Luego de la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos y del discurso que la Jefa de Estado dio durante el acto del Día de la Bandera, políticos de espacios no kirchneristas opinaron u coincidieron en negociar y llevar tranquilidad al pueblo.
Luego de la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos y del discurso que la Jefa de Estado dio durante el acto del Día de la Bandera, políticos de espacios no kirchneristas opinaron u coincidieron en negociar y llevar tranquilidad al pueblo.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, celebró hoy la decisión de Cristina Fernández al manifestar voluntad para negociar. El líder del PRO consideró que ese “es el único camino que construye futuro” y “es un camino serio”.
“Se abre todo un panorama futuro muy distinto donde sí vamos a poder empezar a construir soluciones concretas para la pobreza consiguiéndole un buen trabajo a la gente a partir de una enorme cantidad de inversiones que van a venir, empezando por la energía”, vaticinó.
El mandatario capitalino rechazó la posibilidad de establecer la jurisdicción en Buenos Aires para pagarle a los tenedores de deuda al advertir que eso es “todo sanata”.
“Todas esas teorías de que vamos a pagar acá el resto de la deuda, es al default, eso es un desastre para los argentinos, un desastre para la gente”, alertó.
En declaraciones a radio Mitre, Macri remarcó que “uno cumple si cumple con el 100 por cien” de los bonistas y consideró que “no hay alternativa” para tomar otra decisión que no sea la de negociar.
“Lamentablemente a todos nos gustaría no tener deudas, que los jueces reconozcan que no le debemos nada a nadie, pero finalmente si uno perdió instancias judiciales hasta las últimas que pudimos ir y si no las acatamos y las incumplimos caemos en default”, evaluó.
Además, agregó que “hay que decirles claramente a los argentinos que el default significaría un mayor aislamiento de la Argentina, más pobreza, más destrucción del empleo, menos inversión, menos empleos futuros, sería un desastre, sería lo que vivimos en 2001, 2002″.
Por su parte, el diputado nacional y jefe del Frente Renovador, Sergio Massa, aseguró que la decisión de la Presidenta de buscar una negociación con los bonistas que no se sumaron al canje “enmarca una dirección correcta que requiere trabajo serio y profesional”.
“Nosotros tenemos una dirección que pretende ser correcta, que es la del discurso de ayer. Ahora hay que ejecutar esa dirección y eso requiere de profesionalismo, de solvencia técnica y jurídica, de seriedad y también normas claras y transparentes hacia adentro y hacia afuera”, advirtió.
El ex intendente de Tigre, en declaraciones también a radio Mitre, reiteró su propuesta para establecer una comisión Bicameral que permita “no solamente funcionar como control sino también como respaldo” de las gestiones referidas a las deudas en el exterior.
El diputado resaltó los planteos que realizó la Jefa de Estado, con los que transmitió voluntad de pago y solicitó al juez estadounidense Thomas Griesa que genere “condiciones” para negociar con los grupos de bonistas que no se sumaron a las reestructuraciones de deuda.
Del mismo modo, el diputado nacional Julio Cobos, aspirante presidencial por el Frente Amplio Unen, aseguró que el mensaje de Cristina da una “sensación de tranquilidad”, pero pidió al Gobierno nacional dejar de lado el “doble discurso” y que las “palabras coincidan con acciones”.
El ex vicepresidente reiteró su respaldo al discurso oficial y aseguró que hay “fuerzas políticas dispuestas a compartir la responsabilidad política” que pueda representar la negociación pero le advirtió al gobierno nacional que si quiere contar con ese respaldo deberá ser “en función de una estrategia razonable y sensata”.
Cobos destacó la nueva postura que está en “consonancia con lo que escuchamos del secretario Legal y Técnico (Carlos Zanini) en el congreso”, durante la reunión a la que asistió el funcionario el miércoles junto al jefe de gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Economía Axel Kicillof con los presidentes de los bloques de Diputados y de Senadores.
En este sentido, pronosticó una “buena predisposición” para la negociación con los holdouts, aunque consideró que dependerá de si “las palabras coincidan con los ejemplos y las acciones” porque la “estrategia” del doble discurso “no funciona, confunde y pone en riesgo la estabilidad económica. Se genera incertidumbres políticas económicas e institucionales”.