pretensión oficial de instalar una mejora económica: “el primer desafío era crecer, y estamos en el cuatro trimestre de crecimiento, que llega a casi todos los sectores”, afirmó. Y consideró que “este es un modelo fundado en la inversión, las exportaciones y que ahora también está sostenido por el consumo”.

Mientras los mozos apuraban los platos en un almuerzo relámpago que no llegó a durar una hora reloj, escuchaban la ponencia de Frigerio los dirigentes del Rotary y algunos referentes empresarios como Diego Prado, de Toyota; Juan Pablo Maglier (La Rural), el embajador de Suiza; Martín Cabrales y el presidente de la Asociación de Bancos (ABA), Claudio Cesario. Y hasta un familiar: su tío Norberto Frigerio, relacionista público de años del grupo La Nación.

En esta línea, también apeló con dureza al tan mentado combate las mafias: “están enquistadas en muchos sectores, no solo en el sindical, como vimos ayer. También están en la política, en las empresa”, consideró. Y graficó el pedido del presidente de la Nación, Mauricio Macri, de una “lucha sin cuartel contra las mafias”.

 

Frigerio, junto al presidente del Rotary Club, Luis Ovsejevich

DUHALDE, FONDOS Y UNA FRUSTRACIÓN. En el espacio de las preguntas del auditorio, le preguntaron a Frigerio por la frase de Eduardo Duhalde que generaba dudas sobre qué pasaría si un avión que lleva a Macri se cayera. “¿Esto es madera, no?”, comentó con risa nerviosa, mientras ponía las manos en el atril, que era de madera.  Detalló que en el Gobierno “no se entendió esa metáfora”.

Cuando lo consultaron por “una frustración”, contestó que “es la ley de reforma política, que no la pudimos concretar pero la vamos a poner a discusión en el Congreso”. Asimismo, refirió al tema espinoso de los Fondos del Conurbano. “La postura de Buenos Aires la apoyan todos los gobernadores, llama la atención que en más de dos décadas no haya habido ningún gobernador bonaerense que haya reclamado lo que es justo”. Y concluyó que “es un tema que hay que resolver desde la política, no creo que haya que judicializarlo”.

Frigerio redujo al kirchnerismo a “un fenómeno municipal” que “se diluye”

Aseguró que tienen “fuerza en la tercera sección” y “no más de tres o cuatro provincias” afines. Discurso de campaña pro grieta con los K y una oda al combate a las mafias.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, expuso en un almuerzo que organizó el Rotary Club y mostró las cartas que jugará el gobierno en pleno inicio de la campaña de cara a las legislativas de octubre. Una de ellas, una polarización fuerte con la herencia K; el segundo naipe, la apelación al combate a las mafias, un fenómeno que se intensificó en la apuesta pública tras la detención de Juan Pablo “Pata” Medina, el sindicalista de la UOCRA La Plata. Ante un salón completo en el primer piso del Hotel Sheraton Libertador, y mientras los comensales degustaban un modesto menú regado con malbec y chardonnay Rutini, el funcionario se encargó de derrumbar las posibilidades futuras de la fuerza antagónica a Cambiemos, con afirmaciones fuertes: “el kirchnerismo se está diluyendo como espacio político, y va a seguir así elección tras elección”, aseguró desde el estrado. Y agregó que “pasó a ser un fenómeno municipal, con fuerza en la tercera sección electoral y no más de tres o cuatro provincias” con gobiernos de ese signo. “Se va a ir achicando”, sintetizó. Tras ser presentado por Julián De Diego, miembro del club pero más reconocido por ser el abogado laboralista de buena parte del sector corporativo, Frigerio amplió algunas cuestiones que también serán banderas de campaña, como la confrontación de modelos políticos. “Las PASO y las elecciones de octubre van a ser una demostración de que la sociedad está dispuesta a seguir transitando este camino”, explicó, y desglosó una serie de críticas al pasado, contrastadas con medidas que el Gobierno considera positivas en el marco de las políticas de redistribución, como la “Asignación verdaderamente para todos” y “los créditos argenta”.

“Hace 21 meses teníamos cepo y siete tipos de cambio. El Indec no daba información pública confiable y el BCRA no cuidaba la moneda”, aseguró y agregó que “el populismo está agotado”. A continuación, y para evitar sorpresas ante los sectores que le piden al Ejecutivo más ajuste, consideró que “el gradualismo no fue una elección, sino una imposición de la realidad”. Dio además un dato que es clave en la pretensión oficial de instalar una mejora económica: “el primer desafío era crecer, y estamos en el cuatro trimestre de crecimiento, que llega a casi todos los sectores”, afirmó. Y consideró que “este es un modelo fundado en la inversión, las exportaciones y que ahora también está sostenido por el consumo”.

Mientras los mozos apuraban los platos en un almuerzo relámpago que no llegó a durar una hora reloj, escuchaban la ponencia de Frigerio los dirigentes del Rotary y algunos referentes empresarios como Diego Prado, de Toyota; Juan Pablo Maglier (La Rural), el embajador de Suiza; Martín Cabrales y el presidente de la Asociación de Bancos (ABA), Claudio Cesario. Y hasta un familiar: su tío Norberto Frigerio, relacionista público de años del grupo La Nación.

En esta línea, también apeló con dureza al tan mentado combate las mafias: “están enquistadas en muchos sectores, no solo en el sindical, como vimos ayer. También están en la política, en las empresa”, consideró. Y graficó el pedido del presidente de la Nación, Mauricio Macri, de una “lucha sin cuartel contra las mafias”.

 

Frigerio, junto al presidente del Rotary Club, Luis Ovsejevich

DUHALDE, FONDOS Y UNA FRUSTRACIÓN. En el espacio de las preguntas del auditorio, le preguntaron a Frigerio por la frase de Eduardo Duhalde que generaba dudas sobre qué pasaría si un avión que lleva a Macri se cayera. “¿Esto es madera, no?”, comentó con risa nerviosa, mientras ponía las manos en el atril, que era de madera.  Detalló que en el Gobierno “no se entendió esa metáfora”.

Cuando lo consultaron por “una frustración”, contestó que “es la ley de reforma política, que no la pudimos concretar pero la vamos a poner a discusión en el Congreso”. Asimismo, refirió al tema espinoso de los Fondos del Conurbano. “La postura de Buenos Aires la apoyan todos los gobernadores, llama la atención que en más de dos décadas no haya habido ningún gobernador bonaerense que haya reclamado lo que es justo”. Y concluyó que “es un tema que hay que resolver desde la política, no creo que haya que judicializarlo”.