Los primeros se oponían a que el edificio lleve el nombre “Néstor Kirchner” –cosa que finalmente ocurrió-, y por eso se enfrentaron con el oficialismo, en una disputa que comenzó con insultos y terminó en agresiones físicas y ataques con latas de pintura.
La jornada terminó con sillas, mesas y paredes manchadas de pintura y un clima de mucha tensión entre ambos bandos. Hasta se denunció que se robaron el reporter con el que se grababa la sesión.
Lo concreto es que el oficialismo logró por 15 votos a 1 que el nuevo edificio de la Facultad de Periodismo lleve el nombre del ex presidente.