Desde el entorno del ministro de la Producción se informó que está culminando un post grado en Relaciones Internacionales en Boston. Pero los conocedores de la rosca en la Sexta Sección sostienen una teoría conspirativa: que aprovechó el viaje para evitar cruzarse con el intendente a cargo Gustavo Bevilacqua (su reemplazo) ni con otros referentes seccionales, tanto con los que responden al FpV como los que juegan con Sergio Massa, también de visita en Bahía.
Breitenstein aspiraba a un puesto en las listas legislativas. Y es amigo personal de Sergio Massa. Al quedar excluido del armado del FpV (y del massismo, como otros sciolistas) habría tomado la decisión de no involucrarse en la campaña. “Que les junten votos otros” le habría dicho a un colaborador cercano.
Lo cierto es que la política bahiense tiene también varios datos que aportan su jugo a la cuestión: tras el pase del histórico dirigente peronista Dámaso Larraburu al massismo y la postura de Bevilacqua respecto del propio Breitenstein, en el plano local su situación es “incómoda”.