Ambos nombres sonaban en noviembre cuando se supo que el Gobernador Scioli designaría a civiles para controlar a la fuerza policial. Baloira ocupará la Subsecretaría Operativa, mientras que Albarracín estará al frente de la Subsecretaría de Política Criminal.
La Subsecretaría Operativa será la encargada de coordinar el accionar de la Policía junto a Matzkin, en todo lo relacionado con la prevención del delito y el funcionamiento del aparato policial.
En tanto, la Subsecretaria de Política Criminal tendrá a su cargo Narcotráfico, Investigaciones, Crimen Organizado y Complejas.
La llegada de Emiliano Baloira a Justicia y Seguridad significa un desembarco indirecto del jefe de Gabinete, Alberto Pérez, en esa área. Hasta ahora, todo el manejo de la fuerza estaba en manos de Casal y no existía ningún tipo de injerencia en las decisiones desde la Jefatura.