A esta altura del año, el Gobierno Nacional esperaba que el consumo empezara a acompañar con perspectivas más positivas. Pero los propios datos de las grandes cadenas de supermercados sorprendieron ayer hasta a los propios funcionarios. La empresa CCR, una de las que elabora informes para las cadenas agrupadas en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), publicó ayer un informe titulado “Sangre, sudor y lágrimas”, una especie de radiografía del consumo hoy, con diferentes enfoques. Entre las conclusiones, el análisis consigna que “se agudiza la retracción al consumo e intensifica el No al Derroche y Chau el Stock, anclado en la pérdida del Poder Adquisitivo producto de la INFLACIÓN y el TARIFAZO”. Sin embargo, detallan, el consumidor mantiene niveles de “paciencia” y “ganas de tener esperanza”, todos indicadores con altos niveles de subjetividad que es difícil sumar a un análisis numérico-económico de perspectivas. Yendo a los datos más duros, lo más preocupante es la caída en la venta de productos de consumo masivo, como alimentos, bebidas e higiene personal. En el mes de agosto, esos ítems tuvieron una caída de 7,4% contra igual mes del año anterior. Y se observa la baja en todos los canales de comercialización, como hiper y supermercados, donde la baja fue de 7,8%; mientras que en autoservicios y negocios tradicionales alcanzó el 7%.