SECTOR FINANCIERO, UN ALIADO

Con elogios al Gobierno se lanzó la Bolsa “federal”: preparan acto con Macri

La nueva entidad reunió a empresarios, banqueros y funcionarios. Estrellato de los Caputo y lobby por ley de mercado de capitales. El discurso encendido de Adelmo Gabbi, un ex fiel al kirchnerismo.

“¿Vos viste alguna vez este auditorio así, como está hoy? Esto es histórico”, le dice Nicolás Caputo, amigo de la infancia de Mauricio Macri a Letra P. “Nicky” se retira casi como un extraño entre la gente convocada en el evento. Ya estuvo en el toque de campana de apertura de operaciones de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), agrupamiento de todas las Bolsas del país. Caputo es el vicepresidente del flamante mercado, hoy comandado por Ernesto Allaria. Amable, se excusa de dar detalles sobre la marcha del país y abandona el recinto cito en la esquina de Sarmiento y Balcarce, plena City porteña. Algunos apuestan que planea correrse de su cargo, una versión que empezó a circular fuerte a principios de año. 

 

Su primo, el ministro de Finanzas de la Nación, Luis “Toto” Caputo, aún charla con periodistas en el atril que albergó la campana. El evento fue para el Gobierno Nacional una apuesta en terreno amistoso. El sector financiero bursátil considera que Cambiemos ayudó a la unificación de los mercados. Y le da apoyo lógico. Se entusiasma, como el propio “Nicky” ante este medio, con que de una vez por todas salga y se efectivice la Ley del Mercado de Capitales. En ese sentido, pareciera que el compás de espera será más largo que lo esperado por el sector. La normativa se dilata casi adrede. Y para los actores bursátiles es un pesar casi diario. Por eso le apuestan un pleno a la continuidad política de Cambiemos.

 

Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa de Valores, quien mantuvo una relación con altas y bajas con el kirchnerismo, recordó lo malo que fue para el sector cuando el gobierno anterior logró, en 2012, imponer su ley. Aquella norma estableció que el Estado podía poner directores propios en empresas cotizantes, haciendo uso de su poder tras hacerse de acciones producto de la estatización de los fondos de pensión. “Para nosotros fue un golpe, nos imaginamos que iba a ser el final del Merval y de la Bolsa”, disparó Gabbi, que supo mantener un lazo de amistad con Néstor Kirchner que luego se diluyó, tras una contienda pública por negocios con el ex vice, Amado Boudou.

 

Por todas estas razones es que el BYMA y sus ejecutivos y operadores juegan por la sanción de las modificaciones de Cambiemos a esa ley. Las cuales eliminan la chance de que el Estado intervenga en empresas y reduce a la vez los impuestos a los fondos comunes de inversión cerrados. No es poco, es todo para la liberalización de una actividad que es reacia a las regulaciones. El apoyo al Gobierno y la intención de que el BYMA se consolide económica y políticamente hizo que ya esté en carpeta un evento igual al de hoy, pero con Macri como invitado central. Habrá además convocatoria a 500 empresarios, políticos y dirigentes varios. Será en el mes de junio en el mismo lugar, la sede Sarmiento.

 

“Si esto no arranca, no arranca nada”, comentaba un operador mientras se abría la primera cotización de acciones (la acción del BYMA alcanzó los $150). Es que flotaba en el aire la sensación de que el bursátil y financiero es un sector que muestra una marcha más que el resto de la economía, y que el flujo positivo puede ser mayor aún si se sanciona la ley, se incorporan pymes que busquen financiarse en los mercados y se dinamice la operatoria. Lo graficó Allaria en su ponencia, poco escuchada por el débil e insuficiente sonido en un edificio de techos altos plagado de gente que se abarrotaba en torno a las mesas que servían, en plena primera tarde, picadas de quesos, jamón crudo y delicatesen regadas con vino y espumante. “Hoy BYMA se pone a disposición de todos los actores económicos para convertir la inversión en producción y servicios, transformar el ahorro en inversión productiva para emplearla en proyectos de financiamiento, que colaboren con la generación de empleo y el crecimiento de la economía nacional”, destacó.

 

Otro de los discursos que se escuchó muy tenuemente fue el de Marcos Ayerra, presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), quien luego se quedó charlando con “Nicky” y uno de los empresarios extra rubro que aparecen en casi todos los eventos. La referencia es al ítalo-argentino Cristiano Ratazzi, titular de FIAT Chrysler. La posición política del convite la marcó Gabbi, cuando graficó que “gracias a varias medidas del Gobierno el mundo volvió a respetar a los argentinos”. Aludía al fin del cepo cambiario y el pago de la deuda en default con los fondos buitre. Se mostró “optimista” y aseguró que “Argentina volvió a ser un país normal”. Fue lo más destacado previo al cierre, y marcó qué quieren, qué no quieren, y qué pretenden en el corto plazo los empresarios del rubro bursátil.

 

 

 

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