El 2013 será un año electoral. Se prevé que durante enero, febrero y marzo se “aten” los futuros acuerdos políticos de cara a las primarias abiertas y las legislativas de octubre. En la provincia de Buenos Aires, se anticipa un escenario complejo para las fuerzas no peronistas, que están en plan de rearmar su estrategia tras la dispersión de 2011.
Desde el radicalismo, el sector que lidera Ricardo Alfonsín ya anticipó su voluntad de confluir con el Frente Amplio Progresista después de la frustrada alianza con el peronista disidente Francisco de Narváez.
Con ese antecedente, el GEN que lidera Margarita Stolbizer planteó reparos antes de iniciar cualquier acercamiento. La socia principal de Hermes Binner le reclamó al radicalismo que primero resuelva su situación interna, repartida entre un sector que pretende acercarse al macrismo, otro que prefiere ir con la histórica Lista 3 y el que aspira a un esquema similar al Acuerdo Cívico y Social de 2009.
En cuanto a las alianzas, se mostraron a favor de avanzar con la Coalición Cívica de Walter Martello y Adrián Pérez. Si el radicalismo lograra resolver sus diferencias internas, la principal resistencia para un acercamiento la encabeza Unión Popular, de De Gennaro. Sin embargo, su peso dentro del frente provincial no alcanzaría para frenar un acuerdo.