Fernando Espinoza busca demostrar condiciones de buen gestionador y no duda en reafirmar los preceptos que se utilizan desde la administración central bonaerense, que a través de Alejandro Granados rememora el viejo sistema de saturación policial que se ejecutó en los tiempos de Carlos Ruckauf.
La decisión de acoplarse a esa organización tiene causa: el 2015. Envalentonado por la titularidad del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, el intendente de La Matanza se apega a la ilusión de ser uno de los elegidos por el oficialismo para competir en la sucesión de Daniel Scioli, hoy volcado a profundizar la campaña presidencial y terminar de una forma decorosa su gobierno.
Para eso, el dirigente imita puntillosamente el modelo Ezeiza en el distrito más importante del Conurbano y la Provincia. La mejor forma de comunicarlo (y reflejarlo), como la mayoría de sus competidores, es en las redes sociales, que tembién les sirven a otros aspirantes –como Martín Insaurralde– para posicionarse. En la Secretaria de Protección Ciudadana y la Secretaría de Tránsito y Transporte del municipio se pusieron al frente de la acción con el objetivo de allanarle el camino a los cuestionados “Operativos de Saturación” en las 15 localidades del partido más popular del Gran Buenos Aires.
“La acción se realiza con efectivos de la policía de Buenos Aires, inspectores de tránsito y efectivos de la Patrulla Municipal”, comunica en su cuenta oficial Espinoza, quien remarca constantemente la notable acción conjunta de su gestión y las fuerzas que dependen de la administración sciolista. “Los operativos son con fines preventivos y las tareas que se realizan son controles de alcoholemia a conductores, documentación personal y de los vehículos”.
Pero esa sintonía no siempre fue indiscutida. En estos días, que la discusión por la Policía Municipal opacó a varios legisladores, algunos dirigentes recuerdan el momento que le abrió las puertas a un gobernador ultra kirchnerista como Sergio Urribarri, quien en diferentes oportunidades planteó notables diferencias con el modelo de país que promulgan en La Plata.
A finales de abril, en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLAM), Urribarri comenzó a recorrer la sección electoral más importante de la provincia de Buenos Aires gracias a la actitud del Intendente. “Es una alegría inmensa tener en La Matanza, a Sergio “Pato” Urribarri. Ese gran gobernador que cambió Entre Ríos para siempre. Hay un antes y un después en la provincia del pueblo entrerriano, a partir de su gestión”, así describió a su visitante, casi marcando predilección hacia el mandatario que anunció sus intenciones de competir por la presidencia.
Lo cierto es que ahora, en un doble juego a favor de su campaña, utiliza métodos criticados desde las esferas más duras del armado K que rechaza métodos de la “mano dura”, y se sostiene en en el respaldo del PJ para llegar con el impulso necesario al cierre de listas.