El ministro de Justicia, Germán Garavano, volvió a mostrarse satisfecho este martes por la renuncia de Alejandra Gils Carbó y, entusiasmado por el resultado de las urnas, consideró que “la victoria del Gobierno fue decisiva” en su decisión, mientras el Gobierno inicia el operativo reemplazo, que se produciría recién entre febrero y marzo.
“Ella a lo mejor quiso encarar este nuevo modelo, pero venía desgastada políticamente. Era muy difícil que se sostenga a largo plazo”, observó Garavano en diálogo con radio Mitre, y agregó: “Nosotros valoramos este paso al costado, le hace bien al país institucionalmente”.
El funcionario explicó que en los próximos días el Presidente aceptará la renuncia y elegirá un candidato para suceder a la jefa de los fiscales, para poner en marcha un proceso que es igual al de la elección de un ministro de la Corte Suprema: se requieren dos tercios de los votos en el Senado, previa audiencia pública del postulante en la Comisión de Acuerdos.
Garavano estimó que el proceso demorará entre dos y cuatro meses, y reconoció que “hay una pila de nombres, algunos muy buenos”, por lo que “el Presidente tiene una difícil elección”.
“Tiene que ser alguien que reúna los consensos políticos y que pueda liderar un proceso de reforma de la justicia penal”, consideró, y puso especial énfasis en que el futuro procurador “lidere la lucha contra la corrupción”.
En este sentido, destacó que el procurador bonaerense, Julio Conte Grand, “está haciendo una reforma hacia adentro del Ministerio Público”. “El desafío de coordinar con las fuerzas de seguridad y combatir las mafias y el delito, eso Julio lo está haciendo muy bien”, lo elogió.
Por último, aclaró que a pesar de la renuncia de Gils Carbó el Gobierno insistirá con reformar la Ley del Ministerio Público, que entre otras cosas establece que el mandato del procurador es vitalicio y que sólo se lo puede remover mediante juicio político.