Sin lanzarse formalmente, el presidente de Instituto, Juan Manuel Cavagliatto, sostiene su nombre como una opción en la grilla de candidaturas del ’27 en Córdoba. En poco más de una semana mostró los números en verde del club, se paseó con Chiqui Tapia por Paraguay y Suiza y mostró su filiación peronista con un saludo por el Día de la Lealtad.
En la asamblea de socios que aprobó el balance, el empresario del transporte que dirige a la Gloria consolidó un activo clave para cualquier aspiración política: mostró gestión en los resultados deportivos y en los papeles. La banca política del jefe de AFA ya la tiene, al punto que oficia como lobista directo en el interior con su defensa del torneo con 30 equipos.
Radiografía de la gestión del ladero de Chiqui Tapia
Los estados contables correspondientes al ejercicio 2025/2026 arrojaron un resultado positivo neto de $1054 millones, sobre un volumen de recursos totales que superó los $37.142 millones.
El patrimonio de la institución pasó de $22.512 millones a $23.566 millones, apuntalado por un crecimiento de los bienes de uso, que alcanzaron un valor contable de $22.977 millones.
En ese apartado se destaca el salto en el valor residual de las instalaciones, que escaló de $236 millones a $1335 millones como reflejo directo de las obras ejecutadas en la sede social, el estadio y los predios del club.
Juan Manuel Cavagliatto crece en la estructura de poder de Claudio Chiqui Tapia
El motor principal de los ingresos extraordinarios volvió a ser el fútbol profesional y la formación de talentos en La Agustina. La institución registró $6092 millones por transferencias y préstamos de futbolistas, a los que se sumaron cobranzas en el flujo de efectivo por $4629 millones en concepto de venta de activos intangibles.
A la par, la estructura del club demostró sustentabilidad a través de sus ingresos recurrentes: la masa societaria aportó $4981 millones entre cuotas y abonos deportivos, mientras que la red de centros educativos generó más de $3249 millones.
La definición de Juan Manuel Cavagliatto
Cavagliatto vendió su administración enfocada en lograr un club fuerte. Sin embargo, no es novedad que el dirigente sub 40 está interesado en jugar en otra liga. Hasta ahora recibió ofertas no sólo de Martín Llaryora, sino también de la diputada Natalia de la Sota e incluso de Emilio Monzó, el armador oficial del banquero Jorge Brito.
El entorno de Cavagliatto adelanta que buscará un cargo ejecutivo en primer término, aunque no descarta integrar una lista para el Congreso. Menos, no.
Juan Manuel Cavagliatto, Martín Llaryora y Chiqui Tapia, en la inauguración del predio de Instituto, en Córdoba.
¿En qué espacio?, fue la pregunta que sigue. Fue en esa asamblea donde decidió blanquear su ubicación en el tablero político con un saludo a la feligresía peronista en el Día de la Lealtad.
Monzó seguirá insistiendo. En su paso por Córdoba lo definió como su gran objetivo de conquista.
En esa asamblea, al menos se sabe, que no terminará en un armado libertario y la paleta se acota a los colores del centro.
Un padrino que no todos tienen
Hasta ahora, el jefe del club del barrio Alta Córdoba dejará abiertas las puertas para escuchar. La relación con Llaryora es buena y su nombre suena de manera recurrente en los pasillos del Centro Cívico. "Llaryora lo quiere en alguna lista", afirman en despachos informados.
Esa sintonía tiene sustento práctico. Cavagliatto fue un engranaje clave, a través de su vínculo con Tapia, para gestionar el desembarco de partidos e instancias decisivas del fútbol nacional en Córdoba, alimentando directamente la política del cordobesismo de potenciar la economía del turismo y los grandes eventos.
De hecho, la Selección argentina enfrentará a Costa Rica en Córdoba el 17 de noviembre en el Estadio Mario Alberto Kempes. Fue Cavagliatto el testigo de primera mano de ese acuerdo que se cerró en Suiza entre el jefe de la AFA y el de la FIFA, Gianni Infantino.
La cercanía de Cavagliatto con Tapia, también con Pablo Toviggino, se volvió un activo clave del cordobés para muscular rumbo a 2027. Otra pregunta de cajón más: ¿esa venia del mandamás del fútbol argentino puede traducirse en un interés político directo en Córdoba?
Como contó Letra P, Tapia viene construyendo poder político -contra todo pronóstico- con dirigentes como Sergio Massa o Gerardo Zamora, gobernadores como Axel Kicillof, el propio Llaryora o Maximiliano Pullaro, con distinto nivel de intensidad. No habría en Córdoba indicios de tensión, sino todo lo contrario. Hasta fotos en redes se permiten.
Todas las versiones apuntan a que es al revés: Cavagliatto busca meterse en la pelotera de nombres de una campaña que ya empezó en la provincia. Tapia lo ayudará si es que lo necesita.