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Por Gonzalo Palese.- La precandidata a jefa de Gobierno del FIT cuestiona duramente al macrismo y advierte que el frente Eco “no tiene diferencias” con el PRO. “Ocaña y Lousteau no tienen grandes cosas que decir porque son una colectora del PRO”, dispara.
Redacción 21/04/2015 15:26

En las elecciones legislativas del 2013 en la Ciudad de Buenos Aires se presentaron seis fuerzas de izquierda. De esa cantidad, la que contó con mayor apoyo en el electorado fue el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), que consiguió una banca en la Legislatura porteña para Marcelo Ramal.

El FIT se afincó como cuarta fuerza en la Ciudad y como primera dentro de todas las expresiones de izquierda que tienen representación en ese distrito. El frente que lidera Jorge Altamira a nivel nacional lleva a la abogada Myriam Bregman como precandidata a jefa de Gobierno.

“La mayoría de los precandidatos no quieren discutir cuál es su proyecto político a fondo”, asegura Bregman, que es acompañada por la boleta de legisladores porteños que encabeza Ramal. El dirigente del PO es actualmente diputado porque ingresó hace dos años, pero al ser el FIT un frente compuesto por tres fuerzas, los cargos son rotativos y duran medio mandato. Es decir, Ramal ingresó en 2013 y en diciembre de 2015 dejará la banca a Patricio del Corro del PTS, por eso puede presentarse en estos comicios.

¿Cuáles son los ejes de campaña del FIT?

Nosotros miramos la campaña de la Ciudad de Buenos Aires desde un lugar que ninguno de los otros candidatos la mira porque decimos que hay que reorganizar la Ciudad teniendo en vista los intereses del pueblo trabajador, de las mujeres y la juventud.

¿Por qué dice que el resto de las otras fuerzas políticas no lo hacen?

Los otros candidatos de la oposición no lo hacen porque le discuten a Macri desde sus mismos términos, son en términos de gestión. Y esto es lo que impuso el macrismo, ya no se discuten proyectos políticos, se discute gestión. Cuando uno cae en esa trampa, termina discutiendo en términos muy parecidos a los del macrismo. Esto lleva a que algunos candidatos no tengan qué decir. Uno escucha a (Graciela) Ocaña o a (Martín) Lousteau y no tienen grandes cosas que decir porque discuten en los mismos términos y porque son una colectora del PRO.

¿Y qué tiene para decir el Frente de Izquierda?

Es una superficialidad total analizar la campaña desde la gestión. Queremos analizar una campaña desde el punto de vista de poner en pie una fuerza importante de izquierda, una fuerza militante. Queremos tener un bloque en la Legislatura  para enfrentar a un proyecto de derecha, en donde se privilegia los negocios privados y a los sectores poderosos, que divide entre norte rico y sur pobre y abandonado.

¿Hablar de gestión implica evadir la discusión política?

La mayoría de los precandidatos evitan hablar de los temas principales, hablan de lemas de campaña porque no quieren discutir cuál es su proyecto político a fondo. Nadie va a decir que va a devaluar si asume y la deuda de la Ciudad se va a multiplicar porque está endeudada en dólares. Algunos se les escapa, como le pasó a (Guillermo) Nielsen que dijo que (Sergio) Massa iba a devaluar.

¿Cuáles serían sus tres primeras medidas como jefa de Gobierno?

Empezar a terminar con la casta política que llega a la función para enriquecerse. Que ningún legislador gane más que un docente, nuestro diputado nacional Nicolás Del Caño presentó un proyecto en ese sentido en el Congreso.

Otra propuesta sería que se trate de forma inmediata la ley de seis horas en hospitales y actualización del salario de enfermeras y trabajadores de hospitales a un salario igual a la canasta familiar. Este es un proyecto que presentó Marcelo Ramal en la Legislatura porteña y que vemos como urgente.

Cortar los subsidios a la educación privada y trasladar esos montos a infraestructura de las escuelas públicas que están en una crisis importante mientras cada vez más aumenta la matrícula privada. Es lógico porque si uno degrada la educación pública va a haber un traspaso a la educación privada, queremos invertir esa ecuación para que vuelvan los fondos a la escuela pública.

Hay sectores de la izquierda porteña que insistieron hasta último momento con la posibilidad de que todas las fuerzas de izquierda se unan ¿Por qué hoy no es posible ese acercamiento?

Nosotros somos la unión de los tres partidos de izquierda más grande de la Argentina con los principales referentes de los trabajadores por fuera de la burocracia sindical. Somos, tal vez, la unidad de izquierda más grande en los últimos años con un programa político. No se puede reclamar unidad con todo el que quiere llamarse de izquierda, la unidad tiene que ser con quien uno comparte un programa político y la clave del programa político del FIT es que es un frente basado en una alternativa independiente del Gobierno, de la burocracia sindical y de los partidos tradicionales.

