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Letra P.- El jefe de Gobierno porteño prometió que en las primarias de la Ciudad de Buenos Aires se votaría con el sistema digital pero debió suspenderlo a poco más de un mes de la elección. En Salta fue la tercera vez que se utilizó este novedoso sistema, aunque en esta lo fue de manera total.
Redacción 12/04/2015 18:00

Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias en Salta concluyeron con un triunfo del oficialismo en la gobernación, un segundo puesto para el massismo y la utilización del sistema de voto electrónico en todo el territorio de la provincia ubicada en el norte argentino y para cargos ejecutivos.

Es la tercera vez que el sistema de boleta única se aplica en la provincia que podría llegar a gobernar Juan Manuel Urtubey por cuatro años más. En las dos primeras ocasiones se utilizaron en forma parcial. Según publica La Nación, en 2011 sólo fue posible contar con ese novedoso sistema en un 10% de las mesas, mientras que en 2013 se extendió a todo el territorio provincial pero para cargos legislativos únicamente.

Para garantizar la transparencia del sistema, el Tribunal Electoral de Salta anunció que la Universidad de Salta tendrá a su cargo la auditoría del hardware y el software del sistema de boleta electrónica, en esta elección y en la del 17 de mayo.

En la Ciudad de Buenos Aires se intentó poner en marcha esta manera de votar pero la especulación del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri,  y sus dirigidos, la disputa política de fondo y las curiosas recomendaciones de la Defensoría del Pueblo fueron el combo perfecto para que se llegue a la suspensión del sistema para las elecciones primarias.

La oposición, en especial Martín Lousteau y Graciela Ocaña, reclamaba que se revea el método de votación porque los perjudicaba. Mientras tanto, en el PRO comenzaron las especulaciones acerca de si la boleta única electrónica favorecía o perjudica a Gabriela Michetti o Rodríguez Larreta. El mensaje de Macri fue claro: Había que suspender el voto electrónico en las PASO y utilizarlo en las generales.

A pesar de los bramidos constantes, la mayoría de la oposición acompañó el pedido del propio PRO y en la Legislatura se aprobó la citada suspensión que, sorpresivamente, terminó contentando a todos.

Por eso, el 26 de abril los porteños votarán con el sistema tradicional de lista sábana donde tendrán el engorroso trabajo de seleccionar un candidato a jefe de Gobierno entre 31 boletas impresas en el cuarto oscuro. El fundamento del macrismo fue el mismo que comunicó la Defensoría del Pueblo, dirigida por el kirchnerista Alejandro Amor. “No hay tiempo para capacitar al electorado”, repetían desde ambos lados.

Como informó este medio, a pesar de que la empresa se cansó de explicar que podía garantizar el total y normal funcionamiento del voto electrónico en las PASO de la Ciudad de Buenos Aires, y que el Tribunal Superior de Justicia hiciera lo propio, la Legislatura porteña decidió derogar el método de votación y posponerlo para los comicios generales del 5 de julio.

El fundamento que se esbozó, como se explicó, fue de carácter técnico pero nadie quedó ajeno a la idea de que se trató de una disputa política propia del oficialismo porteño que aún sigue sin resolverse. El jefe de Gabinete y candidato mimado de MacriHoracio Rodríguez Larreta, presentaba reparos ante el sistema y su rival en la interna, Gabriela Michetti, quería que prevaleciera.

En el michettismo se cansaron de repetir que, con un sistema de boleta impresa, el larretismo podría imponer su peso con los fiscales y “perjudicar” a la senadora nacional. Aferrados a la línea del propio Macri, los comandados por Larreta aceptaron y trabajaron en silencio para derogar el voto electrónico que, casualidad o no, terminó favoreciendo a Ocaña y a Lousteau.

Como explicó este medio, los precandidatos a jefe de Gobierno de Eco se quejaban porque el método de voto electrónico que reglamentó el PRO implicaba que en la primer pantalla apareciera el logo partidario y, recién luego de seleccionar esa interfaz, se veía la cara y nombre del candidato. Para dirigentes como Ocaña y Lousteau, la imagen lo es todo, teniendo en cuenta que no tienen un sello partidario reconocido y que los distinga.

Casualidad o no, Ocaña y Lousteau comparten el mismo electorado que Gabriela Michetti, la rival que Rodríguez Larreta quiere vencer para ser jefe de Gobierno.

El recorrido del voto electrónico en la Ciudad de Buenos Aires

Con bombos y platillos, Macri promocionó durante todo el verano que en las elecciones de 2015 la Ciudad de Buenos Aires, el distrito que gobierna desde 2007, se renovaría democráticamente y entraría en el selecto grupo de los estados que votan bajo el sistema electrónico.

El régimen de boleta única electrónica fue aprobado en diciembre de 2013 por la Legislatura porteña y con el apoyo de la mayoría de la oposición pero Macri recién la reglamentó en noviembre de 2014. Casi un año después de su sanción. Toda una especulación que terminó con el voto electrónico suspendido para las PASO, que hoy se utilizó en la provincia de Salta por tercera vez.

Misma situación se vivió con algo fundamental: saber cuándo serían las elecciones en la Ciudad. En el PRO no sabían qué hacer con el calendario electoral de la Capital Federal. Mientras un sector reclamaba mantener el esquema desdoblado, otro prefería unificar con los comicios nacionales. Macri tardó una eternidad en definir qué hacer con las elecciones de su territorio. Finalmente, en diciembre de 2014, decidió que mantendrían el esquema desdoblado y que primero se votaría a jefe de Gobierno y luego a presidente en la Ciudad de Buenos Aires.