Amado Boudou le soltó la mano a su socio José María Nuñez Carmona y ya no pondrá trabas para que todo el peso de la causa Ciccone recaiga sobre el presunto nexo del vicepresidente con el empresario Alejandro Vanderbroele.
Amado Boudou le soltó la mano a su socio José María Nuñez Carmona y ya no pondrá trabas para que todo el peso de la causa Ciccone recaiga sobre el presunto nexo del vicepresidente con el empresario Alejandro Vanderbroele.
Algo que desde las entrañas del kirchnerismo le venían exigiendo para que la mancha del caso dejara de extenderse sobre el Gobierno nacional. Lo dejó claro en su indagatoria y lo subrayó su abogado cuando informó al tribunal que ya no defenderá al amigo de la infancia del ex ministro de Economía.
El vuelco de Boudou fue notable. “Mi intención siempre fue no involucrar a nadie, se tiene que resolver en mí porque tengo la verdad”, dijo el lunes antes de ingresar a los tribunales de Retiro. Pero en las 38 carillas de su declaración indagatoria son varias las señas que dejó para despegarse del accionar de su socio en dos empresas y compañero de viajes a Nueva York.
“Las relaciones personales, por más cercanas que sean, en ningún caso han influido en mi actividad pública”, declaró ante el juez Ariel Lijo. Más tarde, en su raid mediático entre los contrapuestos 6,7,8 y TN, agregó que a Nuñez Carmona “le reprocho que él debía haberme puesto en conocimiento de algunas cosas para que yo le pudiera decir que no tiene sentido”. Y admitió que la relación se “enfrió”. Boudou aclaró que Núñez Carmona “siempre dijo que no tenía nada que ver”. Cuando le preguntaron si le creía, respondió con más interrogantes que seguridad: “Prefiero creerle”.
Un importante jurista estrechamente ligado al kirchnerismo se sinceró días antes de la indagatoria ante Letra P: “Si me dejás la causa Boudou, en una semana lo tengo afuera del expediente, libre de culpa y causa”. Ante la consulta de cuál sería la estrategia a seguir, respondió: “Es fácil: tiene que dejar de cubrir al socio”. Es decir, dejar de cubrir a “Naringa” Nuñez Carmona.
Boudou se negó durante larguísimos meses a dejar sin respaldo político a Nuñez Carmona. Y nadie en el kirchnerismo puro se animaba a presionarlo. “Todos sabemos que el que le dio la orden de salvar a Ciccone fue Néstor”, admitió una alta fuente oficialista en referencia al ex presidente Kirchner. “El problema fue que Néstor no le dijo cómo lo tenía que hacer”, agregaron.
Por orden de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la cobertura política a Boudou nunca sufrió ni una grieta. Pero en los últimos días, cuando se aproximaba la fecha de su declaración y las portadas de la prensa hegemónica se regocijaban con el caso Ciccone, la mesa chica del gobierno le bajó una orden clara: apuntar a Nuñez Carmona para dejar que el expediente se oriente hacia un “negocio entre privados”, y desligar al Gobierno del caso. Aunque, todos tienen claro algo: el daño político ya está hecho y es irremediable.
La interna
Ayer, Diego Pirota, el abogado de Boudou y de Núñez Carmona, presentó en el juzgado de Lijo su renuncia a defender al socio del vicepresidente. “No pueden compartir defensas. Puede haber intereses contrapuestos”, dijo una fuente cercana al estudio, según publica hoy La Nación.
Este era otro de los puntos que hacía ruido en el kirchnerismo. “La elección de Pirota como el abogado de Amado siempre fue dudosa. Es un estudio históricamente ligada al PJ, justo cuando las sospechas de una interna del PJ detrás del caso crecen cada vez más”, explicó una alta fuente oficialista. “Si lo querés salvar, lo ponés a (León) Arslanián, que sabés que cuando un escrito suyo llega a un juzgado en el tribunal se agarran la cabeza”, agregó.
Las fuentes kirchneristas consultadas no dudan que detrás de la causa Ciccone crece una interna del PJ. Si había dudas se disiparon cuando la fiscalía a cargo del expediente pasó de Carlos Rívolo a Jorge Di Lello. Un histórico militante peronista, que pasó de la participación setentista en Montoneros a vincularse a lo más ortodoxo del PJ bonaerense.
“Viene de San Nicolás, la tierra del ´Mono´(José María) Díaz Bancalari”, sugirió un legislador del bloque del Frente para la Victoria (FPV), en extricto off the record. De hecho Matías Di Lello, hijo del fiscal del caso Ciccone, fue nombrado fiscal en esa ciudad bonaerense. Y hace apenas meses pidió la indagatoria del intendente Ismael Passaglia, históricamente ligado al ex gobernador Felipe Solá, en una causa por malversación de fondos públicos. Justo cuando crecían las versiones de un salto al Frente Renovador massista.
Pero cuando se sacó a Rívolo para poner a Di Lello, también pusieron a Lijo para reemplazar al juez Daniel Rafecas. Y Lijo no está menos vinculado a sectores del peronismo. De hecho su hermano, Alfredo Lijo, es un abogado muy cercano al ministro de Planificación, Julio De Vido. Boudou habló de “los machos del off”, para poner sobre tapete la presunta existencia de agentes en su contra dentro del oficialismo. En el kirchnerismo duro, el menos vinculado a las viejas estructuras pejotistas, lo admiten: “Acá hay una candente interna del PJ; lo que no sabemos es quién es el que la impulsa”.