Entrevista

Arroyo: “Si no reorientan la política, no va a cambiar la situación social”

En diálogo con Letra P, el dirigente massista remarcó que existen “muchos problemas en el Conurbano Bonaerense y en el interior de la Provincia”. El impacto de la recesión.

El trabajo de campo es el principal activo que ostenta Daniel Arroyo, el ex viceministro de Desarrollo Social de la Nación y actual referente económico del massismo. Esas caminatas por el Conurbano le permiten ser hoy calificado por propios y ajenos como uno de los hombres que tienen el termómetro para medir la situación socio-económica, más allá de los números fríos que analizan la marcha de la actividad y el empleo. Así llega a diagnósticos interesantes: “La situación social se está complicando, lo digo objetivamente. Hay muchos problemas en el Conurbano Bonaerense y en el interior de la Provincia. En la recorrida por los barrios uno ve que hay más gente en comedores escolares y los comunitarios. Y a esto se suma un parate en las changas y la menor actividad y ventas en comercios y pymes por la recesión”, explicó en diálogo con Letra P.

 

-¿Cómo considera que se paró el Gobierno provincial en este punto en particular?

 

-El Ejecutivo bonaerense ha reaccionado y derivó más volumen de asistencia alimentaria. Y me consta que los intendentes están apuntando a que la cosa mejore y que ellos contengan. Yo no tengo datos concretos de que haya habido saqueos, pero si se subieron partidas de alimentos y los problemas son obvios. Para que quede claro, no estamos observando un fenómeno de explosión social sino de implosión.

 

-¿Podría precisar este aspecto?

 

-Lo que existe hoy son tensiones cotidianas en el seno familiar. Se vive mal, hay peleas en los hogares, discusiones. Se percibe en la calle, en los barrios, hay gente que está sentada, sin trabajo. En paralelo, se empezó a comer mal: cayó el consumo de carne, de leche y aumentó el de las harinas. Lo de la leche es importante: ha cedido la compra de leche fluida, en sachet, y si baja eso quiere decir que las familias realmente no tienen recursos.

 

-A nivel regional, ¿el fenómeno es similar?

 

-El contexto económico de la región no es el que era hace cinco años atrás, no hay viento de cola. Y se presenta un debate de cuánto Estado y cuánto mercado hace falta. En el caso de Argentina, en los últimos cuatro años, hubo mucho Estado, se compensó todo y se abandonaron otras políticas. Hoy, en cambio, el riesgo es que sea todo mercado. Y que se siga creyendo en que la teoría del derrame va a ser efectiva. Lo que existe, en síntesis, es un debate más práctico que ideológico, que no solo ocurre acá sino en toda América Latina.

 

-Estos debates que Usted propone y relata, se dan poco en la previa a la época de elecciones…

 

-Es que en esos escenarios la visualidad domina todo en los procesos eleccionarios. Y el contenido pierde protagonismo, no es tan central. Nosotros con Sergio Massa le pusimos contenido, pero las campañas tienen más que ver con la percepción.

 

-En esta situación de disquisiciones sobre el rol del Estado, ¿el Ejecutivo Nacional cómo se para? ¿Cómo lo analiza Usted?

 

-El Gobierno tiene claro qué hacer con el mercado, pero no con el Estado. Y no creo que esto tenga que ver con el desembarco de los CEOS, sino con una mirada de que la economía predomina sobre lo social. La idea de que con inversiones se va a resolver todo.

 

Pero esto es una visión parcial. Porque conviven dentro de este país cuatro argentinas: por un lado los pobres y los vulnerables, estos últimos los que tienen trabajo precario; y la clase media y alta, dos sectores que tienen representación y mayores ingresos. El problema con el derrame es que nunca llega a los de abajo. Esa teoría funciona sólo en países donde los sectores que generan actividad económica son los mismos que generan trabajo. Me refiero a que acá, sin problemas, puede llegar a crecer el PBI y eso no necesariamente va a reducir los niveles de pobreza y los problemas sociales.

 

-¿Y cómo se resuelve este tema?

 

-En principio, hay que orientar el crédito productivo y reformular el esquema de planes sociales. Lo que yo propuse es hacer un empalme temporario con los planes, que incluye que aquellos que consigan empleo sigan dos años cobrando las compensaciones, un esquema que se hace con matices en Brasil y Chile.

 

Lo cierto es que estos sectores deben ser atendidos por el Estado, y entiendo que el gobierno de María Eugenia Vidal está atendiendo el problema social, lo ve, y se inclina a aumentar las partidas de alimentos. Pero lo que hay que entender es que la solución de estos temas depende de las decisiones de la política nacional.

 

-¿Cómo impactaron hasta ahora esas decisiones?

 

-El gobierno de Macri ha tomado algunas decisiones que son paliativos, como la devolución parcial del IVA, la extensión de la AUH a monotributistas y mejora en el subsidio al desempleo. Pero si no se modifica la orientación política, no va a cambiar la situación social. El gobierno anterior cometió errores significativos, pero lo que se necesitaba era reorientar, no se precisaba un cambio de régimen.

 

milei busco una foto con la familia militar en un desfile que lo relego a un segundo plano
lo que dejo el desfile: el paseo en tanque de milei y villarruel y la selfie de la interna

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