En el arranque de la campaña electoral, el presidente Mauricio Macri realizó una nueva reunión de Gabinete ampliado en el Centro Cultural Kirchner (CCK), para motivar y ordenar el discurso del Gobierno para los próximos meses de campaña. Aunque sus principales voceros sostienen que la desaparición del joven Santiago Maldonado no tiene impacto electoral, en la Casa Rosada se encargaron de ventilar los mensajes que hizo el mandatario sobre ese caso.
Como si fuera una bajada de línea, Macri enunció una línea argumental para defenestrar a quienes aporten información al juez que conduzca a sostener la carátula de “desaparición forzada” que tiene la causa que instruyen el juez federal de Esquel Guido Otranto y la fiscal federal Silvina Ávila. Esa caracterización, para el Gobierno, es un punto de fuga que utiliza la oposición para responsabilizar directamente al Presidente por la desaparición. “Los que sostienen que es una desaparición forzada son unos irresponsables, más en este país”, bramó un secretario de Estado sobre el tema. Desde este lunes, el discurso del Gobierno redobló la apuesta en criticar duramente a quienes insisten con la hipótesis de la desaparición forzada. También en sostener, con vehemencia, que el escándalo por la desaparición no afecta electoralmente al oficialismo.
Dentro de esa batería de declaraciones en privado, y bajo reserva, el Presidente sumó su discurso al respecto, pero con 500 funcionarios como principal auditorio: se trata de los principales cargos del Ejecutivo nacional, desde el rango de ministros, secretarios y subsecretarios, además de invitados especiales, como el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
Frente a ellos, el mandatario buscó mostrarse seguro sobre las argumentaciones del Gobierno frente al caso Maldonado. A pesar de los giros que tuvo la Casa Rosada sobre la responsabilidad de Gendarmería, el mandatario se encargó de despejar dudas con un discurso orientado a retomar la iniciativa en el arranque de la contienda electoral.
Casi como si fuera un acto 360 de la campaña, Macri apuntó al valor central de “saber la verdad”, y la problemática de su búsqueda y construcción. Se trató de un eje casi moral para contraponerse contra el engaño. Con ese marco construido, el mandatario sostuvo que el ejemplo más claro de un engaño, es mentirle a un juez y con eso apuntó a los testigos mapuches, Matías Santana y Soraya Maidana, con la misma virulencia con que la semana pasada apuntó contra el legislador porteño Gustavo Vera, que entregó a la Justicia un presunto informe de inteligencia de la Policía Federal que fue incluido en el expediente por la Procuración contra la Violencia Institucional (PROCUVIN).
La versión sostenida por ese documento generó sospechas en el Gobierno y también en la Justicia. Fuentes de la Casa Rosada opinan que es una versión falsa para “ensuciar la cancha” y fuentes judiciales apuntan al Gobierno como máximo promotor de la difusión del documento, que ahora está en manos del juez federal Luis Rodríguez para investigar su veracidad. En el medio, fue el propio Presidente el primero en cuestionar esa versión y apuntar contra Vera.
Cuando terminó la liturgia, el jefe de Gabinete ofreció una conferencia de prensa, donde resumió parte de la bajada de línea presidencial. "Nosotros no hacemos una especulación política sobre el caso. Ponemos el foco en el esclarecimiento y en la búsqueda para encontrarlo. No hay intención en el Gobierno en polemizar con los familiares; respetamos su angustia, los entendemos. A veces se han generado desencuentros. El Estado está presente. Están todos los recursos para esclarecer dónde está Santiago Maldonado; para llegar a la verdad sin ningún tipo de especulación, sin apañamiento de nadie", definió el ministro coordinador.
En el diálogo con la prensa, se supo que el otro plato fuerte del encuentro fue el informe sobre la situación económica, que detallaron los vicejefes de Gabinete, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. "Lo que no tenemos dudas, en lo que tiene que ver con el impacto en el salario, lo más duro ya ha pasado, fue el año pasado, la corrección de muchas cosas al mismo tiempo, eso no va a ocurrir en el futuro, lo que va a ocurrir es un gradualismo en cada uno de los planes para ir a un modelo sustentable", cintureó el funcionario cuando le consultaron sobre un tarifazo generalizado luego de lops comicios de octubre.