19|11|2022

Macri armó un show con EE.UU. para lanzar la campaña hacia octubre

15 de agosto de 2017

15 de agosto de 2017

Tras las PASO y para fortalecer su liderazgo, aprovechó la espectacularidad de la visita del vice norteamericano Mike Pence. Profundizó el discurso contra Venezuela y el vínculo comercial con Trump.

Dos días después del primer examen en las urnas que afrontó la administración de Cambiemos desde que llegó a la Casa Rosada, el presidente Mauricio Macri relanzó su agenda de gestión con la visita oficial del vicepresidente de los Estados Unidos Mike Pence, que este martes hizo escala en Buenos Aires, dentro de una gira que comenzó por Colombia, continuará en Chile y terminará en Panamá. El desembarco del mandatario de bandera estrellada tuvo la espectacularidad propia de cada visita que realiza al exterior un inquilino de la Casa Blanca, pero fue el marco que le permitió a Cambiemos dar una vuelta de página al clima electoral que dejaron las PASO del domingo. 

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Tal como sucedió en marzo de 2016 con la visita del entonces presidente Barack Obama, un sector de Buenos Aires estuvo virtualmente sitiado por las fuerzas de seguridad, incluso en selectos barrios como Recoleta, donde los vecinos tuvieron que mostrar su documento para poder entrar a su calle, gracias a la inesperada vecindad de Pence, que se alojó en un hotel de la zona. En la breve escala por la capital, el vice de Donald Trump se reunió con Macri, luego con su par Gabriela Michetti, y por la tarde ofreció un discurso en la Bolsa de Comercio, donde prácticamente repitió la mitad de las palabras que había leído en Olivos. Su esposa, la segunda dama, Karen Pence, tuvo su propio periplo, que incluyó reuniones con la consorte presidencial Juliana Awada y una visita a la Fundación INECO, que encabeza el neurólogo Facundo Manes, fallido candidato bonaerense de Cambiemos y muy cercano a la embajada norteamericana.

 

Como establece el protocolo, el segundo de Trump en la Casa Blanca no se refirió al resultado de las primarias de este domingo, quizás por el accidentado escrutinio de la provincia de Buenos Aires, pero eso no le impidió al líder del Partido Republicano felicitar al socio argentino con sendos elogios por las reformas impulsadas desde que llegó al sillón de Rivadavia, en una remake actualizada del encuentro que Macri mantuvo con su par norteamericano en Washington a fines de abril.

 

Tanto fue el interés del vicepresidente norteamericano por ensalzar la figura de Macri, que destacó seis veces la “audacia” de sus reformas, dentro de una agenda marcada por dos ejes centrales: celebrar al gobierno argentino en sus esfuerzos para sacar a Venezuela del Mercosur, y anunciar, sin detalles, el interés de Washington en afianzar el intercambio comercial, que incluirá el levantamiento de trabas para el ingreso de cítricos al mercado norteamericano, y un esquema de comercio de carnes bovinas, que combinará importaciones argentinas de cerdo estadounidense y exportaciones nacionales de carne vacuna a ese país.

 

“Señor Presidente, le traigo saludos de su amigo de larga data. Hablé esta mañana con él sobre la calidad de la relación entre ambos países”, abrió Pence en referencia a Trump en la sala de conferencias de la residencia de Olivos, mientras leía su discurso sobre las pantallas transparentes del teleprompter que trajo desde Washington para utilizarlo en las alocuciones oficiales. “Estoy aquí para felicitarlo por sus audaces programas de cambio. Argentina bajo su liderazgo es un símbolo positivo para la región y por eso lo felicitamos por las reformas”, celebró el ex gobernador de Indiana, un reconocido integrista católico, que ha sido duramente cuestionado dentro y fuera de Estados Unidos por su racismo, misoginia y abierto apoyo al muro que pretende construir en la frontera con México. 

 

“Esto ratifica el nivel de entusiasmo que despierta nuestro país en el mundo, que ahora inicia un proceso de generación de empleo. Es una relación que comenzó a reestablecerse desde hace 19 meses. En esta reunión hablamos de la próxima reunión del G20, de la cumbre de la OMC, para potenciar el desarrollo del continente, pero seguiremos trabajando contra el narcotráfico, el terrorismo y el lavado de activos. También compartimos la preocupación por lo que esta pasando en Venezuela y seguiremos exigiendo un cronograma electoral”, pronunció el jefe del Estado para devolverle las gentilezas al vice de Trump.

