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Por la compra de soja, Paraguay se consolida como el cuarto origen de las importaciones

Con 6,78 millones de toneladas ingresadas en el año, abastece a las plantas del Paraná para evitar la ociosidad del clúster agroindustrial.

Paraguay se consolidó como el cuarto origen de las importaciones argentinas, impulsado por las compras de poroto de soja destinadas a la exportación con valor agregado. Con un volumen que ya alcanzó los 6,78 millones de toneladas, el grano paraguayo ingresó mayoritariamente bajo el régimen de admisión temporaria para abastecer la capacidad ociosa del clúster industrial del Gran Rosario.

El fenómeno se explica por un régimen de admisión temporaria que permite importar porotos de soja para industrializarlos y luego exportar harina, aceite y otros derivados. En septiembre, esas compras aportaron al aumento interanual de las importaciones de bienes intermedios, aun cuando el volumen total importado por la Argentina cayó respecto del año pasado.

Según un informe de Abeceb, las importaciones argentinas sumaron u$s 7060 millones en septiembre, con una caída interanual del 1,8%, equivalente a unos u$s 132 millones. En la comparación desestacionalizada, sin embargo, registraron una suba mensual del 0,2%.

La soja paraguaya sostiene la molienda

La baja interanual respondió a una contracción del 11,2% en las cantidades importadas, que no llegó a ser compensada por el incremento del 10,4% en los precios. La composición del intercambio mostró una dinámica diferente: los bienes intermedios crecieron un 11,9%, con u$s 268 millones adicionales. La consultora detalló que "el alza respondió a mayores precios y al complejo sojero, más que a una mayor demanda de insumos por parte de la industria".

El aporte de los porotos de soja ingresados bajo el régimen de importación temporaria totalizaron u$s 273 millones en septiembre, un aumento interanual del 73,8%, equivalente a u$s 116 millones. La mayor parte de esas compras tuvo origen en Paraguay.

Para el director de Analytica, Claudio Caprarulo, el dato tiene una particularidad: “Paradójicamente, en el total las cantidades importadas volvieron a valores de 2023. Lo que cambió mucho es la composición”.

Un socio estratégico para el complejo aceitero

El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), Gustavo Idígoras, explicó a Letra E que "las exportaciones de Paraguay a la Argentina ingresan bajo un régimen especial que se denomina régimen de admisión temporaria para perfeccionamiento industrial y exportación posterior".

"Argentina tiene este régimen de hace veinte años y así fue suspendido únicamente durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, lo que generó que Paraguay industrializara la producción de soja y dejara a la Argentina sin una materia prima que luego procesa en las plantas sobre el río Paraná, en la zona de Rosario, y exporta con valor agregado harina, aceite y otros productos", sostuvo.

Asimismo, Idígoras remarcó el impacto positivo sobre la cadena de valor local: "Actualmente Argentina puede importar entre seis a siete millones de toneladas de producto de soja por año, lo que le permite a las fábricas argentinas mantener el empleo de alta calidad, con alta remuneración y va a exportar con valor agregado harinas, aceites y otros productos, incrementando de esa manera el ingreso de divisas a la Argentina. De esta manera, Paraguay es un socio estratégico de la industria oleaginosa de la Argentina".

Paraguay se encamina a cerrar 2026 con un récord histórico de exportación de soja superior a los 8 millones de toneladas, habiendo generado u$s 4264 millones en el complejo sojero (+39% interanual), lo que representa el 41% de sus divisas de exportación.

La molienda local, en tanto, alcanzó en septiembre casi cuatro millones de toneladas, según datos de la Secretaría de Agricultura. El volumen quedó un 6,08% por debajo de agosto y un 3,92% por debajo del mismo mes de 2025. Sin embargo, entre enero y septiembre, el procesamiento acumuló 32,3 millones de toneladas, por encima de los 32 millones registrados en igual período del año pasado.

La capacidad ociosa

Ante una consulta de este medio, e consultor agropecuario Javier Preciado Patiño señaló que la Argentina mantiene una producción de soja estancada desde hace años: "La producción de la Argentina de soja está estancada de hace muchos años. Ya estamos en 50 millones, 51. En su momento, en 2014, 2015, llegamos a producir 62 millones. Y se montó en ese momento una infraestructura de crushing para una Argentina que iba a producir 70 millones. O sea que actualmente te sobran 20 millones de capacidad. Algunas plantas ya le pusieron el candado porque quedaron obsoletas, pero aun así te sobra capacidad instalada", detalló.

En ese escenario, la expansión de la producción paraguaya y la conexión fluvial a través de la hidrovía permiten abastecer las plantas argentinas. “Tenés un Paraguay que está creciendo en producción de soja, que esta campaña fue récord porque el clima ayudó mucho, un canal natural como es la hidrovía y un clúster de molienda que necesita alimentar sus plantas", graficó.

"Básicamente lo que hace la industria argentina es agregarle valor a la soja paraguaya, transformarla acá y exportarla como aceite y harina. ¿Es un problema que importemos soja? No, absolutamente no. Es al contrario, es favorable porque mantiene vivo al clúster industrial de Rosario", resumió el analista.

Retenciones y perspectivas de inversión

El panorama para la harina de soja —producto líder de la balanza comercial argentina— presenta proyecciones favorables hacia los próximos años. Según publicó la Bolsa de Comercio de Rosario, alcanzará en 2027 una producción récord, acompañada por un incremento estimado del 13% en su precio respecto de 2026, de acuerdo a proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Para consolidar esta tendencia y permitir que el procesamiento crezca sobre la base de producción local, el sector apunta a una equiparación de los Derechos de Exportación (DEX). Si bien la alícuota sobre la soja se redujo del 33% al 24%, Argentina se mantiene en una lista reducida de una docena de países que aplican impuestos a las ventas externas (en las que las retenciones cayeron del 3% del PBI en 2008 al 0,8% en 2025), a diferencia de competidores directos como Brasil, Paraguay o Uruguay que aplican 0%.

Preciado Patiño concluyó que una eventual equiparación tributaria con otros cultivos detonaría una respuesta en las áreas sembradas e inversiones industriales: "Si con el tema de baja de retenciones se dispara la producción de soja en la Argentina y vuelve a los 70 millones, y además le sumamos siete u ocho de Paraguay, eso va a disparar algunas inversiones en plantas de soja. Lo que terminaría de cerrar, para ponerle un broche de oro, es que se recupere la producción local de soja".

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