28|11|2021

El curioso caso de Agustina Vila

29 de septiembre de 2021

29 de septiembre de 2021

La ministra de Educación bonaerense tambaleó pero zafó de los cambios en el gabinete de Kicillof y ahora hasta sale de gira.

La directora general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Agustina Vila, es una de las funcionarias más cercanas al gobernador Axel Kicillof. Resistió la barrida tras la derrota electoral en las PASO pese a ser una de las funcionarias apuntadas desde afuera y desde dentro de la coalición de gobierno y tomó protagonismo. Kicillof quiere mantenerla en su gabinete y le dio una visibilidad que no había tenido. Lo acompañó en los primeros anuncios poselectorales; los defendió en varias entrevistas a diversos medios e hizo campaña con una recorrida por obras en una escuela de Quilmes.

 

Kicillof eligió la visita a una escuela en pleno conurbano bonaerense para mostrarse nuevamente en campaña luego de la derrota electoral. Fue a Quilmes con Vila y la candidata a diputada nacional Victoria Tolosa Paz para recorrer junto a la intendenta, Mayra Mendoza, una escuela de la localidad de San Francisco Solano, donde se llevan adelante obras por más de 15 millones de pesos.

 

La cuestión educativa es uno de los principales caballitos de batalla de la oposición en la campaña bonaerense. Desde las principales figuras de Juntos, como el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y el primer candidato a diputado Diego Santilli hasta intendentes y dirigentes locales, machacan una y otra vez en la recurrente comparación entre la decisión porteña de abrir antes las escuelas y darle mayor presencialidad a la educación y la bonaerense, que sostuvo incansablemente que para que chicos y las chicas volvieran a clases tenían que estar dadas las condiciones sanitarias, retrasando así la vuelta a las aulas, que se concretó con aforos más estrictos.

 

Incluso dirigentes del Frente de Todos, con el diario de lunes, cuestionan la decisión. Reconocen que el impacto de tantos meses sin clases, con los problemas que eso causó en las familias, aportó al enojo con el gobierno de gran parte del electorado. Así y todo, Kicillof decidió tomar el guante y salir a la campaña electoral de cara a la elección de noviembre con la cuestión educativa bajo el brazo.

 

Los primeros anuncios del gobernador tras la derrota electoral y a poco más de 24 horas de comunicar los cambios en el gabinete fueron en ese terreno. El martes, antes de la jura de los nuevos ministros, sentó a Vila a su lado para comunicar la ampliación del Servicio Alimentario Escolar con apertura de los comedores escolares y un refuerzo educativo, a través del programa Más ATR, en contraturno y/o los días sábados con la incorporación de 30 mil docentes destinados a esa tarea con una inversión de más de 2.500 millones de pesos mensuales.

 

Tras esa comunicación, Vila comenzó un raid mediático para explicar las medidas y defender la política educativa bonaerense y el trabajo que se está realizando para recuperar contenidos y revincular al alumnado que abandonó la escolaridad durante la pandemia. No es una tarea que la funcionaria haga con frecuencia, siempre retisente al contacto con los medios y la exposición pública.

 

Además, se mostró con el nuevo ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, tras una reunión que mantuvieron en el Palacio Pizzurno no bien asumió el reemplazante de Nicolás Trotta. Allí acordaron trabajar para avanzar en la presencialidad plena en todas las escuelas de la provincia de Buenos Aires, uno de los principales objetivos del funcionario designado por Alberto Fernández, quién pretende junto a los gobiernos provinciales, municipales, universidades y ONG´s ir a buscar “casa por casa” a los alumnos y las alumnas de todo el país que dejaron la escuela. “Vamos a acompañar los ejes de gestión del ministro Perczyk”, ratificó Vila tras el encuentro.