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¿Qué pasa con el IOMA?

Por Dr. Adolfo Sánchez de León (*).- El IOMA (Instituto de Obra Médico Asistencial) es la Obra Social de los trabajadores del Estado de la Provincia de Buenos Aires. Con más de 2.000.000 de afiliados es la segunda Obra Social más grande del país después del PAMI.

Se financia a partir de los aportes de los propios trabajadores y del Estado provincial. Su presupuesto para este año es de ocho mil cien millones de pesos (5,8 % del total de la provincia). Es uno de los presupuestos que más ha crecido dentro de la administración provincial si tenemos en cuenta que en el 2009 era de 3.100 millones.

 

Para dimensionar el volumen presupuestario tengamos en cuenta que el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires (con 77 Hospitales a su cargo, más de 45.000 empleados y que tiene responsabilidad exclusiva sobre más de 5 millones de bonaerenses sin obra social además de atender a todos que lo requieran independientemente de su cobertura, domicilio o nacionalidad) tiene asignado un presupuesto de solo 1.000 millones más (9.165 millones de pesos, el 6,6 % del total provincial).

 

Observémoslo de otro modo: el presupuesto del IOMA significa una capita promedio mensual de unos 320 pesos por beneficiario, lo cual produce envidia a más de una obra social. Ese valor por beneficiario debiera ser más que suficiente para brindar una muy buena atención, sobre todo teniendo en cuenta que su población beneficiaria es de gente joven en comparación con el PAMI y con menores necesidades que aquellos.

 

A pesar de estos datos, en los últimos tiempos se viene hablando de “crisis” en IOMA.

 

Veamos el por qué:

 

Existen por parte del IOMA constantes demoras en la entrega a los pacientes, de medicamentos de alto costo como drogas oncológicas, remedios para HIV, insulina y otros, lo que genera innumerables quejas y denuncias de profesionales y beneficiarios.

 

Los prestadores médicos, bioquímicos, odontólogos y demás especialidades están cobrando sus capitas con un atraso de más de cuatro meses y medio en promedio y con aranceles totalmente desfasados ya que no se logró un acuerdo de aumento de los mismos a pesar de la inflación existente.

 

El año pasado, muchos de estos prestadores ante el atraso en los pagos debieron aceptar resignados bonos de la provincia, mecanismo que desde el IOMA están intentando reproducir, lo cual genera mucho rechazo, ya que el bono trae consigo una quita importante del monto a percibir, puesto que debe ser cambiado inmediatamente para conseguir los pesos con que pagar a los profesionales. “Una vez sí, pero más es imposible de aguantar”, dicen desde  las entidades prestadoras

 

Otros servicios están peor. Los prestadores del servicio de internación domiciliaria están con un atraso mayor en cuanto al cobro de honorarios y a los acompañantes terapéuticos se le llegaron a deber más de un año.

 

La Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (FEMEBA), que a fines del año pasado estuvo a punto de un corte total de servicios, denunció que el 43% de los médicos cobra 1.300 pesos mensuales por atender a afiliados de esa obra social y está pidiendo un incremento global del 31,85% con retroactividad al 1º de marzo, lo que hace prever la posibilidad cercana de conflictos.

 

Además el IOMA le adeuda a los propios Hospitales Públicos provinciales las prestaciones realizadas por sus afiliados en dichos nosocomios.

 

¿Por qué está pasando todo esto en la segunda Obra Social más grande del país y con un presupuesto que debiera ser más que suficiente?

 

Por un lado, según estimó una dirigente del sindicato ATE en una entrevista radial al programa Curar con Opinión, al menos 2 mil de los 8 mil millones de pesos de presupuesto no serían transferidos al IOMA. Esto estaría relacionado con la necesidad de la administración central del pago de aguinaldos y con el aumento salarial de este año lo que lleva a la Provincia a un profundo ajuste en todas las áreas. Similar situación estarían sufriendo las otras dependencias del estado provincial incluyendo al Ministerio de Salud

 

Por otro lado, algunos ponen la lupa en la administración del IOMA. Existen muchos cuestionamientos a ciertos convenios en donde se estipulan comisiones del 6 % para gastos administrativos. Es el caso del convenio con los proveedores de prótesis, uno de los más cuestionados. Este esquema de “tercerización” estaría aplicándose además desde hace años, con el suministro de drogas de alto costo (HIV, oncológicas, insulina, etc.), que forman parte del Plan Meppes. Incluso los responsables de las clínicas privadas que trabajan para el IOMA comenzaron a firmar un convenio habilitando a una serie de firmas y entidades intermediarias para que se queden con el 6% del valor de cada implante o prestación para tareas de administración, auditoría y control, tareas que podrían realizar los propios profesionales del IOMA.

 

Desde la Asociación de Profesionales del IOMA, se aseguró que en la obra social se están pagando sobreprecios en las prótesis de hasta 400 por ciento. Desde esa Asociación se impulsa una causa judicial, que tramita ante la Fiscalía de Delitos Complejos de La Plata, donde se denuncia la existencia de pacientes fallecidos que, meses después de su deceso, seguían figurando como receptores de drogas oncológicas de altísimo costo, otorgadas por la obra social.

 

Recientemente se presentó desde el bloque de diputados provinciales de la Coalición Cívica-ARI, un proyecto para crear una comisión investigadora en la Legislatura Bonaerense que indague sobre cómo se utilizan los $8.100 millones de presupuesto que tiene asignado el IOMA y pone la lupa además sobre algunas contrataciones específicas que ese organismo viene realizando

 

Todo este cuadro descripto genera una enorme incertidumbre entre los prestadores y los pacientes y abre un interrogante grande sobre el futuro de la Obra Social.

 

En lo que la mayoría de los actores consultados coinciden es en augurar un año muy difícil para el IOMA con un alto grado de conflictividad y posibilidades de cortes de servicios y atrasos en la entrega de insumos. Esperemos que esto no sea así.

 

(*) Médico Especialista en Salud Pública. Ex Subsecretario de Salud de la Nación

 

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