Según las autoridades del organismo, la nueva administración del colegio podrá obtener en el transcurso de la semana la matricula que le permite recibir los subsidios del gobierno porteño, que se destina al pago del 60% de los salarios. De esta manera solo resta resolver el tema del edificio.
La cooperativa estará conformada solamente por docentes y no docentes -y no por padres- y será del tipo “de trabajadores” y no “de prestación de servicios”.
En cuanto al edificio, la legisladora María Rachid, explicó que se “estudian varias alternativas”, “una posibilidad es alcanzar un acuerdo con el dueño y otra la expropiación del edificio”.
Por su parte la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar) a través de tres federaciones asociadas -Facta, Fecootra y Feceaba- manifestó su apoyo a la comunidad educativa de la escuela porteña en el proyecto de educación bajo la forma cooperativa.