“Hemos consensuado con todos aquellos que han aportado y hemos llegado a un dictamen común que pone un límite del 25% Nos asemeja a Brasil, por lo cual vamos a crecer lo que crecieron ellos”, sostuvo la senadora y también le envió un mensaje a la Casa Rosada: “Las leyes no son los proyectos, sino las que salen”, señaló.
Patricia Bullrich, contra el kirchnerismo
Bullrich inició su discurso con dos conceptos: la soberanía y la verdad. “En cada parte de la gestión hemos defendido la Nación y la Patria”, se jactó. Luego hizo un recorrido histórico con dos destinatarios: el gobernador Axel Kicillof y el diputado Máximo Kirchner, a quienes, en modo electoral, apuntó por la legislación vigente.
Al hijo de CFK lo acusó de haber “evitado la inversión” y permitir el enriquecimiento de “sus amigos”, como el excontratista público Lázaro Báez. “Tenía un Falcón modelo 72 y terminó con 4015 hectáreas”, rememoró en un claro mensaje a los aliados que aún dudan de acompañar el proyecto.
La exministra de Seguridad destacó que, con la ley de límite a la extranjerización de tierras, aprobada en 2011, las hectáreas en Argentina bajaron de valor. Detalló que subieron de 14.500 a 17 mil dólares, mientras que en Canadá, en una zona similar, el precio partió de la misma base y llegó a 48 mil dólares. “Perdimos 266 mil millones”, calculó.
Bullrich destacó que en la actualidad el 5% de la superficie total del país están en manos foráneas y en algunas provincias, como Santa Cruz, el porcentaje es mayor. Marcó que el 25% es el límite que tiene Brasil, mientras que otros países vecinos, como Uruguay, Chile y Paraguay, no tienen restricciones.
El proyecto definitivo tendrá “un doble conforme”, que es el acuerdo entre cada provincia y la Nación para avalar la compra de tierras por parte de extranjeros. “Y lo hará un secretario de Estado y no un director, como es ahora, que no se entera nadie”, destacó la senadora.
La pelea por la soberanía
Bullrich, que estuvo acompañada de los senadores de LLA Agustín Coto y Nadia Márquez, usó su media hora de discurso para afirmar, una y otra vez, que vender tierras a residentes en el exterior no le implicar a un país ceder soberanía.
“El título está registrado en Argentina y la tierra no se la van a llevar. La propiedad no es soberanía: es un contrato. La soberanía es la capacidad de cumplir la ley en todo un territorio. Un extranjero no compra una ley. Es ridículo pensar que perdemos soberanía”, gritó la senadora.
Aseguró que no hay margen de que los futuros propietarios se adueñen de los recursos naturales por adquirir parcelas. “El artículo 124 y el 41 de la Constitución Nacional se respetan. Si un campo es encerrado por otros campos, es obligatorio abrir un camino”, afirmó.
Consultada por la prensa, Bullrich aclaró luego que los recursos, como el agua, deben ser protegidos por los gobiernos locales. Confirmó además que otros Estados no podrán obtener ninguna hectárea. En contraposición, recordó que China maneja un territorio en Neuquén desde 2014, dónde funciona una base espacial, cedida por una ley argentina sancionada en el Congreso. "Yo era diputada y vote en contra", recordó.
Los números
Durante la conferencia, Bullrich dijo que había un acuerdo con 44 senadores, que es la suma de oficialistas y aliados. Son siete más que la mayoría simple, pero el número por ahora está lejos.
De hecho, la senadora confirmó los votos de algunos partidos provinciales que hasta ahora habían comprometido su apoyo y lo deben ratificar este miércoles. Omitió otros que claramente no tienen posición.
Bullrich mencionó a Salta, que tiene en el Senado a Flavia Royón; Neuquén, que tiene a Julieta Corroza; y en Tucumán, en referencia a Beatriz Ávila. La jefa del oficialismo no descarta sumar a la tucumana Sandra Mendoza, aunque por ahora no tiene garantías.
En estás bancadas no compartían la seguridad de Bullrich. Royón puso su voto en duda este martes, a la espera de la conferencia. Corroza, en tanto, hizo saber que su único jefe es su gobernador, Rolando Figueroa.
De la UCR, sigue a la espera de tres confirmaciones: Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama, quien no votará el capítulo de tierras. Podría faltar a la sesión.
El resto de los aliados por ahora no confirmó el respaldo al capítulo tres, que, de esta manera, no tiene garantizado los 37 votos necesarios para garantizar la mayoría en estos artículos. La chubutense Edith Terenzi, cercana al gobernador de su provincia, Ignacio Torres, decidirá su voto en el recinto.
Bullrich se fue de la conferencia convencida de llegar a la aprobación, aunque en el bloque LLA no todos compartían su confianza y más de uno prefería quitar el tema tierras antes de perderlo en el recinto. Los números finales estarán el jueves. No antes.
El resto del proyecto
Bullrich anunció cambios en los otros cinco capítulos de la iniciativa de ley, que son los menos polémicos. Uno limita las expropiaciones. “Por primera vez, quien decide hacerlo, pagará. Somos el segundo país en el mundo con expropiaciones mal hechas. Perdimos el 85% de los juicios y pagamos 10 mil millones de dólares. Hay 816 expedientes abiertos”, enumeró.
Además, quienes pierdan su propiedad podrán actualizar sus valores a precios de mercado con una fórmula. Se agilizan los procedimientos para desalojar propiedades. “En la provincia de Buenos Aires hay 17 mil hectáreas usurpadas y un juicio tarda seis años”, dijo la senadora.
En cuanto a la frontera, el proyecto que el oficialismo intentará votar el jueves requiere autorización de la provincia para las compras en esa región y “sigue prohibido el uso de testaferros”.
Otro cambio es en la ley de manejo del fuego. Se elimina la norma impulsada por Máximo Kirchner, para impedir cambiar el destino de una tierra incendiada durante 60 años. Sólo quedarán a salvo los bosques nativos.
“No se perdona al que prende fuego. Terminamos con la doble condena a su productor inocente”, se molestó. El último cambio es sobre el Registro de Propiedad, para ir a un sistema digital.