DUEÑO DE SWISS MEDICAL Y ACCIONISTA DE AMÉRICA

Bellocopit: “Va a ser difícil negociar por menos que la paritaria bancaria”

Tras comprarle su parte en el grupo de medios a Francisco De Narváez, el empresario auguró una recuperación leve, habló del Correo Gate y reconoció que el casi 25% obtenido por bancarios es un mojón.

Claudio Bellocopit erigió un imperio de los negocios en torno a la medicina privada y las aseguradoras. El perfil bajo nunca fue una característica de su personalidad, pero la semana pasada quedó aún más expuesto en la consideración pública cuando se supo que le había comprado el 40% del grupo de medios América a Francisco De Narvárez, una operación que le permite compartir el liderazgo de la compañía con Daniel Vila (también con el 40%) y acceder a controlar el canal de aire y radio La Red. Él no lo menciona, pero no es la primera vez que le ofrecen medios para comprar. Hasta el año pasado había evaluado otro grupo muy reconocido, al que casi todos los contadores consideran un agujero negro. Y hasta periodistas lo sondearon para comprar medios que luego del kirchnerismo quedaron cerrados o averiados económicamente.

 

El dueño de la prepaga Swiss Medical hace un alto en la mañana para atender a Letra P con agenda abierta, que va desde paritarias hasta medios y de macrismo a kirchnerismo y negocios.

 

-Fue socio de Tinelli en radio Del Plata, produce programas de TV y tuvo parte de Canal 9. ¿Qué hay de diferente en esta operación con América?

 

-Lo primero diferente es el tamaño de la transacción. Es un grupo más grande y la participación mía es más alta. Cómo fue la experiencia se lo voy a contar dentro de un tiempo.

 

-Cuando compra este tipo de empresas, ¿cuánto tiempo se toma para hacer ese balance de resultados?

 

-Después de uno o dos años de estar en el negocio. Antes no se puede.

 

-El contexto económico y político en el que se da la venta es particular. ¿Cómo lo entiende usted?

 

-Si bien es cierto que el contexto económico no está tan en el ideal, no menos cierto es que, si estuviera tan en el ideal, estas transacciones serían más difíciles de hacer. Primero por el precio y, segundo, porque no hay tanta cantidad de medios que estén en venta. Canales de aire hay cuatro. No es tan usual que se den estas transacciones, estas posibilidades.

 

Por el otro lado, los medios de comunicación en sí mismos, los medios grandes, no diría que están pasando un momento extraordinario pero tampoco están en un momento malo. Las compañías están, en el caso de Grupo América, bien, ordenado. Pero si uno mira lo que pasó en la industria en general, sin ir más lejos lo que pasó con Telefé hace un tiempo, es una transacción importante que se hace en un momento en el que Telefé también estaba sana. Entonces, pienso que las posibilidades para adelante son buenas, pero siempre y cuando todo en Argentina vaya mejor.

 

"En un año y pico, la actual gestión empieza a tener su responsabilidad pero todavía es mucho menor a lo que venía de antes."

-Le han preguntado mucho por qué compró, pero ¿por qué vendió De Narváez?

 

-Yo creo que él está focalizado específicamente en un negocio mucho más internacionalizado. Los negocios de él están hoy más afuera que en la Argentina. Su estrategia va hacia eso…

 

-No hacia la política…

 

-No, no. Creo que, por lo que entiendo y charlé con él, a la política no vuelve. Se retiró ya.

 

-Ha pasado poco más de un año de Cambiemos en el poder. ¿Cómo lo evalúa?

 

-Lo veo con un mix de aciertos y errores. Y me parece que lo veo como lo ve la mayoría, con poca cintura política. Me da la sensación de que le falta eso, que técnicamente logró cosas importantes pero también cometió errores importantes.

 

-Usted maneja empresas hace décadas. Y se ha comparado qué hubiese pasado si esos errores que menciona se hubiesen cometido por los CEOS pero dentro de una compañía. ¿Deberían haberse resignado funcionarios por esos errores?

 

-Vamos a ser claros: todas las cosas se pueden mirar de los dos lados. Hay algo de cierto en eso que se compara, pero no se echa a una persona por sólo un error. Eso es muy simplista. Todos los que laburamos todos los días nos mandamos alguna macana. Y, por otro lado, tampoco está bueno cantar quiero vale cuatro y luego ir para atrás. De todas maneras, me parece que hay situaciones que no son lógicas que sucedan porque generan incertidumbre, porque se la dejan picando a la oposición.

 

-¿A qué medidas se refiere?

 

-Lo de las jubilaciones fue una estupidez. Es un error que no se puede cometer. La situación del Correo, que es un tema muy técnico, planteado como está planteado, nadie lo entiende. Había que tener ahí un cuidado enorme o no hacer nada. Porque hay cosas que, aunque se quieran hacer bien, van a creer que están mal. Era muy difícil que lo del Correo fuese algo digerible. Políticamente, el Gobierno promociona poco los aciertos y los desaciertos se los promociona mucho, porque hay un desmanejo político importante.