Nosotros no buscamos atajos electorales aliándonos con la centroizquierda a ver si conseguimos un cargo más o un cargo menos. Llamamos a centrar el voto en el Frente de Izquierda y no dispersarlo en pequeñas alternativas que no constituyen una fuerza importante para enfrentar a la derecha y plantear una alternativa nacional.

En 2013, el FIT hizo una destacable elección y consiguió una banca en la Legislatura porteña. ¿Cómo ven el escenario para estos comicios? ¿Los perjudica la polarización que hay en la Ciudad?

Es complejo porque incluso el PRO polariza entre sus propios candidatos para atraer un número mayor de votos y han organizado una elección a medida del PRO porque es absolutamente proscriptiva, donde pusieron un piso de 1.5 y no ponen ni una sola medida de publicidad.

La Ciudad de Buenos Aires tiene casi tres millones de habitantes y no puede ser que el Gobierno del PRO se garantice, además de la privada que tiene, dos millones de publicidad estatal por día y a la oposición política no le da ni una cartelera para hacer conocer sus propuestas. Es una elección difícil pero tenemos muchas expectativas por que el FIT empieza a instalarse en todo el país.

¿Cómo evalúa la interna del PRO?

Michetti y Larreta sólo tienen diferencias de forma, no le veo diferencias de contenido. Son diferencias de estilo, de asesoramiento.

Algunos candidatos de la oposición marcan a Larreta como el continuador de los acuerdos de Macri… ¿Usted coincide?

¿Y Michetti qué ha hecho en todo este tiempo?. ¿A qué se ha opuesto? Ahora sale a diferenciarse por el juego pero no dijo nada cuando entre macristas y kirchneristas le votaron la exención impositiva de Ingresos Brutos a Cristóbal López. ¿En qué se diferencia Michetti? No es creíble, parecen más fuegos de artificio propios de una campaña.

¿Y cómo evalúa la interna del frente Eco?

Es una colectora del PRO, no lleva mayor análisis. Cualquiera que lo vea en las intervenciones televisivas verá que no saben ni cómo diferenciarse porque cuando llegue la hora de elegir quién va a ser su candidato a presidente van a estar entre los que van con los radicales y el PRO.

¿Y la del Frente para la Victoria?

No sé si hay una verdadera interna. Creo que Recalde es el candidato porque lo eligió la presidenta, los demás son ansias individuales. Y, también, la presidenta le ha puesto a uno de sus principales funcionarios como primer legislador.

¿Cuál es su opinión sobre el ministro y primer legislador porteño del FpV Carlos Tomada?

Durante el año pasado, desde el FIT participamos de lo que fue el conflicto de los trabajadores de LEAR. Yo fui una de sus abogadas y hemos denunciado la represión, la militarización del conflicto social en la Autopista Panamericana.

El ministro Tomada es uno de los grandes responsables de que los trabajadores quedaran en la calle porque fue el que acordó con la empresa y con la burocracia sindical del SMATA que los trabajadores sean despedidos y fue el mismo quien justificó el armado legal para que esos trabajadores sean despedidos.

Usted es abogada experta en Derechos Humanos, ¿Cómo evalúa la gestión de Macri en esa área?

La gestión de Macri en Derechos Humanos y libertades democráticas es calamitosa y creo que el hecho de que todavía estemos discutiendo si es de derecha o no es porque lo han perdonado, porque el kirchnerismo lo ha perdonado en esta necesidad de tenerlo como opositor.

El Gobierno de Macri creó la Policía Metropolitana con el apoyo del kirchnerismo que se la votó y lo primero que hizo es poner al “Fino” Palacios, uno de los responsables del encubrimiento a la causa AMIA, al frente. Como segundo hecho, montó una red de espionaje, trajo espías de la Federal para tratar de armar su propio cuerpo de espionaje. Armó la UCEP para pegarle a las personas con situación de calle y reprimir la protesta social. Armó la Metropolitana que actuó efectivamente contra desalojos como el del Parque Indoamericano, el del Barrio Papa Francisco, reprimió con balas de plomo en el Teatro San Martín.

Si yo tengo todo ese panorama la verdad es que solamente una gran protección mediática ha permitido que Macri hoy no esté siendo señalado por todo esto.

Además, Macri reprime los derechos de la mujer porque se niega a aplicar el protocolo que estableció la Corte Suprema para los casos de aborto no punible. Es una típica gestión de derecha donde se privilegian los negocios privados y se degradan los derechos del pueblo trabajador, de las mujeres y  de la juventud.