Las declaraciones de Miguel Lifschitz tienen sus consecuencias. Luego de tratar de imbécil a un funcionario clave en el proceso electoral por el escándalo en el recuento de votos en la provincia de Santa Fe, el principal acusado del yerro anunció que deja el cargo. De esa forma, el gobernador Antonio Bonfatti aceptó la renuncia “indeclinable” de Javier Echaniz, quien se venía desempeñando como secretario de Tecnologías para la Gestión.
La noticia trae un poco de tranquilidad en medio de una compleja realidad a la que la Cámara Nacional Electoral se desvinculó. La situación provocó la denuncia del FpV, el Frente Social y Popular, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores y hasta el propio radicalismo -socio en el gobierno del Partido Socialista-.
"Estúpido" e “Imbécil” habían sido las descripciones de Lifschitz sobre Echaniz, que ya no forma parte del gobierno santafesino.