El juez de la corte Suprema de Chile, Adalís Oyarzúnla, autorizó la extradición de Romano a la Argentina por lo que personal de Interpol se apersonó en su departamento de la ciudad de Reñaca, para hacer efectiva la aprehensión.
Tras la detención, Romano fue trasladado a dependencias de la Corte de Apelaciones de Santiago, donde permanecerá alojado mientras se llevan a cabo los últimos trámites para hacer efectiva su extradición.
En Argentina, la justicia de la provincia de Mendoza procesó a Romano bajo los cargos de haber participado en más de un centenar de delitos no prescriptibles y por omitir denuncias por violaciones a los derechos humanos a las que tuvo acceso cuando se desempeñaba como fiscal federal.