El Gobierno logró una victoria a medias. Sus aliados (PRO, UCR y los partidos provinciales) impidieron el cuórum en Diputados, en la sesión solicitada por la oposición para tratar proyectos que proponen interpelar a Manuel Adorni por las inconsistencias en sus declaraciones juradas. A cambio, impusieron que el debate siga en comisiones el martes 30.
La discusión será en una reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Si los habituales socios del Gobierno lo deciden, ponen sus firmas decisivas para dictaminar y presionar al Gobierno para considerar el expediente en el recinto. Es la negociación que empezará desde este miércoles. Con esa confirmación, se ausentaron el PRO, la UCR y las distintas fuerzas que responden a gobernadores aliados, como los de Salta, Misiones, Tucumán, Santa Cruz, San Juan y San Luis.
Solo asistieron Unión por la Patria (UP), la izquierda, la Coalición Cívica, el diputado Miguel Pichetto, de Encuentro Federal, y diez de los 18 miembros de Provincias Unidas (PU), donde dejaron sus bancas vacías emisarios de mandatarios enfrentados a Javier Milei como Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) e Ignacio Torres (Chubut).
Estuvieron presentes dos miembros del bloque de Catamarca, Fernando Monguillot y Sebastián Nóblega, que responden al gobernador, Raúl Jalil. Una situación similar podría explicar la presencia del salteño Bernardo Biella, que integra el bloque referenciado en Gustavo Sáenz.
Manuel Adorni, liberado
La sesión quedó prácticamente desactivada cuando este lunes, Martín Menem informó que citaría a las comisiones para debatir los seis proyectos que incluía el temario de la convocatoria. El llamado fue necesario para que los aliados y hasta sectores del oficialismo, vinculados a Patricia Bullrich, aceptaran dejar sus bancas vacías.
“El objetivo de la sesión ya se cumplió con el llamado a comisiones", sostuvo antes de la misma Oscar Zago, del MID, quien hace una semana había confirmado que daría cuórum. El PRO y la UCR tomaron una postura similar. El bloque radical, presidido por Pamela Verasay, presionó con un cambio de último momento: exigió habilitar la posibilidad de dictaminar el martes. La convocatoria original señala que es una reunión informativa.
Voceros de la UCR señalaron a Letra P que la idea es negociar entre los aliados en espejo con ambas cámaras. "Si el Senado avanza en la interpelación, nosotros no descartamos dictaminar el martes", sostuvo. El Gobierno no tiene un escenario fácil, aunque haya logrado retrasar los tiempos: si hay una mayoría dispuesta a emitir un despacho a favor de la interpelación, quedará listo para ser aprobado en el recinto y la oposición no tardará en pedir sesión especial.
La polémica por el 101
Los opositores que ocuparon sus bancas dedicaron una hora a despotricar contra Adorni. Aun con la convocatoria a comisiones confirmada, acusaron a los ausentes de hacerle el juego al Gobierno porque, entienden, la interpelación podría haberse votado en la sesión, a partir de la interpretación del artículo 101 de la Constitución. Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) fue el más interesado en trasladar esa interpretación la cámara baja.
Es que este fragmento habilita las interpelaciones a los ministros y la moción de censura al jefe de Gabinete, con el voto de la mitad más uno de los miembros de cada cámara. Como no está reglamentado, no está claro si tiene que pasar por comisiones.
En el Senado los jefes de bloque consideraron que podía votarse estos temas directamente en el recinto, pero por la presión de la Casa Rosada podrían revisar esa posición. De ser así, en la sesión prevista para este jueves tampoco tendría la votación de los proyectos sobre Adorni, sino una promesa para llevar el debate a comisiones.
La interna opositora
El recinto sirvió para el pase de facturas de opositores duros a dialoguistas ausentes. "Qué gran ocurrencia: afanarse el logo de la Unión Cívica Radical la misma semana que conocemos esa actitud de alguno que se hace llamar dirigentes. No son dirigentes, son delincuentes. Tratémoslo como delincuentes", acusó Pablo Juliano, uno de los radicales de PU presente. También estuvieron Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, que responden al gobernador de Jujuy, Carlos Sadir.
Mónica Frade, de la Coalición Cívica, atacó a los ausentes. “Ustedes, hoy, con las ausencias, el oficialismo y los aliados, lo único que están haciendo es violar la Constitución Nacional, y los ausentes son la manada que observa la violación de la Constitución Nacional. Son una manada que responde al Poder Ejecutivo", disparó.
Cerró el debate el jefe de UP, Germán Martínez. “En el contexto de una tercera fase del escándalo de Adorni. Primero se subió al avión presidencial con su mujer; segundo, vino acá, dijo una barbaridad de cosas y armó una fiesta para él”, atacó.