Cuando Daniel Scioli anunció el plan de Emergencia en Seguridad, todas las miradas se posaron sobre el Ministro de esa área, Alejandro Granados, quien se abocó a cumplir las órdenes del gobernador con un solo objetivo: consolidar su imagen de cara al 2015.
Lo importante, según explican desde el Ministerio bonaerense, es que tras la concreción de “4.852 procedimientos la policía provincial llegó al esclarecimiento de 3.347 delitos” se puso a disposición de la justicia a “4.215 personas”.
Los números de la gestión Granados se encuadran luego de una serie de encuentros con intendentes del oficialismo, y algunos de la oposición, para seguir afianzando el reciclado sistema de Centros de Prevención Comunitaria (CPC), que debutó en Malvinas Argentinas, tierra del cuestionado dirigente massista Jesús Cariglino, y que en “breve estarán funcionando en más de 40 distritos del conurbano”.
Otro de los puntos que remarca la administración del funcionario, es que un número cercano a los 50 mil agentes de empresas de seguridad privada se integró al control, coordinado con la Policía, algo que busca otorgárselo al ex jefe comunal de la Tercera como un logro. Todo un triunfo que se adhiere al despliegue de las fuerzas dependiente de la Provincia.
Algo más que refleja un dato “positivo” en la administración, son los casos puntuales de lo que se realizó en estas dos semanas de emergencia: 38 enfrentamientos, 22 personas heridas y 3 abatidas, más el secuestro de 10 kilogramos de cocaína y 69 de marihuana. Pero, a pesar de las estadísticas, emitidas de forma oficial envalentonen al entorno, la reacción de varios representantes de organizaciones sociales y de Derechos Humanos, que todavía descreen de cada uno de los métodos que despliega el sciolismo, hoy abocado a blindar al mandatario para el 2015, reflejan varios puntos débiles.
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), con un duro informe, volvió a cruzar las determinaciones que surgen desde calle 6 y, desde la Comisión Provincial por la Memoria, hicieron lo propio.
“Son las mismas políticas, repetidas al hartazgo, sin objetivos definidos de gestión, y menos aún indicadores de éxito”, advirtió la entidad Horacio Verbitsky, que no pierde oportunidad de remarcar la distancia ideológica con Scioli.