El Programa de componedores vecinales lanzado este jueves por el ministerio de Justicia impulsa la creación en cada barrio del territorio provincial de los Centros locales de Composición Vecinal, en los que referentes de la comunidad serán “componedores” para mediar en los conflictos sin tener que llegar a instancia judicial.
El ministro Ricardo Casal firmó junto al intendente platense Pablo Bruera el convenio que permitirá la apertura de estos espacios en distintos barrios de la ciudad de las diagonales. Y la intención es que se extienda a toda la provincia de Buenos Aires.
“Se trata de una herramienta de mediación comunitaria que presta el servicio de manera gratuita. Las partes en conflicto podrán solicitar al componedor que les preste asistencia en su intento por llegar a un arreglo amistoso de una controversia que se deriva de una relación vecinal, social, familiar, de convivencia, u otro tipo de circunstancia vinculada a ellas”, explicó Casal.
Los problemas vecinales, que suelen terminar en situaciones de violencia, e incluso con la muerte, generalmente derivan de cuestiones edilicias, uso indebido de espacios, filtraciones, ruidos molestos, tenencia de animales y otros asuntos conflictivos que se dan en la convivencia entre vecinos y que ahora podrán resolverse en el término de 60 días con la figura del componedor vecinal.
De esta manera, las instituciones civiles, sin fines de lucro, organizaciones no gubernamentales, clubes, comisiones vecinales, y otras entidades afines o análogas podrán ser Centros de Composición Vecinal, quienes seleccionarán a los vecinos que oficiarán de “componedores”, generalmente personas con alta referencia en el barrio.
Hace algunos años atrás, el hoy diputado provincial Mauricio D´Alessandro saltó a la fama en la televisión al conducir un programa en el que oficiaba de juez mediador entre vecinos que exponían un problema cotidiano, en muchas ocasiones exagerado y llevado a los límites más bizarros. Pero vale la comparación para graficar cómo los problemas entre personas que viven en un mismo barrio pueden resolverse sin necesidad de ir directamente a la justicia.
El ministerio de Casal detalló de esta manera quiénes pueden ser componedores y qué requisitos se exigen: El componedor es un tercero neutral, sin vínculos con las partes ni interés en el conflicto, previamente capacitado y propuesto en cada caso por la institución social frente a la que se plantea o presenta el conflicto. Los componedores podrán ser hombres o mujeres, argentinos nativos o por opción con no menos de cinco años de ejercicio de la ciudadanía; que tenga como mínimo 25 años de edad y título secundario; y cuente con más de tres años de residencia en la Provincia de Buenos Aires. Recibirán capacitación por parte del Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires directamente o a través de acuerdos con las Universidades o Colegios de Abogados.
Con respecto a cómo será el proceso de mediación vecinal, Justicia informó que que se realizará mediante el Formulario Único de Composición Vecinal que podrá ser presentado ante la mesa de entradas del Centro de Composición Vecinal más cercano, o bien enviarse vía e-mail a dicho centro. Se entregará al requirente, o éste podrá imprimir desde su correo electrónico, la constancia de inicio del trámite. Los componedores vecinales podrán ser seleccionados en forma directa por las partes entre aquéllos que figuren inscriptos en el Centro de Composición competente. En caso de discrepancia entre las partes acerca del componedor seleccionado, el Centro designará al componedor vecinal. El procedimiento de Composición Vecinal tendrá una duración máxima de 60 días corridos.
También explicó qué rol cumplen los municipios: Las comunas podrán adherir al Programa mediante un convenio entre el gobierno municipal y el Ministerio de Justicia de la provincia. Los Municipios que establezcan convenios con la cartera de Justicia para sumar esta herramienta deberán abrir un registro de organizaciones de la sociedad civil que quieran participar del Programa. Asimismo, podrán seleccionar a las entidades que estén en condiciones de convertirse en Centros de Composición y proponer personas para ser capacitados como componedores vecinales.