El cuerpo del Premio Nobel de la Paz, será trasladado a un hospital militar en tres o cuatro días para su embalsamamiento. Posteriormente, tendrá lugar un gran funeral en el estadio donde se jugó la final del Mundial de fútbol en 2010, el Soccer City de Johannesburgo.
El Gobierno trasladará después los restos del ex mandatario a Pretoria, donde se instalará una capilla ardiente que permanecerá abierta varios días.
Su destino final en la aldea de Qunu, donde pasó la infancia y quería que sus restos descansen.
Los homenajes concluirán con un funeral de Estado en esa localidad, al que previsiblemente asistirán dirigentes de otros países.
El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, ordenó que las banderas ondeen a media asta en todo el país hasta el funeral.
El símbolo de la lucha por la igualdad y los derechos humanos, llevaba meses internado en estado crítico por una severa infección respiratoria.