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ELECCIONES 2017

Estilo Chiche: confesiones de una Cristina íntima y descontracturada

En una entrevista con Gelblung, la expresidenta se refirió a la tragedia de Once y la corrupción pero también dio detalles sobre su vida personal. Guiños, complicidad y revelaciones sobre el amor.

Tono cómplice, bromas cruzadas, confesiones íntimas y definiciones políticas. En una entrevista extensa y descontracturada con Samuel “Chiche” Gelblung, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió a la corrupción durante su gobierno, dijo que ella y su familia son víctimas de “una persecución brutal” y también se animó a dar detalles sobre su vida personal. Dijo que no está enamorada y se refirió a su amor por Néstor Kirchner.

 

“Vos y yo tenemos que hacer un programa de televisión”. Propuso Cristina cuando promediaba la entrevista y se percibía la buena química entre Gelblung y la ex presidenta, que se tutearon desde que ella ingresó al estudio de Crónica TV, donde se hizo el reportaje.

 

El encuentro comenzó pasadas las 12, después de que Cristina llegara saludara a todos los empleados del canal, se sacara fotos, digitara la salida de una de las célebres “placas rojas” – escribió “Crónica siempre firme junto al pueblo” - y accediera a sentarse en la silla que suelen ocupar los periodistas, para jugar, por un momento a ser panelista.

 

“Vendé el reportaje, Cristina. Pará que te pongo una placa roja”, la alentó Chiche. “Acá en el modernísimos estudio de Crónica vamos a hacer una entrevista con Chiche”, adelantó la ex presidenta antes de pasar al living donde se sentó frente al periodista. Relajado,  Gelblung, con sus 50 años de trayectoria a cuestas, anunció que buscaría hablar con Cristina, “la mujer que está detrás del cuadro político”, y dio señales del tono intimista que tendría la entrevista. Durante varios pasajes del reportaje, la ex presidenta y el periodista hicieron referencia a los encuentros que mantuvieron en los años ´90, cuando Cristina trabajaba desde el Congreso en el conflicto de los hielos continentales con Chile, y a algunas visitas del periodista a Olivos, para hablar con Néstor Kirchner.   

 

Tras esa introducción, Cristina avanzó en confesiones personales. Dijo que es “arrebatada” y “muy mala hablada” y que tiene “un carácter encendido”. “Ya te habrás enterado de que por teléfono digo malas palabras”, dijo en obvia referencia a las conversaciones privadas con Oscar Parrilli que se filtraron a los medios. Después se refirió a su figura. “No estoy todo lo flaca que quisiera. Porque vos sabés que una mujer jamás está flaca como quisiera. Hace un año estaba en 58 kilos, divina, me quedaba todo bien. Ahora estoy como en 63”, confesó la ex presidenta. Gelblung dio un paso más y se metió en el terreno del amor, con el claro guiño de Cristina, que festejó la ocurrencia.

 

Chiche: Sos una mujer muy atractiva. ¿Hay lugar para el amor?

 

CFK: Pero te digo algo. Las mujeres no nos ponemos lindas para los hombres, nos ponemos lindas para las mujeres.

 

Chiche: ¿Estás enamorada? ¿Nadie se te anima? ¿Nadie te llama por teléfono y te invita a salir?

 

CFK: ¿Pero qué me estás diciendo, Chiche? ¡Estás loco vos! ¡Sos un atrevido!

 

Chiche: Yo si querés te presento.

 

CFK: No, no te lo agradezco.

 

Chiche: ¿Vos te sentís viuda todavía?

 

CFK: No viuda pero yo siento que él (Néstor Kirchner) siempre está.

 

“A mí siempre me manejaron las neuronas, no las hormonas. A mí Néstor me rompió la cabeza”, definió. Cómoda como nunca en su lugar de entrevistada, Cristina aseguró que no tiene “ninguna cirugía estética”, que se maquilla y se pinta las uñas sola y habló sobre los platos que solía cocinar cuando se casó con Kirchner. Además contó que le gustan el puré de calabaza y la sopa de verduras, se definió como una madre “absolutamente presente”, se definió  como “absolutamente fanática” de Game of Thrones y dijo que está leyendo dos libros, “Endeudar y fugar”, de Eduardo Basualdo, y “Los cuentos de Roderer”, de Guillermo Martínez, texto que le regaló Luis Novaresio tras la entrevista en Infobae.

 

Gelblung avanzó ahí en preguntas sobre la corrupción y el rol de sus hijos. Cristina afirmó que que el dinero que le encontraron a su hija Florencia en la caja fuerte de un banco, o la plata de su hijo Máximo son producto de "la sucesión" de Kirchner, y alertó que decir que los tres formaron parte de una asociación ilícita "son barbaridades" y que hay "persecución" contra su familia.

 

"Está todo armado. Esta gente quiere disciplinar a empresarios, sindicalistas y jueces. Todos son mafiosos menos ellos. ¿Quién blanquea plata negra?: el hermano del Presidente, los amigos del Presidente. Ellos blanquean plata negra ¿y resulta que los que blanqueamos y los corruptos somos nosotros?", se preguntó la candidata a senadora de Unidad Ciudadana, que volvió a reivindicarse como peronista y hasta chicaneó a Gelblung: "Yo sé que vos tenés un tema con el peronismo".

 

Respecto a los hechos de corrupción, Cristina dijo que, de haber existido durante su gobierno, deben responder “los funcionarios que lo hicieron” pero "eso no puede llevar a decirnos que un gobierno es una asociación ilícita”. Luego se refirió a la tragedia de Once y contó que, en varias oportunidades y sin cámaras, se reunió con familiares de las víctimas. “En ese momento ayudamos a mucha gente con problemas de salud, de trabajo, con subsidios. En Olivos y en Casa Rosada tuve más de ocho reuniones con familiares. Nos reunimos con todos salvo con cinco familias que no quisieron”, dijo Cristina, que desligó a Julio de Vido y cargó contra el maquinista por la tragedia: "No accionó los frenos".

 

Sobre el final, Cristina celebró la entrevista y calificó a Gelblung de “muy divertido”. “Cosa que los demás periodistas, viste que son todos cara mala onda, cara de orto. Parece ser que para ser importante, para ser un buen entrevistador, tienen que estar con cara de grrrr!!! Hay otros que tratan de que la pases lo peor posible", cerró la ex presidenta y le sugirió al periodista que organicen “una salida a comer” para “seguir conversando”.

 

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