Javier Milei respiró aliviado este martes, cuando Diputados no tuvo cuórum para interpelar a Manuel Adorni, pero el tema no fue archivado. Por el contrario, por exigencia de los aliados, habrá un debate el martes 30 en la comisión de Asuntos Constitucionales. El PRO, liderado por Mauricio Macri, envió señales de estar dispuesto a llevar al funcionario al banquillo.
El expresidente avanzó en dos frentes para dejar claro que no salvará al jefe de Gabinete. En el Senado, el titular de su bloque, Martín Goerling Lara, presentó un proyecto de interpelación. En Diputados, este miércoles el bloque PRO votó a favor de un pedido de Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, para ponerle fecha al dictamen de los proyectos para interrogar al ministro coordinador.
Esta moción no podía prosperar, porque requería dos tercios, pero aun así alcanzó 122 votos favorables y 108 en contra. Quedó a siete votos de la mayoría de la cámara, suficiente para abrir el recinto. En las comisiones, Macri controla firmas pueden ser decisivas para llevar al funcionario al banquillo.
El MID también acompañó la moción de Ferraro, pero no así la UCR. Junto a los partidos provinciales. Estas fuerzas impidieron la sesión de este martes, convocada por el resto de la oposición para avanzar en proyectos que ponen en el banquillo al jefe de Gabinete, pero luego aclararon que no esperan defenderlo.
Mauricio Macri, al ataque
En un comunicado, en la noche del pasado martes, el PRO, la UCR y el MID, señalaron que no está en sus planes salvar de un nuevo interrogatorio legislativo al ministro coordinador. “El objetivo de la sesión ya se cumplió con el llamado a comisiones", justificaron su ausencia de este martes.
Este miércoles, el jefe del PRO, Cristian Ritondo, justificó las bancas vacías de su bloque. "Era montar un show. Se necesitaban dos tercios para avanzar", cuestionó. La posición del PRO y la UCR será clave en la reunión de comisión del martes. Si ponen sus firmas, tarde o temprano, Adorni deberá volver al recinto.
El futuro inmediato de Adorni depende de los aliados que tienen firmas en comisiones clave. La de Asuntos Constitucionales se reunirá el martes a las 15 horas para debatir los proyectos que proponen interpelar al jefe de Gabinete. En el Gobierno saben que es una jornada decisiva y por eso quieren llevar a sus 95 diputados a la sala. Todos están obligados a dar la cara.
Si bien la convocatoria inicial era informativa, para no dictaminar, por pedido de los ex-Juntos por el Cambio, Martín Menem tuvo que volver sobre sus pasos. Incorporó un proyecto de Néstor Pitrola, de la Izquierda, y de ese modo quedaría habilitado un despacho. Si prospera un dictamen, debería convocarse a la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos.
La mira está puesta en los aliados que tienen firma. La Comisión de Asuntos Constitucionales tiene 35 miembros, 15 son de La Libertad Avanza (LLA), 13 de Unión por la Patria (UP) y siete de bloques de bloque del medio, de los cuales tres dieron cuórum en la sesión de este martes: Juan Brügge, Pablo Juliano y Pablo Farías (Provincias Unidas).
Las firmas del PRO
LLA no la tiene fácil. Para impedir un dictamen necesita de la ayuda de al menos tres de los cuatro dialoguistas de la comisión. Diógenes González (UCR), quien responde a su gobernador, Juan Pablo Valdés, no está interesado en avalar una interpelación. La lista de aliados la completan Emmanuel Bianchetti y Javier Sánchez Wrba (PRO) y el misionero Alberto Arrúa (Innovación Federal), cercano al gobernador de Misiones, Hugo Passalaqua, hasta ahora leal al Gobierno.
Las cuentas para el oficialismo son complejas. Si la dupla del PRO decide votar una interpelación junto a UP y el trío duro de la oposición se une, el martes habrá dictamen para interpelar a Adorni. Esa suma de fuerzas garantiza el cuórum en el recinto, por lo que, si el Gobierno quiere evitar convocar a la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, chocará con una nueva sesión especial pedida por la oposición, esta vez con respaldo del PRO.
En el radicalismo, por ahora, no dan señales de ayudar a Adorni aunque tampoco quieren quedar sujetos a un respaldo que le juegue en contra a largo plazo. Es la línea de Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, quien tiene una firma de Pamela Verasay. La relación de fuerzas en esa comisión es similar: si la dupla del PRO vota con la oposición dura, el Gobierno se queda en minoría. Los macristas con firma son Sánchez Wrba y Antonela Giampieri.
La estrategia del Senado
En el Senado, el PRO pedirá en la sesión de este jueves girar a comisiones su proyecto para interpelar a Adorni. Lo presentó el jefe de la bancada, Goerling, quien no participó de la reunión de labor parlamentaria citada por Bullrich este miércoles, en la que se definió postergar la votación de la interpelación.
El proyecto del misionero le marca la puerta de salida al jefe de Gabinete. Le pide conocer las medidas que adoptó en función de sus facultades constitucionales para recaudar rentas de la Nación y ejecutar el presupuesto "en virtud de haber declarado públicamente su condición de evasor, sin perjuicio de que el origen lícito de los fondos que declara aún no ha sido demostrado".
"Vamos a pedir la interpelación pero no vamos a hacerle el juego a los kirchneristas, que parecen haber descubierto la corrupción recién en 2026 y solo se indignan cuando les conviene políticamente. Nuestro compromiso es con las instituciones y con defender el cambio con seriedad", anunció el PRO este proyecto.
De todos modos, en el recinto, el PRO pedirá dos tercios para debatir el proyecto y expondrá al resto de los aliados, porque el macrismo tiene escasa presencia, pero con su rol decisivo en Diputados, será clave el trato que reciba de Bullrich. Es la negociación de los próximos días.