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LETRA PEPE

Los 39 días que definen la campaña 2027 de Javier Milei y el peronismo

Cómo impactarán en Argentina las elecciones de Brasil y EE.UU. y la llegada del papa León XIV. Los gestos del Vaticano. Axel Kicillof y el modelo Lula da Silva.

El contador se abrirá el 4 de octubre, con las elecciones de Brasil, seguirá por Estados Unidos y se coronará el 11 de noviembre, con la gran despedida del papa León XIV, en una misa multitudinaria, en Luján. En ese lapso de 39 días, el gobierno de Javier Milei y el peronismo verán cómo, más allá de su voluntad, grandes actores internacionales delinearán la campaña 2027.

Aunque todavía no es posible aventurar el impacto concreto de cada acontecimiento, algo se percibe con claridad: el oficialismo está incómodo, el peronismo está exultante. Luiz Inácio Lula Da Silva manda señales de tranquilidad desde Brasil, las encuestas auspician una derrota para Donald Trump y se espera que el sumo pontífice llegue con un mensaje reñido con la filosofía libertaria.

La rosca del Papa León XIV

La Casa Rosada se puso a disposición de la Santa Sede y celebrará la llegada del papa e intentará capitalizar su foto con Milei, pero intuye que su paso por Argentina puede convertirse en una pesadilla. Cuentan como antecedente su enfrentamiento con Trump y los mensajes contra la ultraderecha que dio en su paso por España. Para cuando León XIV aterrice en Argentina, habrán pasado cinco días de las elecciones de medio término en Estados Unidos, que sellarán la suerte de Trump y, en parte, también la del mandatario argentino, su socio estratégico en la región.

“¿Y qué le vamos a decir al papa sobre su discurso? No podemos hacer nada. Solo dejar que pase”, se lamenta un funcionario con llegada al círculo íntimo del Presidente. No misión será una sola: no pelearse. Así lo definió Karina Milei, que este martes recibió en la Casa Rosada a los representantes de la Iglesia y puso a su mano derecha, Mara Gorini, a organizar cada detalle de la recorrida.

La definición de la agenda papal habla por sí misma sobre el espíritu de la visita. El Vaticano resistió en las reuniones preparatorias el intento del Gobierno por contener a León XIV en actividades cerradas, en lugares con aforo determinado: insistió en su voluntad de hablar en espacios públicos, de cara a los fieles. Encabezará encuentros multitudinarios que serán transmitidos casi en cadena nacional.

Se estima que la presencia del sumo pontífice movilizará en las calles a cerca de cinco millones de personas en los tres días que estará en Argentina. Un desafío mayúsculo para un Gobierno peleado con toda movilización popular, que hasta forzará al Presidente a decretar un asueto administrativo o feriado para facilitar el traslado y la participación en los eventos.

Además del saludo protocolar a Milei en la Casa Rosada y las misas que dará al aire libre en el Monumento a los Españoles, en Palermo, en Córdoba y en Luján, el Papa eligió personalmente actividades relacionadas con su mensaje pastoral, que incluyen una visita a la cárcel de Devoto y otra al Pequeño Cottolengo Don Orione, ubicado en Claypole.

El Cottolengo alberga a cerca de 400 personas con discapacidad severa y múltiple, que ya recibieron hace algunas semanas a enviados del Vaticano. Se trata de un tema especialmente sensible para la administración libertaria, que recortó pensiones y se negó de forma sostenida a aplicar la ley de discapacidad sancionada por el Congreso.

La recorrida del papa incluirá, también, una charla con autoridades políticas, funcionarios del Poder Ejecutivo nacional, gobernadores, diputados y senadores y jueces, en el Palacio Libertad. A Milei no le quedará otra que cruzarse con sus adversarios políticos en la actividad, incluida la vicepresidenta Victoria Villarruel, desinvitada de todos los eventos oficiales. A eso se sumará un encuentro con personalidades en la Universidad Católica Argentina (UCA) y un acto con jóvenes en el estadio de River.

Elecciones 2027

Aunque nadie espera que León XIV se manifieste como un opositor, es de esperar que su mensaje esté más en línea con la doctrina social de la Iglesia, que abraza el peronismo, que con el discurso del Gobierno. Será una transmisión de tres días casi en cadena nacional, con un enfoque que va a contramano de Milei.

Si el Presidente intentó congraciarse con el Vaticano con el mensaje exacerbado que dio el jueves en el Council Of The Americas, en el que cargó contra “los pañuelos verdes”, le salió mal. La discusión sobre legalización del aborto no está entre las prioridades actuales de la Iglesia. No será un punto de contacto con Milei. En el oficialismo hubo varios desconcertados por la decisión del Presidente de meter el tema en agenda.

El papa está preocupado por otras cuestiones sociales y se adentrará en la realidad argentina más esta semana, cuando reciba el informe que le llevarán el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, viajará este martes a Roma, acompañado por el secretario general, monseñor Raúl Pizarro. Aunque hace más de dos años que preside la CEA, Colombo todavía no logró que Milei lo recibiera.

