El ministro del Interior francés, Claude Gueant, dijo que el joven se había escondido en un baño cuando ingresó la policía al departamento donde estaba atrincherado. Merah atacó con “extrema violencia” a las fuerzas especiales cuando abrieron la puerta del baño y “saltó por la ventana con un arma” sin dejar de disparar, agregó Gueant.
Merah, estaba acusado de matar a sangre fría a tres chicos de 3, 6 y 8 años y un adulto en una escuela judía de Toulusee, Francia, y antes por el asesinato de otras tres personas en Montauban. El joven de 23 años, de madre argelina, había confesado ser un terrorista de Al-Qaeda cuyo objetivo era “poner a Francia de rodillas”.
El hombre, descripto por las autoridades como un jihadista entrenado por Al-Qaeda, murió después de que las negociaciones para que se entregara fueran en vano y, cerca de la medianoche, las fuerzas especiales francesas intentaron ingresar en su departamento.