Paritaria docente: instrumento para el cambio o discurso demagógico

El concepto de paritarias remite a un ámbito de consenso y discusión dónde sindicatos y empleadores se reúnen con el fin de acordar condiciones de trabajo y salario. Generalmente, el Estado interviene como órgano arbitral mediando entre las partes y equilibrando la relación de fuerzas.

En el caso de los trabajadores dependientes de la administración bonaerense el empleador es precisamente la Provincia de Buenos Aires. Dado que, el docente es un empleado público su paritaria se ve afectada por esta situación.

 

Ahora, ¿quién interviene cuando el ejecutivo provincial abusa de su poder en la negociación del sector?

 

El sentido de la palabra “paritarias” posee un carácter tuitivo, protege a los trabajadores colocándolos en un pie de igualdad con respecto a la patronal. Trabajadores y empleadores en este ámbito son pares. La ausencia de un órgano imparcial e independiente que resuelva las divergencias entre las partes desvirtúa el carácter del instituto.

 

Las paritarias docentes fueron establecidas durante el gobierno de Néstor Kirchner a nivel nacional y en la provincia de Buenos Aires se las reglamentó  durante la gestión del gobernador Felipe Solá bajo la ley 13.552 del año 2006.

 

La Constitución provincial, prevé en su artículo 39, que en caso de conflictos suscitados a raíz de la negociación colectiva debe intervenir un órgano imparcial creado por ley a tal efecto. Sin embargo, ese órgano aún no se ha creado. Su ausencia convierte al Gobernador de turno en juez y parte en la negociación colectiva. Esta situación es tan ridícula como si, durante un partido entre River y Boca, Martín Palermo (emblemático goleador  de Boca) fuera jugador y árbitro simultáneamente, ¿quién podría estar de acuerdo con eso?

 

La ausencia de un tribunal imparcial e independiente da luz verde a la patronal para que cometa todo tipo de tropelías ya que no se cuenta con un órgano que le ponga freno y lo obligue a cumplir la ley. Durante estos años el gobernador Daniel Scioli implementó acciones que desvirtúan el instituto paritario, eligiendo a dedo los sindicatos docentes que participarían en las negociaciones y cuáles no. El sindicato que represento, Udocba, fue excluido de la negociación salarial por un decreto del gobernador Scioli. Roberto Baradel, secretario general de Suteba instó al Gobernador a tomar esa vergonzosa decisión.

 

La justicia nos dio la razón, tres años más tarde volvimos a las paritarias, pero el paso del tiempo se vio reflejado en el deterioro de los salarios docentes.

 

 No fue el único abuso, otro triste ejemplo fue el cierre unilateral de la paritaria 2013.

 

El Gobernador renegó de la paritaria y fijó el salario por decreto muy por debajo de la inflación. Por consiguiente, los docentes perdieron nuevamente poder adquisitivo.

 

En síntesis, el incumplimiento del Gobernador con respecto a la creación del órgano imparcial, coloca a los trabajadores en una situación dispar y reafirma el poderío patronal en la negociación.

 

Los gobernantes deben ceñirse a las normas porque de no ser así las instituciones pierden su razón de ser. El Gobierno bonaerense debe, con carácter de urgente, constituir y garantizar el funcionamiento del órgano imparcial que establece la Constitución bonaerense. Entonces, funcionarios y trabajadores podremos discutir salarios y condiciones dignas de trabajo en pie de igualdad garantizando los derechos que amparan a nuestros trabajadores docentes. De no ser así, la paritaria seguirá siendo solo una práctica degradada sostenida por un discurso demagógico.

 

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