En su batalla sorda con la Jefatura de Gobierno, la titular de Aerolíneas Argentinas, Isela Costantini, se encontró con una sorpresa: su antecesor, el kirchnerista Mariano Recalde, la respaldó y se metió en la discusión por los subsidios a la compañía y el pedido de ajuste por parte del Gobierno nacional.
“Tuve la oportunidad de leer la carta de la actual titular de Aerolíneas Argentinas y me generó una gran preocupación la noticia de que el Gobierno decidiera reducir de manera significativa la inversión destinada al funcionamiento de la compañía. Ello es sumamente grave, más aún si se anuncia de un día para el otro”, aseguró Recalde en una misiva firmada y dedicada a sus antiguos empleados.
En ese mensaje, el ex funcionario kirchnerista destacó a su reemplazante: “Como repetí en varias entrevistas públicas, tal vez por el hecho de tener la misma edad y de haber podido conversar personalmente con ella, creo en la capacidad y buenas intenciones de la titular de la empresa para llevar adelante la compañía y seguir mejorándola”.
En ese sentido, agregó: “Pero para que tenga éxito la gestión, además es necesario que exista la decisión política del Estado de seguir conectando a los argentinos a través de su línea de bandera”.
Para Recalde, “más allá del debate ideológico y de las miradas que puedan existir sobre las declamadas bondades de la libertad de mercado, lo cierto es que la solución de achicar Aerolíneas ya se probó y fracasó”.
La defensa del ex titular de Aerolíneas se dio días después de la carta en la que Isela pidió trabajo en conjunto a los empleados y comunicó que el Gobierno no giraría el nivel de subsidios reclamado para el ejercicio del año corriente. En paralelo, en una entrevista con el diario La Nación, la ex General Motors envió un guiño tras otro a los gremios, con quienes está en buena sintonía; situación que empeoró su relación con los laderos de Marcos Peña que llevan adelante la política aerocomercial: Gustavo Lopetegui y Mario Quintana.
“Yo no voy a entrar a sacar a los que eran de La Cámpora o votaron o no votaron a un gobierno porque realmente creo que la empresa tiene que seguir un objetivo de hacia dónde tenemos que ir. O sea, todos se tienen que sumar hacia donde queremos llevar el avión dentro de la integridad de la ética, con un nivel de profesionalismo muy grande”, soltó la funcionaria nacional en diálogo con el matutino porteño.
En otro pasaje de la entrevista, marcó: “Hubo varios presidentes que gestionaron Aerolíneas con un fin político o un objetivo. Lo único constante en un promedio de 13 años de antigüedad, que tiene hoy un empleado de Aerolíneas, fueron los gremios. Entonces, los gremios, para nosotros, son una parte muy importante de lo que nosotros queremos hacer con Aerolíneas”.
Luego de destacar a Isela, Recalde hizo un repaso por las medidas que tomó durante su gestión como “incrementar las operaciones” y la generación de puestos de trabajo. Según el kirchnerista, “conectar a los argentinos no es, como dice el ministro Dietrich ‘subsidiar al segmento más rico de la población’, sino invertir en el desarrollo económico y la integración de un país federal”.
A su vez, Recalde consideró que “no es cierto que se subsidie a los pasajeros: cada pasajero que viaja por Aerolíneas paga lo mismo que en una empresa privada y, además, habíamos empezado a vivir en una Argentina donde no sólo los ricos viajaban en avión”.
“No desconozco que en esta etapa a Aerolíneas le toca afrontar nuevos desafíos y grandes dificultades, como el impacto de una devaluación del 60% y la apertura paulatina de los cielos, favoreciendo el ingreso de empresas privadas que vienen por la ‘crema’ del mercado y con las cuales Aerolíneas compite en desventaja, pues le toca sostener un rol social en todo el país”, ahondó.
Por último, concluye: “No permitamos que la voracidad del mercado, ni las políticas de ajuste destruyan lo que tanto esfuerzo nos costó construir a los argentinos”. Curiosamente, Recalde cierra la misiva con una frase similar a la que Isela arrojó en su entrevista con La Nación, cuando sostuvo que “creo realmente que esto es una empresa de los 40 millones de argentinos, es una empresa que todos tenemos que tener el orgullo de poder decir que todavía es una aerolínea de bandera”.