El Concejo Deliberante de Allen puso fecha al desafío político más duro para Marcelo Román, el único intendente de La Libertad Avanza de Río Negro. El próximo 8 de noviembre, los vecinos podrán particpar de las elecciones convocadas para decidir si el jefe comunal continúa o no en su cargo.
Con seis votos a favor y tres en contra, el cuerpo legislativo aprobó la convocatoria al referéndum popular y habilitó una definición que deja al jefe comunal frente a un escenario de máxima tensión institucional.
La resolución convoca a la Junta Electoral Municipal para organizar la consulta, después de que el control de las adhesiones confirmara 4.771 firmas de los vecinos de la ciudad. El número alcanza el 20% del padrón electoral de 2023, el umbral que exige la Carta Orgánica para avanzar con el mecanismo.
El camino a la destitución
La iniciativa, presentada por el presidente y el vicepresidente del Concejo, cosechó el respaldo de la UCR Auténtica, Juntos Somos Río Negro (JSRN) y Nos Une Río Negro. Los tres representantes de la UCR -Antonio Sepúlveda, Valeria Bezic y Analía Martínez- votaron en contra. El resultado expuso las diferencias políticas que atravesaron el debate y dejó aprobado el paso institucional hacia la consulta.
A modo de ejemplo, la concejala radical Analía Martínez objetó que el llamado se formalizara mediante una resolución y no a través de una ordenanza. Pese a ese planteo, la mayoría avanzó con la iniciativa y activó la convocatoria electoral.
Marcelo Román ya vivió una situación de extrema tensión en julio, cuando fue suspendido de sus funciones de forma preventiva.
El informe de la Secretaría del cuerpo confirmó, además, que las 4.771 adhesiones válidas, incluidas las de electores extranjeros empadronados, alcanzaron el requisito previsto por la normativa municipal. La cifra coronó un proceso que comenzó en mayo, cuando Silvina Cantero presentó el pedido de revocatoria con más de 3.000 firmas.
En la primera revisión se contabilizaron 3.111 adhesiones: 2.345 fueron validadas, 646 descartadas, 120 duplicadas y otras 24 quedaron observadas. Ese resultado permitió superar el primer piso, equivalente al 10% del padrón, y habilitó la apertura de cinco libros durante 30 días para reunir los apoyos restantes. El objetivo era alcanzar el 20% necesario para llevar el futuro del intendente a las urnas. Ese número se alcanzó la semana pasada.
Una primera mala experiencia para La Libertad Avanza
La convocatoria quedó establecida para el 8 de noviembre de 2026, en cumplimiento del artículo 102 de la Carta Orgánica Municipal. Ese día, los electores deberán pronunciarse por el “sí” o el “no” a la revocatoria del mandato de Román. El resultado se definirá por simple mayoría de los votos válidos y será de cumplimiento obligatorio.
Román es el primer intendente que saltó a La Libertad Avanza en el país. En uno de los pocos teñidos de violeta que ostenta el poder municipal y el único en Río Negro. Él advierte que sus exaliados y la oposición le está pasando factura por esa decisión que ahora también expone al partido. De hecho, Román quedó casi aislado desde que el proceso en su contra avanzó y su principal aliada en la provincia, Lorena Villaverde, cayó en desgracia.
Ese cerco pareció resquebrajarse a comienzos de esta semana cuando se reunió con Aníbal Tortoriello, uno de los aspirantes a la gobernación del espacio violeta.
Román ya vivió una situación de extrema tensión institucional en julio, cuando fue suspendido de sus funciones de forma preventiva, en el marco de una investigación judicial por presunto peculado y administración fraudulenta. Semanas más tarde, volvió a su cargo después que el Superior Tribunal de Justicia de la provincia anulara las normas que habían dispuesto su apartamiento.
El referéndum de 1998, el fantasma que acecha a Román
La ciudad de Allen ya cuenta con un antecedente histórico de proceso de revocatoria. Ocurrió a fines de 1998 e inicios de 1999 y el protagonista fue el intendente radical Ulises Gentile, que por entonces estaba imputado por administración irregular y su gestión transitaba una profunda crisis institucional.
La iniciativa, que nació de un vecino movilizado por la situación, creció con el acompañamiento de los demás habitantes, en especial un nutrido grupo de mujeres, el cura Luis Klobertanz y el periodista Eduardo Chavarría , que trabajaba en una de las radios más populares de la ciudad.
La ciudad de Allen ya cuenta con un antecedente histórico de proceso de revocatoria.
El movimiento, que pasó a la historia provincial como El Grito de Allen, comenzó a reunir avales para impulsar el referéndum en el que los vecinos debían decidir la continuidad o expulsión de Gentile. En los últimos tres días, faltaba el 60% de las adhesiones.
En ese momento, Klobertanz publicó una carta pública que movilizó rápidamente a los vecinos. Al sacerdote se le sumó el PJ, con el exintendente Digno Diez a la cabeza, que llamó a marchar. En medio del caos, el jefe comunal presentó su renuncia.