En Catamarca, los efectivos policiales llegaron con sus armas reglamentarias hasta la puerta de la Casa de Gobierno para hacer sentir su reclamo. Entraron al edificio, Gendarmería intervino y hubo insultos, golpes y hasta tiros. A raíz de la situación que se vivió por varias horas, suspendieron las clases en el casco céntrico.
Los policías llegaron acompañados con algunos familiares para reclamar un sueldo básico de 13 mil pesos y la flexibilidad en la toma de créditos hipotecarios, además de abonos de transporte.
En la noche de este jueves hicieron llegar un petitorio al ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Morales, y el reclamo bajó a 10 mil pesos. Este viernes por la mañana, el Ejecutivo catamarqueño les respondió y ofreció 7.900 pesos; los efectivos rechazaron la propuesta y reclamaron una contraoferta, mientras amenazaron con cerrar las comisarías.
Algunos comercios de la capital cerraron sus puertas ante la posibilidad de que sin policías en la calle se desencadenen hechos vandálicos, tal como ocurrió con los saqueos en la ciudad de Córdoba, en donde un reclamo similar terminó días atrás con la policía acuartelada.
Todos los policías, junto a efectivos de bomberos de la capital se convocaron en la Casa de Gobierno, con un policía por comisaría como modalidad de guardia. Los representantes de los efectivos se encontraban aún negociando con el Ejecutivo, pasadas las 21 horas.
Algunas comisarías de los departamentos más grandes de la Provincia se encuentran en “estado de alerta”, aunque los respectivos oficiales no se autocuartelaron ni movilizaron hasta la capital.
“Ahí viene Gendarmería, no vamos a dejar que estos maricones nos ganen, vengan de todas las comisarías y traigan escopetas”, dijeron algunos policías según el relato de algunos periodistas catamarqueños presentes en el lugar.
Los incidentes dejaron el saldo de un policía herido, producto de las balas de gomas.
La Policía logró entrar y Gendarmería sólo se quedó custodiando el despacho de la mandataria.
En la noche de este viernes continuaba la negociación entre Corpacci y los representantes de las fuerzas policiales.