El ex diputado provincial es un hombre de confianza del gobernador Daniel Scioli, eso es sabido, por eso quienes conforman el peronismo de su ciudad natal -Bahía Blanca- y alrededores creyeron que con su ascenso a la dirección de Arba podrían tener una relación aún más estrecha con el funcionario y de esta forma satisfacer algunos pedidos concretos en base a las necesidades locales.
Pero en este último tiempo se vienen sintiendo molestos porque expresan que se produjo un sorpresivo distanciamiento entre ellos y Budassi, lo que inquieta cada vez más a intendentes y legisladores.
Uno de los reclamos es que la cabeza de Arba no es un nexo con los jefes comunales, cosa que descontaban cuando se enteraron que el Gobernador lo designaba para comandar la agencia recaudadora. “No nos resuelve lo que pedimos”, dijo un dirigente de la Sexta que además comentó que esa sensación está comenzando a ser generalizada en los peronistas del sur bonaerense.
Otro de los reproches es que contaban con que Budassi ayudaría a reforzar el armado territorial para contener el avance massista, que puntualmente desde hace tiempo la polémica rodea al posible pase de Gustavo Bevilacqua al Frente Renovador.
“Los intendentes le piden cosas y no tienen nada”, agregó el mismo dirigente, que se quejó también por la falta de interlocución con el ex legislador, que no fue a la lista para renovar su mandato y respondió afirmativamente al pedido expreso del ex motonauta para ocupar Arba, tarea a la que está abocado casi al 100%, dejando de lado las relaciones con los peronistas de aquella región y que ahora le reclaman.