El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que, junto a la Organización Internacional de la Aviación Civil, seguían de cerca los informes sobre el “desastre” y pidió que haya una investigación internacional “exhaustiva y transparente”.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que, junto a la Organización Internacional de la Aviación Civil, seguían de cerca los informes sobre el “desastre” y pidió que haya una investigación internacional “exhaustiva y transparente”.
Mientras equipos de rescate siguen recogiendo cuerpos entre valijas, partículas del avión y pedazos de fuselaje destrozado, crecen las hipótesis.
El Boeing 777 de Malaysia Airlines, con 298 personas a bordo, cubría la ruta entre Amsterdam y Kuala Lumpur y fue alcanzado a 10.000 metros de altura por un proyectil cerca de la región separatista de Donetsk, en el este de Ucrania, a sólo 50 kilómetros de la frontera con Rusia, zona de actividad militar.
Las hipótesis apuntan a terrorismo, a un error de cálculo y ataque frustrado contra el presidente ruso, Vladimir Putin por el conflicto entre el gobierno de Kiev y los separatistas prorrusos.
El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, se apresuró a dejar en claro su posición. “Este incidente no es una catástrofe, es un acto terrorista”, escribió en Twitter. Los líderes separatistas lo negaron y acusaron a las fuerzas ucranianas, pero luego dijeron que el avión pudo haber quedado atrapado en una batalla aérea.