Tras la fuerte señal de unidad que emitieron los intendentes peronistas y su llamado a las bancadas afines de la Legislatura a discutir como un bloque único el proyecto de Presupuesto 2017 enviado por la gobernadora María Eugenia Vidal, el Gobierno nacional mandó al subsecretario de Gestión Municipal del ministerio del Interior, Lucas Delfino, a terciar con los mismos jefes comunales con los que mantiene distintas negociaciones financieras. “Ninguno de los intendentes debería manifestarse en contra ni condicionar un proyecto que da prioridad a llevar como nunca antes se había contemplado agua potable, cloacas, pavimento y obras hidráulicas”, dijo el funcionario, mientras el mapa político del conurbano bonaerense empieza a redefinirse ante la inminente llegada de un verano signado por la recesión y antesala del año electoral en ciernes.
“Por primera vez se presenta un presupuesto serio que cumplirá con cada uno de los objetivos que se propone. Muchos antes apoyaban y eran cómplices porque sabían que no se iba a cumplir con lo que se estipulaba. He hablado con distintos jefes comunales para conocer su opinión y me manifiestan conformidad”, dijo el funcionario de la cartera política del gobierno de Cambiemos, actualmente atravesado por una controversia en torno al control electoral de la Provincia entre el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y la gobernadora Vidal, desde hace un mes titular del partido PRO en tierra bonaerense.
Aunque el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, forma parte de la misma entente que Monzó, intenta acercar posiciones entre el ex ministro de Asuntos Agrarios de Daniel Scioli y Vidal, que es secundada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el propio Macri.
“Creemos que los intendentes son quienes mejor conocen la realidad urbana y por eso mismo, sin distinciones políticas, van a dar su visto bueno al presupuesto", arriesgó el funcionario, que tuvo a su cargo el armado del Encuentro Nacional de Intendentes que encabezó el Presidente en Tecnópolis a principios de este mes.