 

NEGOCIOS CON MACRI, PERO SIN EL MERCOSUR. “Con Macri hablamos del tema comercial. Hay posibilidades en materia agrícola, y como ex gobernador de Indiana conozco la calidad del cerdo y hablamos para exportar e importar cerdo y carne vacuna entre ambos países. Vamos a trabajar sobre artículos específicos y esperamos que tendremos avances muy pronto en temas agrícolas”, anunció el vice de Trump, dentro de la serie de elogios que le ofrendó a su anfitrión. “Nos sentimos muy entusiasmados por las reformas y esas reformas posicionan mucho a Argentina en su ingreso a la OCDE. La relación con Argentina es estrecha, pero puede solidificarse aun más. Argentina está pasando a ser una economía de mercado”, aseguró Pence, sin destacar la resistencia que tiene Washington para negociar con el bloque del Mercosur. El tema fue abordado elípticamente por Macri cuando se refirió a la undécima cumbre ministerial de la Organización Mundial del Comercio que se realizará en Buenos Aires desde el 10 al 13 de diciembre.

 

“Esperamos que en diciembre encontremos puntos para profundizar el intercambio con el Mercosur, ahora que Estados Unidos no tiene tanto interés en los acuerdos multilaterales”, redondeó el mandatario argentino mientras el vice norteamericano le devolvía una sonrisa.

 

EJES CARNALES. La comitiva de funcionarios de la Casa Blanca que acompañó a Pence reveló la naturaleza de la visita, que giró en torno a contener la necesidad de Argentina por profundizar el comercio bilateral, pero también a instalar el interés de Washington para llevar al extremo la presión política y económica sobre Venezuela. También para ahondar la agenda en materia de seguridad nacional con los países aliados a la Casa Blanca de América del Sur. Junto a Pence llegaron el asesor especial para el hemisferio Occidental, Landon Loomis; su jefe de Gabinete, Nick Ayers; la asesora para la Seguridad Nacional, Andrea Thompson; y el vicejefe de Gabinete y dirección de Comunicación, Jarrod Agen. Todos fueron conducidos por el embajador interino Thomas Cooney, que está a cargo de la representación en Buenos Aires desde principios de año.

 

Del otro lado del mostrador participaron el canciller Jorge Faurie, el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo; el portavoz presidencial Iván Pavlovsky y los dos funcionarios que viajaron la semana pasada a Washington para destrabar parte de los acuerdos comerciales que la administración de Cambiemos busca cerrar con Trump: el secretario de Relaciones Económicas Horacio Reyser y el secretario de Comercio, Miguel Braun.

 

La ruta previa al aterrizaje en Buenos Aires del Air Force Two, estuvo marcada por la amenaza que deslizó Trump desde Washington cuando dijo que no descartaba ninguna opción para presionar a Venezuela. Ni siquiera la opción militar. Semejante mensaje fue inicialmente atajado por el mandatario colombiano Juan Manuel Santos, que le pidió a Pence que descartara esa posibilidad por completo. Macri hizo lo propio, pero sin aflojar en su virulencia discursiva sobre el gobierno de Caracas. “En el Mercosur no vemos al uso de la fuerza como una alternativa para encontrar una solución sobre Venezuela. Tenemos que seguir en la línea de la diplomacia”, espetó el Presidente.

 

“Hablamos expresamente para compartir información de inteligencia con Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay y vamos a seguir trabajando en esa línea, por eso estamos agradecidos por sus aportes sobre Venezuela. Hablamos sobre este tema para que quede claro que EEUU no se quedará de brazos cruzados, porque al incrementar la presión económica y política mundialmente vamos a reestablecer la democracia por medios pacíficos”, aseguró Pence, aunque reafirmó que “Trump esta convencido de imponer el poderío económico de Estados Unidos para presionar a Venezuela".

 

“Pedimos que América Latina haga más y así haremos sentir todo el rigor de nuestro poderío político y económico sobre Venezuela para encontrar una solución política. Lo que hagamos, lo debemos hacer juntos, y ya hemos generado tres tipos de sanciones. El pueblo venezolano volverá a ser libre, porque la libertad siempre gana”, resaltó Pence para cerrar su segundo discurso.

 

Ya habían pasado las cuatro de la tarde y los principales representantes del establishment político y económico argentino despedían al vice de Trump con una ovación, en medio del evento más custodiado que le tocó albergar al añejo edificio de la bolsa porteña.