 

"Por lo que entiendo y charlé con él, De Narváez a la política no vuelve. Se retiró ya."

 

CRISIS Y OPORTUNIDADES

 

-La recesión que se observa en casi todos los rubros de la economía, ¿cómo está impactando en el negocio de la medicina privada?

 

-Obviamente nos afecta en el crecimiento, en una suba de costos muy fuerte que hemos tenido el año anterior. Y, obviamente, si la economía no se mueve, no se mueve nada. No hay sectores que puedan superar la situación de falta del mango en el bolsillo de la gente. Es una realidad, pero también es cierto que era difícil. Había que hacer un encuadre fuerte a la salida de 2015 y esto no se hace de un día para el otro. Ahora ha llegado el momento de la verdad y de que se empiecen a manifestar cuestiones concretas para que la gente empiece a estar mejor. Si no, esto se va a complicar económicamente.

 

"Por lo que entiendo y charlé con él, De Narváez a la política no vuelve. Se retiró ya."

-¿Cuál es su vínculo con el gobierno actual y cómo se diferencia del que mantenía con el kirchnerismo?

 

-Mi vínculo con el actual es el de un empresario importante que tiene que intercambiar y hablar con las autoridades en las áreas que les competen. Es eso, nada más.

 

-¿No los conoce personalmente?

 

-Los conozco, sí, pero no soy amigo. Es un vínculo profesional. Sí tengo una amistad con Mario Quintana, que es pública, pero no es más que eso. Con el otro gobierno, los últimos cuatro años tuve un enfrentamiento fuerte y me peleaba mucho.

 

-¿La herencia fue tan pesada como asegura el Gobierno?

 

-Yo creo que sí. No hay duda. Pero esto es como la medicina: sólo si a le hacen un estudio y el cirujano le dice que hay que operarlo porque está grave se da cuenta de la magnitud del problema que tiene. Usted y sus amigos que lo vieron hacer fútbol el día anterior no se dan cuenta. Esto es más o menos igual: la gente no se daba cuenta de la gravedad de la situación y lo que hubiese pasado en unos meses más. Entonces, obviamente, ése es el problema de la crisis actual, que la mayoría de la gente no entiende cuál es el origen. Y un Gobierno que no tiene capacidad política no tuvo la capacidad de explicar esto en diciembre. Por eso hoy mucha gente cree que si me falta un mango hoy es culpa de la actual gestión.

 

"Ahora ha llegado el momento de la verdad y de que se empiecen a manifestar cuestiones concretas para que la gente empiece a estar mejor. Si no, esto se va a complicar económicamente."

-¿La culpa no es repartida?

 

-Es cierto. En un año y pico, la actual gestión empieza a tener su responsabilidad pero todavía es mucho menor a lo que venía de antes. Obviamente, no se va a poder estar con esta historia eternamente y van a tener que empezar a mostrar pequeños avances de que la cosa empieza a cambiar, pero no crean que esto se va a transformar en una gran fiesta.

 

-¿En cuánto y en qué plazos pronostica la recuperación?

 

-Entiendo que a partir de este año debería comenzar una curvita, que empiece a rebotar, despacio. Siempre que el Gobierno haga las cosas bien. No un crecimiento del 3,5% del PBI, pero, si empieza a rebotar y ese camino se sostiene, el año que viene va a ser mejor y así sucesivamente.

 

PARITARIAS Y COMPETENCIA

 

Hace unas semanas, Bellocopit presentó una demanda contra la prepaga mixta Osde por apropiación de tributos del Estado. Y abrió la puerta a una guerra entre dos pesos pesados de la medicina privada.

 

-¿Hubo detrás de esa denuncia alguna intencionalidad de operar contra la competencia o el problema es real?

 

-Por supuesto que no. Me extraña cómo le bajaron el precio a la situación. Este tipo de situaciones de las que me pregunta son más de la política. En el sector empresario, usted no le tira a un competidor un balde de mierda. Lógicamente, cuando va a una guerra comercial, le baja el precio a la pelea y pasa lo que pasó. La repercusión de este tema desde el punto de vista de los medios ha sido baja. Y no se explica, porque yo hice la denuncia de una defraudación que no tiene antecedentes en la Argentina y que va a quedar demostrada. Si esto lo hubiese denunciado un periodista le daban un Pullitzer o se ganaba un Martín Fierro. Me quedo con la tranquilidad de saber que la denuncia es real y se trata de que se pague lo que se debe, porque es plata de enfermedades y nada más.

 

-Por último, usted paga salarios. ¿Cómo impacta la paritaria de los bancarios, en torno al 25% o 26%, en las discusiones salariales que empiezan ahora?

 

-La paritaria bancaria marca el camino. Va a ser difícil que se modifique algo respecto a este número. Hay que ver caso por caso, pero va a ser el número rector. Difícil negociar por debajo de eso. Un punto más, un punto menos, pero va a estar por ahí.

 

 

 

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