¿Hasta dónde podrá llegar la fiebre papal? ¿Puede tener incidencia en el voto? En el Gobierno entienden que todo dependerá del contexto en el que aterrice León XIV. “Hay que ver cómo está la economía”, apunta un vocero. Funciona como respuesta a casi cualquier fenómeno. Las señales no permiten ilusionarse demasiado, más allá de la desaceleración de la inflación, y el Presidente ya dejó bien en claro que no hará nada por ayudar los sectores castigados de la economía.

Por lo demás, para las elecciones falta una eternidad y habrá que ver cómo reacciona la sociedad frente al hecho consumado de la visita. La lectura previa dice que un mensaje adverso puede hacer mella si se monta sobre una situación de crisis. Pero en el oficialismo dicen aseguran que tienen “tranquilidad” porque creen que Milei se encamina hacia un triunfo en 2027. Aunque ya descartan la primera vuelta y hablan de un ballottage.

Axel Kicillof: China, León XIV y Brasil

Para el peronismo, en ese contexto, el mensaje papal podría ser una carta para aprovechar, aunque puertas adentro algunos advierten que no es aconsejable pasarse de rosca. “Recordemos que Milei ganó las elecciones insultando al papa anterior”, apunta un integrante del equipo de Axel Kicillof.

El gobernador adelantó su viaje a China para que no perderse la visita de León XIV a la Argentina. Volará al gigante asiático los primeros días de noviembre. Primero estará en Beijing y luego irá a Shanghái, donde asistirá a la inauguración de la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE), una de las ferias multisectoriales más grandes del mundo para acceder al mercado asiático, que comienza el 5 de noviembre. Pegará la vuelta al país al día siguiente.

Hay que prestar a atención a las señales de Kicillof en China. El gobernador llegará a ese país justo mientras se celebren las elecciones en Estados Unidos. Las encuestas le auguran un pésimo pronóstico a Trump, que trazó como prioridad de su administración la exclusión de China de la región. En Argentina, la ofensiva es ostensible y clara. El mandatario bonaerense se reunirá con representantes de empresas con contratos en obra pública paralizados en la provincia, como la Corporación Nuclear Nacional de China, que iba a construir la central nuclear Atucha III. Será un mensaje hacia China como gobernador y como posible candidato presidencial, de que las relaciones podrían reencauzarse en el futuro.

A su vuelta, Kicillof se verá con León XIV en Luján, donde lo recibirá antes de que celebre la misa de despedida en la Basílica. Por ahora, no tiene audiencia confirmada, pero se quedará con una buena postal de saludos. Aunque se mueve como presidenciable, sigue sin confirmar de manera oficial que competirá en las elecciones 2027. Dice que no hay apuro y ya ni siquiera habla de marzo. Esta semana, sumó a la provincia de Chaco a su agenda de recorridas provinciales. Ya había estado en Tierra del Fuego, Córdoba y Corrientes.

Kicillof tiene como modelo a Lula, que oficializó su candidatura presidencial recién el 2 de agosto. Las elecciones de Brasil serán el 4 de octubre, la primera vuelta, y el 25, el ballottage. Las encuestas le dan ventaja a Lula frente a Flavio Bolsonaro, aunque por una diferencia un poco más corta que hace algunas semanas. En el Gobierno dan por sentado que Lula será reelecto y minimizan el impacto.

Para el peronismo que se ilusiona con ganar en 2027, en cambio, la elección de Brasil es una enorme luz de esperanza, que se une a la posible derrota de Trump, el 3 de noviembre. Eso pondría en crisis el mayor respaldo de Milei y la estabilidad financiera de su modelo. Sin triunfo de Lula, el futuro aparece sombrío para el PJ.

Aunque se mostró confiado por el resultado, el presidente brasileño les transmitió a dirigentes de Argentina su preocupación por la injerencia de Estados Unidos en el proceso electoral de su país y de la región, en particular en elecciones que se definen por un margen acotado, como sucedió en las segundas vueltas de Colombia y de Perú.

Ese fue uno de los temas que se abordaron el Tercer Congreso Panamericano, un foro de líderes y legisladores progresistas de América que se celebró este fin de semana en Montevideo, Uruguay, al que asistieron representantes argentinos. Kicillof estuvo como invitado. Durante la reunión se destacó la importancia estratégica de las elecciones brasileñas para la región y se habló de la “ofensiva intervencionista” del gobierno de Trump sobre el proceso político brasileño y en la región. En el peronismo sonaron alarmas, combinadas con mensajes tranquilizadores. Las encuestas que maneja toda la dirigencia dicen que en Argentina hay "una fuerte ola de cambio", que supera el 60%.

En el encuentro también se habló del crecimiento de redes internacionales vinculadas a sectores de extrema derecha y su capacidad para articular estrategias comunicacionales y campañas digitales a escala regional. No deja de ser curioso que el uno de los exponentes por excelencia de la articulación de ese mecanismo haya sido Fernando Cerimedo, cuya detención en Bolivia desató un escándalo en el gobierno del derechista Rodrigo Paz. El peronismo celebró la caída en desgracia y la exposición del estratega digital que acompañó a Milei en su ascenso al poder.

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